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Navalón, rey de Ayora

El novillero valenciano de 19 años corta siete orejas y un rabo en su festejo en solitario, con más 2.000 personas en los tendidos, dentro de las fiestas a su patrona, la Virgen de la Asunción 

Samuel Navalón es llevado en hombros por sus amigos de juventud en Ayora

Samuel Navalón es llevado en hombros por sus amigos de juventud en Ayora / Victor Luengo

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Jaime Roch

Jaime Roch

Ayora

Samuel Navalón se convirtió en el héroe popular de Ayora con su carisma y su capacidad en una tarde en solitario en la que cortó siete oreja y un rabo frente a cuatro novillos de Casasola, rematados para una plaza portátil y de buen juego en líneas generales. 

Así que Ayora se levantó como un pueblo rendido a su torero, a sus raíces, al fragor de la emoción del toreo, a las trizas de ese telar de ilusión por la esperanza de un nuevo valor y donde también entreveíamos lo que suponía para este municipio un torero como Navalón: llenos los restaurantes, los coches aparcados encima de las aceras y las montañas de la ermita y un reguero de gente que minutos antes del inicio del festejo se dirigía a la plaza de toros montada en el Campico de los Leones de Ayora. El tráfico paralizado, cortado prácticamente en el inicio del pueblo para ir a los toros. Una imagen de antaño.

"Soy el primer torero de Ayora"

Y es que la jornada tenía esos aires tan románticos de los años 60, la misma época en la que la familia Lozano creó en la plaza madrileña de Vista Alegre un ciclo de novilladas que denominaron La Oportunidad, de donde salió Palomo Linares, después figura del toreo. Esa época en la que se podía llegar a Madrid con un hatillo con trastos de torear, tocar a la puerta de la plaza de toros de Vista Alegre y decir "quiero ser torero" para que Pablo Lozano y Domingo Dominguín apostaran por ti. Todo condensado en ‘Nuevo en esta plaza’, la película que protagonizó un joven Palomo con gran éxito.

Salvando las distancias de la época y del torero, Navalón, apellido ilustre en lo taurino, de nombre Samuel, tiene el imán que genera el ídolo en un pueblo del interior de València como Ayora, tan taurino en los festejos populares con sus encierros de vaquillas que dieron inicio este jueves con sus fiestas en honor a la Asunción, veneración que el día más taurino del año: el 15 de agosto. Pero este viernes pasará a la historia de la capital de la comarca del Valle de Ayora-Cofrentes por el triunfo de su nuevo torero, novillero todavía que en los próximos meses se convertirá en matador de toros en Albacete: "Soy el primer torero de Ayora", señalaba él mismo a Levante-EMV horas antes del comienzo del paseíllo.

Samuel Navalón y su triunfo en Ayora: así fue la emocionante tarde en su pueblo

J. Roch

La determinación

No perdonó ni un quite, excepto en el tercero, donde Alberto Donaire -que actuaba de sobresaliente- dejó un precioso quite por chicuelinas con una media extraordinaria. Al primero le cortó una oreja con la determinación de los elegidos, con esa ansia de ser alguien en un mundo de hombres y de héroes. Con dos cambiados por la espalda inició su labor de muleta, fue todo corazón, resultó cogido hasta en dos ocasiones sin consecuencias y paseó una oreja previo pinchazo. 

En el segundo dibujó buenos naturales, por su belleza y largo trazo. Antes, también se expresó con soltura a la verónica, ganándole terreno en cada lance hasta los medios. Paseó dos orejas con media estocada en todo lo alto. 

El tercero, que fue el de más kilos del festejo, pero dejaba de ser bonito, se lo brindó a El Soro y se montó literalmente encima del toro con su habitual valor. Las luquesinas del final enmarcaron su faena definitivamente. Dejó un pinchazo tras una buena estocada y paseó las dos orejas con fuerte petición de rabo, que finalmente no fue concedido, y dio dos vueltas al ruedo en medio del clamor popular.

Donde sí que paseó las dos orejas y el rabo fue en el cuarto, ejemplar que brindó a sus amigos de juventud con los que más tarde cenó. Aquí, probablemente por la dificultad que tuvo el novillo, dibujó tandas extraordinarias por el pitón derecho y también al natural. Limando las asperezas de su oponente y logrando pasajes de mayor profundidad. Unas ver bernadinas y un espadazo en todo lo alto pusieron las dos orejas y el rabo en sus manos. Se marchó por la puerta grande aupado por sus amigos. Y es que Navalón se ha convertido en el nuevo rey de Ayora. 

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