Música barroca. Una de las quince categorías de los premios Carles Santos de la Música Valenciana reconoce obras de música antigua y barroca. Entre los nominados destaca Mediterrània Consort que, con su director al frente —el flautista David Antich—, ha publicado una interpretación de seis sonatas de G.F. Händel escritas probablemente entre 1717 y 1724. La obra, interpretada «sin complejos», ha sido ovacionada por la crítica extranjera y llega a endulzar un momento vital complicado para Antich, que supera graves problemas de salud.

David Antich de Meditarrània Consort. Michal Novak

Los Mediterrània Consort son uno de los nominados a la quinta edición de los premios Carles Santos de la Música Valenciana que se desvelarán el 16 de diciembre. Junto a estilos actuales, la música antigua y barroca es una de las 15 categorías de unos galardones que reconocen las producciones valencianas.

David Antich, director y flauta de Mediterrània Consort, celebra que así sea, ya que considera que «refleja una realidad» y «se hace justicia al panorama cultural valenciano, en el que la música antigua es una de las ramas de las que más público arrastra en el entorno de la música clásica». Asimismo, destaca que la categoría específica junto a los estilos urbanos y actuales también «dignifica» y ayuda más aún a «visibilizar un repertorio que gusta a un público entendido» y que cada vez cuenta con más formaciones. 

En concreto, Mediterrània Consort —también formada por Ignasi Jordà, Juan Carlos de Mulder y Leonardo Luckert— está nominada por una grabación de seis sonatas para flauta de pico de G.F. Händel, con la producción de Paco Moya y su sello Ibs Classical.

Antich reconoce que la noticia fue «una sorpresa y en absoluto prevista». De hecho, afirma que se inscribieron «casi por casualidad». «Son cosas de la vida», apunta el músico. A la espera de la gala, asegura que están «muy contentos y a la expectativa» y celebran que se haya nominado un disco tan específico. Por una parte, reivindica «la normalización de que valencianos graben música internacional sin complejos» —ya que el repertorio camerístico suele recuperar obras autóctonas o de archivos—; por otro lado, se sorprende de la buena acogida de unas sonatas que no son precisamente desconocidas entre las obras del siglo XVIII.

No obstante, la grabación ha sido muy aplaudida por la crítica internacional, según reconoce. La clave, apunta Antich, que posiblemente han aportado «frescura y un punto mediterráneo y de pasión extra», que les ha diferenciado de las interpretaciones realizadas hasta ahora, sobre todo por músicos de centroeuropa. De las sonatas de Händel había «muchas grabaciones extranjeras, pero ninguna de músicos españoles», afirma. «Hemos buscado nuestros recursos expresivos sin complejos y lo hemos sacado adelante», defiende Antich.

El director explica que la idea de la grabación se gestó en 2008 y es anterior, incluso, a la formación de Mediterrània Consort, en 2015. «Un ciclo de Vilafamés me pidió explícitamente que interpretara este repertorio, lo que no es habitual», detalla. A partir de ahí, lo repitió en más festivales y comprobó cómo al público le encantaba, por lo que pensaron en el disco. 

La nominación «hace justicia» a la música antigua, una de las ramas clásicas «que más público arrastra»

Como explica el músico, estas seis sonatas dan a la flauta de pico un protagonismo diferente al que el instrumento solía tener en el barroco (música pastoril o sobre la muerte y espíritus); y «está muy relacionada con la música operística y vocal de Händel, con efectos enmarcados más en el teatro», un punto que Mediterrània Consort ha explotado especialmente. «Es una propuesta muy personal y arriesgada, que ha funcionado y está gustando», resume David Antich.

Unas obras con historia

Actualmente se cree que estas seis sonatas de Händel fueron escritas entre 1717 y 1724, en una época de madurez del autor, cuando estaba en Londres, hasta donde llevó las influencias italianas, de las que se empapó anteriormente. No obstante, se trata de obras que durante un tiempo estuvieron mal catalogadas, «lo que despistó a los musicólogos», afirma Antich.

Las obras interpretadas van más allá de lo habitual para flauta y llevan el instrumento a un registro más teatral

Ahora, Mediterrània Consort espera conocer los resultados de los premios si bien, para Antich llegar a la nominación ya es toda una victoria. Como apunta, la noticia le sorprendió en un momento vital «muy particular», pues se recupera de una «leucemia bastante agresiva». «Nunca sabes cómo pueden venir las cosas; no pensaba pasar una enfermedad como esta ni tampoco publicar un disco como este, que ha sido una alegría y una espenta muy grande», afirma. Por esto, da las gracias «a la sanidad pública y a la donante anónima» —de hecho, anima a ser donantes—; y, poco a poco, espera retomar proyectos a partir del verano, llevando el disco a varios festivales. En 2023 también quiere trabajar en música napolitana y empezar alguna nueva grabación.