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El fin de la legislatura dificulta la elección del sustituto de Grisolía

El Botànic desconfía en llegar a un acuerdo con el PP entre la terna de Adela Cortina, Pilar Pedraza y Ciprià Císcar para presidir el Consell de Cultura antes de las próximas elecciones

Alzira. Pleno del Consell Valenciá de Cultura en el ayuntamiento presidido por Santiago Grisolía el pasado mes de mayo. PERALES IBORRA

Ya lo avisaba la responsable en funciones del Consell Valencià de Cultura (CVC), Dolors Pedrós, ayer en declaraciones a este periódico: ni la Generalitat ni Les Corts parecen tener demasiada prisa en nombrar al nuevo presidente de la institución tras el fallecimiento de Santiago Grisolía el pasado 4 de agosto. 

Aunque, como adelantó ayer Levante-EMV, se han barajado ya varias personalidades de prestigio como posibles candidatos a presidir la institución consultiva, fuentes del gobierno valenciano y de los partidos que habrían de dar su visto bueno al nombramiento apuntan que esto podría no suceder en las próximas semanas o incluso meses.

La muerte de Grisolía dejó un puesto libre entre los 21 consejeros que forman la institución y en la propia presidencia que el bioquímico ostentó durante 26 años. Desde entonces ya han sonado algunos nombres que podrían proponerse para estar al frente del CVC, como los de la filósofa Adela Cortina, la oncóloga Anna Lluch, el investigador Avelino Corma o los exconsellers de Cultura Pilar Pedraza y Ciprià Císcar.

Están los posibles «quién» pero falta el «cuándo» y las fuentes consultadas por Levante-EMV coinciden en que, como apuntaban ayer desde la propia Generalitat, «no será mañana» y habrá que ver si será en lo que queda de 2022 o incluso en los primeros meses de 2023. 

Cabe recordar que aunque es el presidente de la Generalitat el encargado de nombrar por decreto al presidente del CVC, la persona propuesta tiene que ser consejera de la institución. Y a los consejeros los elige Les Corts por mayoría de dos tercios. Así pues, si el president Ximo Puig quisiera nombrar al nuevo presidente deberá acordarlo con el PP y sus propios socios de gobierno para tener esa mayoría de dos tercios. Eso o elegir entre uno de los actuales consejeros, que ya han pasado el «corte» de la cámara autonómica.

La mayoría de las fuentes descartan esta segunda posibilidad y apuntan a que Presidencia de la Generalitat buscará a una figura de consenso -y, a poder ser, mujer- como candidata para dirigir el CVC. 

En cuanto al «cuando» podría llevarse a cabo la propuesta, desde las instituciones implicadas en el proceso se apunta a una circunstancia determinante: el CVC no es el único órgano dependiente del Consell en estado de interinidad. También lo están el Síndic de Comptes, el Jurídic Consultiu (CJC), el Consell de Transparencia, el consejo rector de À Punt o la propia presidenta del ente radiotelevisivo.

El Botànic tiene en mente hacer de la necesidad virtud y renovar todos los entes en una especie de ‘pack’ negociador con los grupos con los que tenga que abordar ese proceso, tanto de gobierno como de oposición, y cuando se agote el plazo de otros que están a punto de expirar, como es el caso del CJC. La fecha de extinción del mandato de los miembros de este órgano consultivo es el mes de octubre. De esta forma, la negociación de la composición de estos organismos, incluyendo el CVC, se abriría a pocos meses de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023.

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