«Gracias» por haber «premiado» al teatro valenciano a través de una «clown». Así, como una «payasa», se ha definido la actriz Teresa Lozano tras recibir la Medalla de Honor del Consell Valencià de Cultura en reconocimiento a su «amplia y fructífera» trayectoria y dedicación a la interpretación teatral. 

Acompañada y aplaudida por familiares y compañeros de profesión que han llenado el salón de actos del Palau de Forcalló, Lozano aseguró que, en todo caso, su mérito para lograr este reconocimiento puede haber sido sus «muchos años de trabajo» y «una larga trayectoria profesional hecha dentro y fuera de València pero siempre con la mirada» puesta aquí.

Hija del pintor, e impulsor del CVC, Francisco Lozano, Teresa Lozano estudió arte dramático en Barcelona en los Estudios Nuevos de Teatro, que acababan de abrir Albert Boadella y Pep Muntanyès. Allí trabajó en 'Oratorio para un hombre sobre la tierra', de Jaume Vidal Alcover, su primera obra como profesional. Tras ello, en València fundó el grupo UEVO con Pepe Marín, Julio Máñez y Enric Benavent, y desde entonces no ha dejado de trabajar.   

Tras recibir la «laudatio» del arquitecto y miembro del CVC, Vicente González Móstoles, la intérprete, se ha definido ante todo una «actriz de comedia», un género del que ha destacado que siempre está «cerca de la realidad». «La realidad es básicamente una comedia, con risas, mediocridades y grandezas. Es un género a veces poco premiado y valorado. De ahí mi agradecimiento a la sensibilidad» del CVC.