Un nuevo espacio ‘envenena’ la escena cultural valenciana

 La primera sesión de Veneno Concept acoge arte, baile y música en directo

La artista Amaia Molinuevo creó una obra en directo a partir de una tela teñida por tres espectadores

La artista Amaia Molinuevo creó una obra en directo a partir de una tela teñida por tres espectadores / Carlos Baucells

Emma Sanchis.

Este jueves 11 de enero tuvo lugar la primera sesión envenenada organizada por la impulsora del proyecto Veneno Concept. Cuarenta personas fueron citadas en la ubicación secreta de València bajo el lema ‘Hagamos algo de eso que no deberíamos estar haciendo’ a las 19 horas. Las entradas para la experiencia se agotaron en menos de una hora tras más de seis meses de trabajo y sueños que han llevado a Alejandra Merit a crear un movimiento gracias al impulso de las redes sociales. Son más de 20.000 personas las que siguen a diario el avance de la localización ubicada en Ruzafa desde que el 26 de octubre compartió su primer vídeo.

La expectativa ha sido la clave del éxito de Veneno Concept. La encargada del Instagram se encargó de hilar a la perfección una sucesión de acontecimientos que fueron desvelando lo que los creadores “ni sabemos dónde nos va a llevar”. El proyecto se basa en la improvisación y la experimentación, así comenzó su primera cita. Los asistentes entraron a la nave entre edificios y se encontraron iluminados por la luz de las velas, bebidas a escoger y un proyector con una cuenta regresiva.

La cuenta atrás cinematográfica dio lugar a una proyección conceptual sobre el movimiento presentado por Alejandra Merit. Un vídeo que augura lo que tanta gente de todo el mundo se pregunta: “¿Qué es veneno concept?”. Merit explica que es un movimiento con la misión de despertar el veneno de las personas, “esa parte rebelde que dejamos que duerma en nuestro día a día”. “Lo primero que vamos a hacer es montar un espacio en la zona de Ruzafa con programación todos los días en la línea de mezclar todo esto con cultura, arte, gastronomía, inspirado en una nave de artistas de Nueva York”, declara la emprendedora.

Sin saber nada de todo esto, los asistentes se presentaron para dejarse sorprender con “altas expectativas”, según apunta Irene Márquez. La cordobesa acudió al evento sin saber nada y destacó la puesta en escena y el enganche de la música y el baile en directo que tuvo lugar después del brindis de bienvenida. El grupo de bailarinas del estudio Aloha Dance generó una coreografía contemporánea alrededor del concepto del proyecto que generaba el movimiento con sus propios cuerpos e introdujo a la artista que hizo una de sus obras en directo.

Amaia Molinero creó una obra de su reconocible arte, expuesto también en el espacio, gracias a la ayuda de tres personas del público que derramaron “veneno” de colores sobre una tela. La artista moldeó la tela teñida con movimientos hipnóticos enfundada en un vestido dorado y con los pies descalzos en el centro de la nave vacía mientras los espectadores habitaban a su alrededor. La exhibición también invitó al resto de participantes a formar parte del arte y pintar dos lienzos en blanco con brochas y espráis.

Tras la sesión de arte con música Molinero elevó su lienzo y las bailarinas la rodearon en una última danza que dio paso a un movimiento de todo el público en una última escena que quedó allí, sin ser grabada ni fotografiada por ningún ningún aparato electrónico. Al final el tildado como ‘afterwork’ por su creadora se convirtió en una “cena con nuevos amigos” que compartían pizza e incluso una de las invitadas se atrevió a cantar en directo inspirada por la “magia del movimiento Veneno”.

En la escena cultural y artística valenciana se abren paso diversos espacios de ocio más allá de los convencionales. Estos lugares multidisciplinares acogen una amplia programación a base de la colaboración y bajo el paraguas de impulsar y mostrar el talento valenciano que crece con insuficientes espacios para ser mostrado. Merkato Hub o el estudio Filipinas F5 son algunos de ellos que ya auguran el futuro, y el presente de los planes de las grandes capitales del mundo, entre las que ya se encuentra Valencia.

Veneno Concept tiene sede en una gran avenida de Ruzafa y se encuentra a la espera de la obra final. Sus impulsores están en plena campaña de recaudación de fondos para realizar la reforma, decidieron compartir este proceso de forma transparente como un nuevo desafío: “300.000€ en 30 días”, una serie que relatan en directo en su Instagram, @venenoconcept.