El Rototom busca alternativas para compensar su huella directa de carbono

El festival se convierte en el primer evento de su género en Europa que emite y publicita su huella

Festival libre de plástico desde 2019.

Festival libre de plástico desde 2019. / Levante-EMV

Saray Fajardo

Saray Fajardo

El festival Internacional Reggae Rototom Sunsplash ha dado un paso más en su apuesta por la sostenibilidad. El evento celebrado en Benicàssim se ha convertido en el primero de su género en Europa que emite y publicita su huella de carbono con la certificación de Aenor. "Queremos conocer cuáles son nuestros focos de emisión de una forma más concreta y, así, poder mejorar nuestro impacto y ser más sostenibles", explica el responsable de Sostenibilidad y Solidaridad, Fiachra Mc Donagh.

El Rototom completa con este estudio la primera parte de su hoja de ruta para identificar las fuentes de emisión de gases de efecto invernadero y calcular, así, el volumen generado que implica la puesta en marcha de cada edición para caminar hacia un futuro neutro en impacto ambiental. 

El festival calculó por primera vez su huella de carbono en 2015, aunque, en palabras de MC Donagh, en esta ocasión "se ha calculado de una manera más extensa". Añade: "Es el primer evento que ha certificado su huella de forma clara y transparente, por lo que el resultado es totalmente real".

Crear estrategias

La organización está estudiando cómo compensar la huella directa emitida durante la anterior edición, ya que el 24% se genera de manera directa por las labores de montaje y desmontaje o por consumos y residuos durante la cita, entre otros aspectos. "Estamos mirando las posibilidades con la conselleria de Medio Ambiente. Queremos trabajar sobre nuestra huella directa", recalca el responsable.

En este sentido, la organización ya ha establecido algunas acciones durante los días en los que se celebra el evento. Por ejemplo, los asistentes disponen de fuentes de agua en todo el recinto. "Somos un festival 'plastic-free' como se puede observar con la utilización de vasos de plástico reutilizables, cuyo coste, además, va destinado a una causa social", señala Mc Donagh.

Por otra parte, el Rototom apuesta por reducir los residuos relacionados con la comida. Concretamente, disponen de un punto en el que los asistentes pueden intercambiar comida y, por otra parte, pueden realizar donaciones al banco de alimentos.

Transporte público

El transporte público y sostenible también es fundamental para la organización. Así, los usuarios disponen de autobuses para acceder al recinto. Por su parte, los trabajadores se desplazan por el recinto en bicicleta o en transporte eléctrico.

Pero el festival quiere ir más allá en esta lucha. "Intentamos reducir el consumo de iluminación mediante el uso de elementos LED. Además, estamos trabajando para sustituir la maquinaria de montaje por máquinas eléctricas", afirma el responsable, quien concluye que "es fundamental trabajar en este sentido".

Festival con menos huella

La huella final justificada del Rototom Sunsplash, tras recopilar y verificar los datos de las diferentes fuentes de emisión, suma 5.036 toneladas de CO2 (3.600t menos que las calculadas inicialmente), de las cuales el 24% las genera de forma directa Rototom Sunsplash, mientras que el 76% es huella indirecta, provocada, por ejemplo, por los desplazamientos de público y artistas, con un marcado perfil internacional, o proveedores.

«De toda la tipología de eventos que gestionamos, el Rototom Sunsplash es el que menos huella tiene, lo que pone de manifiesto esa apuesta del festival, desde muchos años atrás, en reciclaje, reutilización de recursos, recuperación de materiales y compromiso ambiental», indican desde Tuawa+Global Omnium, la empresa encargada del proyecto de medición.