Chimo Bayo: "El premio también es para la gente que trabaja por las noches haciendo felices a los demás"

València celebra este sábado, y por primera vez, la gala de los premios Fam Cultura Pop Eye, en la que se premia a 22 artistas de distintas disciplinas culturales. El valenciano Chimo Bayo recibe el galardón como Mejor Artista Valenciano, un reconocimiento a toda la gente del sector. 

El polifacético Chimo Bayo.

El polifacético Chimo Bayo. / Germán Caballero

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Chimo Bayo no necesita presentaciones. Tampoco hay nada que se le resista. Dj, productor, escritor o actor son sólo algunas de las facetas que ha desarrollado durante los últimos años. Este sábado recibe el Premio Fam Cultura Pop Eye como mejor artista valenciano, en una gala que se celebra en Les Arts.

Después de tantos años suma otro premio y en su tierra. 

Para mí ha sido una sorpresa muy grande. Yo creo que es la primera vez que se le da a un DJ. Este premio no es solamente para mí. Es un premio también a la gente que trabaja por las noches haciendo felices a los demás. Al final todo este reconocimiento es a la profesión y también a la de productor, a la de creador de letras, novelista y ahora he hecho de actor. Yo creo que es un premio a todo ese conjunto.

El oficio de DJ empieza a estar reconocido, pero siempre han estado escondidos en sus cabinas. 

 En la época que empezamos, el público no estaba pendiente de ellos. Yo, desde que empecé, siempre he estado hablando por el micrófono. El primer éxito lo tuve en el año 91, pero yo ya era un show, que lo soy ahora también. Eso es muy importante porque en la actualidad sigo haciendo lo mismo, subiéndome por el escenario, saliendo delante a cantar mis canciones, incluso incitando al público. La mayoría de los DJs son muy buenos, pero están en la cabina. Yo me bajo por las escaleras, me pongo delante, vuelvo, sigo pinchando. Es una cosa que me nace de dentro. Simplemente el mezclar canciones a mí me parecía poco y yo necesitaba algo más. Yo tenía que desarrollar un personaje que interactuara con el público siendo DJ. Eso nadie lo había hecho.

¿Empiezan a tener reconocimiento con los festivales?

Ahora mismo los DJs arrastran más gente que algunos grupos. La mayoría de DJs han remezclado mis canciones con mi voz. Prácticamente, cuando empezamos, la primera canción que ponían era el «Así me gusta a mí». Me he convertido en esa especie de leyenda que tienen todos los chavales cuando empiezan a trabajar. 

Al final se ha convertido en un icono en la Comunitat. ¿Cómo ha conseguido reinventarse? 

 Siempre me he sentido muy orgulloso de València y de la Ruta del Bakalao. Con veinte años empecé a trabajar y la he vivido completa. En el año 91, cuando saqué el disco, ya dejé la Ruta y me fui a actuar por toda España. Te encontrabas en los periódicos ‘El rey de la Ruta del Bakalao’, aunque yo no me he considerado nunca el rey y no creo que lo sea. La imagen y el estereotipo de la Ruta, los he convertido en cultura poco a poco. Siempre la he defendido, no he sido una persona que ha renegado de lo que ha hecho. Siempre he dado una buena imagen, no solamente mía, sino del contexto en el que estaba la Ruta del Bakalao. Ser un Premio Nacional, después de salir del sitio más ‘underground’ que existía en España y ser reconocido no solamente por mis compañeros DJs, sino también por todas las fuerzas vivas. No me siento mal por haber hecho lo que he hecho porque seguramente este premio no me lo hubieran dado a mí.  

La imagen de la Ruta del Bakalao ha llegado a deteriorarse, ya que se ha relacionado mucho con las drogas, la destrucción y el éxtasis…

A mí me hace mucha gracia cuando la gente dice eso. ¿Ahora la gente no toma nada? ¿Toma un yogur para distraerse? Fue un momento maravilloso, un momento excepcional de hedonismo, de puja del placer. Era un cambio de generación en el que toda la gente iba a divertirse, no había peleas, no había problemas con la policía, no había cosas graves. Siempre la he defendido y con el premio es un orgullo. Es ser una persona leal a uno mismo y ser consciente de quién eres y de lo que has hecho. Han sido ocho horas pinchando cara al público, que no creo que sea muy fácil. Hay que tener un autocontrol importantísimo y eso es lo que a mí me ha hecho libre. A mí la música me ha salvado dos veces la vida. La primera, cuando tuve el accidente de motocross, ya que era piloto antes de ser DJ. Empecé a conocer la música de una manera diferente y luego trabajando en la Ruta, la música me salvó también porque tenía que estar muy pendiente de hacerlo bien y me tenía que controlar.

Su música puede sonar en una discoteca, pero también suena en la carrera 10K Ibercaja.

Sí, es una cosa que me gusta mucho porque veo a muchísima gente que era de la Ruta y que ahora hace deporte. Yo hacía mucho deporte antes de ser DJ y, en muchas épocas, también he hecho. Un chaval de Monteolivete, que tenía que hacer de todo, tenía que ponerme en forma después de la Ruta. La Ruta me pilló muy fuerte porque era gimnasta y antes piloto. Me pilló con mucha fuerza. Yo empecé a salir de noche cuando empecé a trabajar, no había salido nunca de noche.

Tras trabajar en tantas facetas, ¿le queda algo por hacer? 

Sí, este año tenemos un montón de actuaciones. El premio es un aliciente muy bonito, he echado una mano a mi hija como DJ y tengo la suerte de trabajar con quien quiera para hacer canciones. Este año hemos hecho el himno de la paella, hemos hecho tres canciones más y mezclas con diferentes DJs muy jóvenes, que utilizan mi voz y hacen una versión nueva de lo que yo hago y me gusta mucho.  

Hay Chimo Bayo para rato.

Yo creo que sí. Este fin de semana pasado hice dos actuaciones. Ahora hay que cuidarse mucho porque en verano yo sudo mucho con el traje que llevo. He estado hablando con médicos para ver lo que me tengo que tomar para que el cuerpo cuando sude no pierda electrolitos. Uno es profesional y se debe a su trabajo y al público.

Al final es como prepararse un maratón.

Sí, es un poco esto. Con la edad se nota que no te recuperas igual, pero, cuando empiezas, si lo llevas bien, lo que has sudado, lo has recuperado. Ahora mismo soy como un deportista de élite. 

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