El Medusa no solamente ha preparado su festival más ambicioso sino que ha trabajado para que la edición de 2022 sea también la más segura. De esta forma, en la presentación de la seguridad que existirá alrededor del festival, el coronel el jefe de la comandancia de València, José Antonio Fernández de La luz, ha adelantado que, ante el creciente número de pinchazos, "se va a incrementar dentro del recinto la presencia de agentes de paisano para intentar evitar en tiempo real cualquier intento de posibles pinchazos, identificar y, si procede, detener a las personas que hayan podido realizar este hecho delictivo".

El propio coronel, así como los representantes políticos presentes en el acto de presentación, han sido muy claros coincidiendo todos en "la necesidad de que las posibles víctimas han de acudir rápidamente a denunciar los hechos para poder acelerar al máximo las medidas que se deban de tomar contra la persona o las personas que hayan realizado tal delito".

A punto de abrir sus puertas, a partir de las ocho de la mañana de este miércoles a los habitantes del camping que serán los primeros en llegar, hasta un total de 8,600 personas, la seguridad del Medusa está garantizada con la colaboración que van a realizar en esta edición Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, Protección Civil y la Seguridad Privada contratada por parte de la organización.

Fernández de La luz también ha querido destacar que durante los tres días del festival, así como en el prefestival, "serán cerca de ochocientos los miembros de la Guardia Civil que tomarán parte en esta campaña que garantice la seguridad dentro y fuera del recinto", afirmó.

"En esta campaña participarán los grupos rurales de seguridad, GRS, una unidad de la policía judicial así como el servicio de información y el área de investigación quienes estarán de paisano dentro del festival para evitar delitos y garantizar la seguridad en el mismo, además de los miembros de la compañía de Sueca y los del puesto de seguridad ciudadana de Cullera".

Los principales delitos a los que se dedican estas fuerzas de seguridad son hurtos, peleas, y también a las agresiones y abusos sexuales para lo cual se estará en completa y directa coordinación con el punto violeta que habrá instalado en el festival. Además, según el propio coronel, existirá una constante coordinación con la Policía Local de Cullera y la seguridad privada, así como la Policía Autonómica y la Policía Nacional. En total, todos los cuerpos de seguridad participantes en esta edición del medusa festival pueden ascender a 2.200 efectivos.

El coronel el jefe de la comandancia de València ha manifestado que contarán con los grupos de tránsito para que se realicen controles y registros como prevención de posibles accidentes en colaboración de un helicóptero, así como de una unidad canina adiestrada tanto en la detección de drogas como de explosivos. El TEDAX, el grupo GRS y los drones completarán la vigilancia. Cuatro gendarmes de la Policía francesa estarán en el recinto del festival para poder atender a sus conciudadanos.

Punto violeta, tolerancia cero

El festival Medusa contará desde su inicio y hasta su clausura con un Punto Violeta para prevenir violencias machistas. Contará con un grupo de trabajadores de la Generalitat Valenciana formados especialmente para dar información al público y asistencia a víctimas de este tipo de agresiones. El festival también cuenta con un protocolo interno sobre cómo actuar en estos casos.