Los sombreros valencianos de Johnny Depp

La identidad de Why Hats nace fundamentalmente de Texas pero, es en una nave de Torrent, donde estos exclusivos sombreros de cowboy toman forma. 

Allí los crea Genís Whylan y desde allí han partido para acabar sobre las cabezas de personajes como Johnny Depp, Tommy Lee o Alejandro Sanz.

La exclusividad está en el sombrero

Foto: J. M. López | Vídeo: Arturo Iranzo

Amparo Barbeta

Amparo Barbeta

Los que decían que la artesanía era el nuevo lujo no se equivocaron. En una sociedad en la que se imponen las prendas low cost son los complementos, exclusivos, los que aportan un toque de distinción para elevar la categoría del vestuario. En esta ‘categoría’ se enmarcan los sombreros que crea Genís Whylan. Casi, por su proceso de elaboración, una obra de arte.  O, podríamos decir, un objeto de culto con el que ‘enjoyar’  los outfits. Accesorios únicos, confeccionados en una nave de Torrent, casi inaccesibles tanto por su precio -el más económico supera los 600 euros- como por la larga lista que hay para conseguirlos -más de tres meses-.  

Genís, de  Why Hats, en su taller en Torrent

Genís, de Why Hats, en su taller en Torrent / J.M. López

De estilo cowboy, no deja de resultar curioso que, el 80 por ciento de la producción, se dirige al mercado americano de donde es originario este característico modelo y por lo tanto más se oferta. ¿Y cómo ha llegado Whylan hasta allí? ¡Cómo no! por las redes sociales. ¿Y cómo se ha popularizado? ¡Cómo no! por las redes sociales.  

Genís, de Why Hats, en el proceso de planchado

Genís, de Why Hats, en el proceso de planchado / J.M. López

Un par de nombres, con mucha personalidad, le han servido al catalán afincado en València para convertir sus sombreros en objeto de deseo: Johnny Depp, Tommy Lee (de Mötley Crüe), Alejandro Sanz o Mikel Erentxun. Y ya se sabe...

El sombrero se quema para poder moldearlo

El sombrero se quema para poder moldearlo / J.M. López

Defiende Genís que, además de sombreros, él vende «experiencias» ya que el hecho de hacer un modelo al gusto del comprador implica establecer una relación de complicidad que, en la mayoría de los casos, surge de una videollamada. Un primer contacto en el que comprador y artista ‘crean’ el estilo de un sombrero que tarda un par de semanas en confeccionarse de ahí que se convierta en todo un objeto de deseo. «El que me busca, me busca por lo que ofrezco», apunta Genís mientras rocía de alcohol el ala de un sombrero negro para, acto seguido, quemarlo para poderlo moldear ya que él sigue utilizando técnicas ancestrales adaptadas a nuevos elementos. Esa pieza, luego será pintada con spray de colores para personalizar el tono, se lijará y se le añadirán pequeñas incrustaciones y accesorios. «Por pedir me han pedido que ponga una botellita para meter cenizas», sorprende. «Mis sombreros son puro fuego, color y alma», valora.

Genís Whylan durante el reportaje

Genís Whylan durante el reportaje / J.M. López

Pero como todo tiene una historia, la de Genís se inició en un viaje a Texas como guitarrista junto a su amigo Don Welch. Al volver a España y comprobar que los sombreros no le encajaban decidió probar . Lo logró. Tanto que, en 2018, decidió invertir 200 euros en fieltros e inventar. «Tenía claro que no quería ponerme límites y que lo importante era personalizarlos. Poco a poco, gente de mi alrededor me fue pidiendo y notaba que lo valoraban, así que junto a mi mujer, Anabel Blond, decidí meterle caña a instagram y ahí empezó a despegar la marca Why Hats», explica, el también guitarrista de Morris Madrone. «Me flipa el haber creado algo sin visión de futuro y que haya acabado siendo un negocio en solo seis años. Vivir de hacer lo que más me gusta es mi éxito», afirma tras confesar que, desde pequeño, lo que más le ha gustado es «crear, inventar y experimentar». Y , de mayor, le está dando resultado. 

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