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Strava, el lado oscuro de la aplicación deportiva más popular

El periodista valenciano Carles Senso constata en “El riesgo de la vanidad" que el 20 % de los deportistas amateurs pone en riesgo su salud física y mental por la presión digital

Llegada a meta de un corredor en una carrera popular.

Llegada a meta de un corredor en una carrera popular. / L-EMV

Voro Contreras

Voro Contreras

València

Strava es una aplicación y red social para deportistas, especialmente corredores, ciclistas y nadadores. Permite registrar actividades mediante GPS y ofrece análisis detallados como distancia, ritmo, desnivel o tiempo. Los usuarios pueden seguirse, compartir entrenamientos, competir en segmentos o participar en retos. Actualmente, Strava cuenta con unos 150 millones de usuarios en todo el mundo, y España es uno de sus principales mercados.

El objetivo declarado de esta y otras aplicaciones similares es ayudar a los deportistas aficionados a mejorar su rendimiento y mantenerse motivados. Sin embargo, para el periodista e historiador valenciano Carles Senso, “Strava es, quizás, la red social más peligrosa, porque a los problemas asociados a la salud mental suma los riesgos físicos que algunos deportistas están dispuestos a asumir para conseguir reconocimiento digital”.

"El riesgo de la vanidad"

"El riesgo de la vanidad" / L-EMV

La "gamificación" del deporte

Senso acaba de publicar en la Institució Alfons el Magnànim -la editorial de la Diputació de València- el libro "El riesgo de la vanidad. Redes sociales deportivas y su efecto sobre la salud mental". En él analiza cómo muchos usuarios no son conscientes de que estas plataformas son, en esencia, redes sociales: “Lo que es doblemente peligroso, porque no entienden de dónde procede su frustración, su insatisfacción e incluso su tristeza”.

Aplicaciones como Stravagamifican -es decir, convierten en juego- la práctica deportiva, imponiendo al usuario una lógica de productividad y perfeccionamiento constante, incluso en los entrenamientos. “El 15 % de los usuarios —señala Senso— sufre pérdida de confianza al ver los resultados de los demás. En el mundo digital no existe contexto, y debemos entender que cada persona tiene una situación personal y deportiva diferente”. Por eso, añade, “el 11 % no sube su entrenamiento o lo borra si considera que no es lo suficientemente bueno para sus seguidores, en una plataforma donde el 90 % de los registros son insuperables por la creciente profesionalización del deporte amateur”.

Sobreexposición y frustración

Ese fue precisamente el punto de partida de la investigación: por qué el deportista aficionado cambia su comportamiento cotidiano por la mirada ajena en redes. “Todo es público y la sobreexposición genera frustración y presión —advierte—. A las potencialidades del deporte se le suman factores perniciosos ligados al consumo adictivo de las redes sociales”.

En “El riesgo de la vanidad”, Senso documenta que un 18,4 % de los usuarios lleva su cuerpo al límite para superar un registro virtual y un 8 % admite asumir riesgos físicos reales, como en el descenso de puertos ciclistas. “La admiración y el respeto de la comunidad digital es clave —subraya—. Hoy la participación en entrenamientos o competiciones está expuesta a valoraciones constantes. Y eso tiene consecuencias psicológicas, pero también físicas, como lesiones”.

El autor ha trabajado con decenas de triatletas, corredores, senderistas, ciclistas, futbolistas y nadadores para configurar un estudio específico sobre los efectos psicológicos y físicos de las plataformas deportivas, un campo hasta ahora poco explorado. “Estas aplicaciones, dentro de la cultura del ‘clickbait’, fomentan la interacción constante. Disfrutar del deporte depende cada vez más de la aprobación ajena y la comparación”.

"En Strava se ha llegado a subir un parto como actividad deportiva ¿En qué estamos pensando para publicar un contenido así?"

Un parto como actividad deportiva

En el libro se recoge incluso el caso de una usuaria que llegó a subir un parto como actividad en Strava. “¿En qué estamos pensando al publicar algo así? —se pregunta Senso—. ¿No sería más lógico vivir plenamente un momento tan personal?”. Para el autor, el consumo compulsivo de estas plataformas está generando problemas de sociabilidad en la vida analógica.

La obra cuenta con el prólogo de Alfredo Relaño, director del diario deportivo As entre 1996 y 2019, quien señala que el mundo digital ha creado en el caso del deporte un nuevo escenario para la exhibición ante la sociedad y, con él, para "la inquietud y el desasiego". “En los casos de deportistas que han hecho públicos sus problemas de salud mental está detrás la presión y la exposición constante. La vida privada y pública ya no existen: todo es visible. Eso genera exigencias difíciles de gestionar, incluso para los profesionales”, advierte Relaño. “El resto, la mayoría, vivimos los desafíos en un entorno íntimo. Pero el deporte, incluso el amateur, coloca hoy al protagonista en el centro de la plaza”.

Parto como actividad deportiva en Strava.

Parto como actividad deportiva en Strava. / L-EMV

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