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Entrevista

Pepe Coira: "El guion de Hierro estuvo cinco años circulando antes de que se animaran a hacerla"

El guionista de la premiada serie y de "Rapa" interviene el sábado en el festival Alicante Noir

El guionista y productor Pepe Coira.

No fue fácil que Hierro llegase a ser una realidad. Más de 5 años estuvo la historia creada por Pepe Coira dando vueltas hasta que Movistar+ dio el visto bueno. Dos temporadas después y otra trama, la de Rapa, Coira sigue produciendo y también escribiendo guiones. Y dice que no ve "diferencia sustancial" entre hacerlo para una serie o para cine.

Su intervención en Alicante Noir lleva por título el thriller hoy. ¿Ha cambiado?

Bueno, es un género que muestra resistir muy bien el paso del tiempo. Es un género como muy clásico en la literatura y el cine de un montón de países y sigue funcionando y teniendo mucha capacidad de vincularse con el lector y el espectador. Se trata de ver cómo mantener actualizado un género que tiene bastante historia. Quizá hoy sería difícil escribir una novela como la de Agatha Christie, pero hay maneras de renovar y mantener fresca esa fórmula.

Viene a Alicante Noir como guionista, con series que han sido tan exitosas como Hierro y Rapa. ¿Cuándo escribió esos guiones era consciente de que iban a captar así a la audiencia?

No, para nada. El resultado que pueda tener una serie, una película o una novela es como un misterio, es una intriga en sí mismo. Tiene mucho que ver con que lo que quieres hacer salga bien, quede bien hecho y llegue en el momento oportuno para el público. Nadie sabe cómo hacer las cosas para que funcionen. Y mejor que sea así.

¿Qué elementos tiene que tener una serie negra para que sea redonda?

Lo más importante, al menos en nuestro caso, es una mezcla de dos cosas: conseguir que los personajes te importen y que haya un aire de autenticidad en el mundo que estás contando, en el universo en el que te hayas centrado. En el caso del Hierro es esa isla tan asombrosa. Que tenga ese aire de que lo que cuentas puede pasar en ese lugar y en ese momento. Sobre todo en un género que está tan trillado. Hay que tener cuidado de que no estás repitiendo una convención.

Situar una ficción en un lugar reconocible, supone un gran impulso turístico. Ha pasado en la isla de Hierro y también en Galicia, en Ferrol y Cedeira, con Rapa.

Hay una cosa y es que los sitios en que pasan las cosas son interesantes por el mero hecho de que pasen. Somos bastantes los que nos encanta viajar y reconocer que este es el sitio donde ocurrió esto o donde se ambientaba esto o lo otro. Eso es un aliciente a la hora de crear la serie y a la hora de verla. El aumento del turismo es una de esas cosas de lo imprevisible.

Con tanta explosión de series, ¿es tarea difícil ofrecer un producto original?

No sé si es difícil pero hay una sensación en uno mismo de intentar no repetirse. Nada es fácil, pero el objetivo cuando escribes es que tú mismo tienes que divertirte y que no tengas la sensación de volver a hacer algo ya hecho. Tener esa aspiración, que tiene que ver con que hayas dibujado unos personajes a los que te interesa seguir y hayas ido a un sitio que te interesa conocer. Tengo la impresión de que lo que lo renueva, lo que hace diferente una serie al espectador no es tanto lo que pasa sino cómo pasa y a quién le pasa. Se trata de conseguir que el espectador empatice.

"Tengo la sensación de que lo que hace diferente una serie al espectador no es tanto lo que pasa sino cómo pasa y a quién le pasa"

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 Usted firma el guion, pero luego hay que ponerlo en imágenes. ¿Un mal rodaje puede desvirtuar un excelente guion?

A ver, una serie, igual que una película, es un trabajo en equipo, entre muchas personas; cada uno con sus habilidades y sus carencias. El resultado es el que todos hemos conseguido levantar. Y es muy difícil y poco interesante ponerse a distinguir a quién corresponden los méritos de cada cosa porque es muy difícil saberlo, y en última estancia qué más da. Lo importante es que funcione. Una serie o una película tienen un componente visual enorme y un componente de sonido, una atmósfera, cosas que en el guion no están. Y también unos actores que encarnan al personaje y acaban de convertirlo en algo concreto para el espectador, más allá de lo que se escribió. Al final hay algo que es indiscutible y es que esa persona con ese cuerpo y esa voz es la que hace ese personaje que al principio se pensó solo con palabras. Si eso funciona, todo lo que has pensado será mejor y si no, nada de lo que hayas pensado tendrá importancia.

Las series se han convertido en la tabla salvación para el sector audiovisual.

Sí sí. Vivimos tiempos de muchos cambios y muy profundos que a ver a dónde van, pero está claro que había una tradición, una manera distinta de entender las series de televisión, como una oferta de la televisión en abierto. Ahora tengo la sensación de que hoy las series de televisión son lo más parecido que puede haber a las novelas porque están disponibles cuando tú quieras para verlas al ritmo que tú quieras, igual que el libro de la mesilla de noche. Eso me parece muy interesante, a ver a dónde nos lleva. Ojalá todas esas formas de ver audiovisual puedan convivir.

¿Es fácil ahora vender una serie?

Todo depende de la apuesta. Nosotros, los que hicimos Hierro, estuvimos 15 años proponiendo proyectos que no acababan de encajar en la televisión hasta que Movistar decidió ponerse en marcha y empezar a producir series que se salieron un poco del canon clásico de la televisión en abierto. Nuestro caso fue que el terreno de juego se ampliase. Hierro es una serie que estuvo circulando 5 años antes de que se animasen a hacerla. Interesó antes fuera de España que en España. Fue una coproducción con Arte que hizo la apuesta antes. Estas son cosas que ocurren siempre. Tiene todo que ver con el cambio de modelo. Veníamos de una ficción televisiva que casi exigía que fueran historias que gustasen a todo el mundo, porque la tele pedía esas enorme audiencias.

Como productor, tiene un largometraje, De bares, de Mario Iglesias ¿Para cuándo el guion para una película?

He escrito ya algunos y espero que en los próximos tiempos alguno llegue a las pantallas. Para mí es parte de lo mismo, no veo una diferencia sustancial entre televisión y cine, son parte de la misma cosa y requieren de las mismas habilidades cuando hablamos de ficción y documental. 

"Para hacer un guion no veo una diferencia sustancial entre televisión y cine, son parte de la misma cosa y requieren de las mismas habilidades"

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¿Ha pensado dar el salto a la novela?

No , no lo he hecho. Algunas veces lo pienso. Puede ser divertido, pero no se ha dado la circunstancia. Yo nunca fui escritor de vocación, si no tuviese el objetivo de hacer una serie yo no escribiría. Pero pienso que el guion de series como Hierro es muy necesario. No sé, a lo mejor algún día me animo porque soy muy lector. Me intriga hacerlo.

 ¿Por cierto, para cuándo la segunda parte de Rapa?

Ahora se está rodando, quizá en la segunda mitad del 23. El tren ya ha arrancado.

 ¿Y después?

Hay proyectos muy distintos, de muchas clases. Lo más inmediato, como director o productor, son un par de cosas que se van a estrenar. Como productor, con mi hermano Jorge y mi socio Gaspar Broullón, hemos producido El cuerpo abierto, una cinta de terror gótico. Y tenemos para estrenar la semana próxima una reconstrucción que he hecho de una película desaparecida, rodada durante los años de la República. La dirigió Antonio Román, que luego hizo Los últimos de Filipinas. Es de su primera etapa y era una película de vanguardia. El quería emular al cine soviético contando una historia del drama de la emigración gallega. Apareció la partitura, unas fotografías, las descripción del propio director de la película y empezamos a trabajar. En Galicia en ese momento había muy poca producción y esto era una joya que daba rabia que estuviera perdida.

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