Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Torero

El Niño de las Monjas cumple su sueño: "El toreo ha dado rumbo a mi vida"

El joven de Carlet criado por las monjas del Hogar de San José de la Montaña de València, un centro de la orden de la Madre de los Desamparados, se convertirá en matador de toros en Utiel el día 14 de septiembre con Morante de padrino y Emilio de Justo de testigo

Jordi Pérez, apodado 'El Niño de las Monjas', se cala la montera antes de hacer el paseíllo en Las Ventas

Jordi Pérez, apodado 'El Niño de las Monjas', se cala la montera antes de hacer el paseíllo en Las Ventas / LEVANTE-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jaime Roch

Jaime Roch

València

Jordi Pérez, apodado 'El Niño de las Monjas', entronca la historia que creó el cineasta Ignacio F. Iquino y protagonizó Enrique Vera en 1944. A sus 24 años, el próximo sábado 14 de septiembre se convertirá en matador de toros en la plaza de toros de Utiel. Su padrino será Morante de la Puebla y su testigo de ceremonia, Emilio de Justo. Ahora hace doce años que cayó en las faldas de Elisa Mateos, madre en la Congregación Madres de Desamparados de València: «Si no hubiera sido por ella, yo no existiría. Ni el torero tampoco». Allí llegó junto a dos de sus tres hermanos de «una familia desestructurada» y «ellas nos han dado una segunda oportunidad en la vida», reconoce. Su formación en la Escuela Taurina de València de la Diputación de València ha sido clave en su desarrollo como persona.

¿Recuerda qué le dijeron las monjas cuando les pediste ser torero?

Siempre lo hablamos la madre Elisa y yo… Ella no era muy partidaria, pero cuando se lo dije se fue a la Escuela Taurina de València a hablar con el maestro Juan Carlos Vera.

¿Entonces?

El maestro le dijo que era muy difícil ser torero, casi imposible, pero lo bonito era mi vocación. También le dijo que en la Escuela Taurina iba a aprender unos valores únicos e iba a formarme como persona y eso, al final, fue lo que realmente calmó a la madre Elisa.

Y accedió…

Sí, porque pensaba que cuando saliera el toro, iba a tener miedo. Ella también sabía que asentaría un poco la cabeza.

¿Cómo llegó al convento?

Era muy rebelde. Venía, por circunstancias de la vida, de una desestructuración familiar… Me chocó mucho pasar de vivir con mis padres a un hogar con monjas y saqué una coraza con esa especie de rebeldía.

Y eligió el toreo...

No encontraba mi sitio en la sociedad. No me sentía a gusto conmigo mismo ni feliz. Así que las monjas me apuntaron a deportes como el rugby… pero tenía un familiar que es el tío Ernesto que me acercó al toreo, aunque era muy niño. Así que me llamó mucho el valor de las personas que se ponían delante del toro, ya fuesen novilleros, toreros o banderilleros... Me parecía algo alucinante.

Jordi Pérez "El Niño de las Monjas" en la Algemesí durante las novilladas de 2019.

Jordi Pérez "El Niño de las Monjas" en la Algemesí durante las novilladas de 2019. / VICENT M PASTOR

¿Qué le ha aportado su vocación?

El toreo ha dado rumbo a mi vida, me ha aportado estabilidad, felicidad... Soy quien soy gracias a gracias al toro.

Y ya va a tomar la alternativa.

Estoy muy ilusionado, contento y responsabilizado. Voy a cumplir el sueño de niño y dentro de un cartelazo con Morante y Emilio de Justo. Me siento un privilegiado.

¿Cómo se fraguó el cartel?

Gracias al director del centro de Asuntos Taurinos de la Diputación de València, Toni Gázquez, y al empresario de Tauroemoción, Alberto García. Me llamaron, me lo propusieron y accedí. El cartel es inmejorable.

Morante le dará la alternativa…

Es un torero que me vuelve loco. La manera que tiene de torear con la yema de los dedos me fascina, su hondura... Todo, en definitiva.

¿Qué faena de él destacaría?

La del día de su reaparición este año en Santander… También me quedo con los cinco lances en Las Ventas a un toro de Juan Pedro Domecq en mayo 2009 y una media verónica en Sevilla que frenó el tiempo en abril de 2013.

¿En qué momento está Jordi Pérez?

Muy feliz y, al final, cuando uno está feliz las cosas fluyen, el toreo también, y la gente lo aprecia. También en constante evolución para ofrecer cada vez más verdad en mi concepto y hacerlo cada vez más emocionante.

¿Vive por y para el toro?

Al no torear mucho, he tenido que ponerme a trabajar de fontanero y de peón de obra. Es duro, pero lo utilizaba de preparación. Cuando acababa, me iba a entrenar de salón a El Batán, aquí en Madrid.

Su tío Ernesto estará orgullo de usted.

Él ha sido una persona muy importante para mí y la verdad que ha estado ahí tanto para lo bueno como para lo malo.

Jordi Pérez se convertirá en matador de toros el próximo sábado 14 de septiembre en la plaza de toros de Utiel en la corrida de toros que se celebrará en honor a la Santísima Virgen del Remedio, en la que Tauroemoción debutará como empresa en la localidad valenciana. Morante de la Puebla actuará de padrino y Emilio de Justo será el testigo de la ceremonia del joven torero de Carlet en un festejo en el que se lidiarán toros de la ganadería salmantina de Castillejo de Huebra.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents