Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Exposición

De las bodas, bautizos y comuniones a TikTok: 100 años de cine doméstico en CaixaForum

La muestra '[Rec]uerdos. La vida a través del cine doméstico' pone en valor las grabaciones amateur, repasa la evolución tecnológica y reflexiona sobre la forma actual de compartir escenas de la vida diaria

De las bodas, bautizos y comuniones a TikTok: 100 años de cine doméstico en CaixaForum

Germán Caballero

Begoña Jorques

Begoña Jorques

València

Cuando alguien ya no está entre nosotros lo más físico que nos queda son las fotografías y vídeos grabados en los momentos más importantes y, generalmente, felices. Bodas, bautizos, comuniones, los veranos en casa de los abuelos, los cumpleaños... Son los 'recuerdos', del latín 'recordari': 're-' (de nuevo) y 'cordis' (corazón), es decir, 'volver a pasar por el corazón'. Es también el título de la última exposición de la temporada de CaixaForum València en la que el centro cultural repasa un siglo de cine doméstico como testimonio de la vida cotidiana.

El director de CaixaForum València, Álvaro Borrás, y los comisarios de la exposición e investigadores, Efrén Cuevas y Núria F. Rius, han presentado este martes '[Rec]uerdos. La vida a través del cine doméstico', una muestra de producción propia en la que CaixaForum reúne -del 16 de julio al hasta el 2 de noviembre- películas cedidas por particulares o montajes a partir de cintas de la Filmoteca Valenciana, recuerda míticos programas como 'Olé tus vídeos' o 'Vídeos de primera', así como da protagonismo a los nuevos formatos que se comparten en redes sociales. A este material audiovisual se suman objetos como cámaras, móviles o cintas y documentación como revistas y carteles publicitarios. El objetivo es reivindicar el patrimonio audiovisual más amateur como crónica social y estética desde 1920 hasta nuestros días.

El director de CiaxaForum València, Álvaro Borrás, entre los comisarios de la muestra.

El director de CaixaForum València, Álvaro Borrás, entre los comisarios de la muestra. / Levante-EMV

Desterrar prejuicios

Cuevas ha señalado que la muestra persigue "reivindicar el cine doméstico como patrimonio audiovisual, desterrar el prejuicio de que no tiene valor", al tiempo que busca "concienciar" a los ciudadanos de que "en su casa tienen archivos audiovisuales muy valiosos, que merecen la pena ser catalogados y guardados".

Las relaciones familiares y los espacios habituales donde se desarrollan estas películas, en especial el propio hogar, son temas muy frecuentes en las filmaciones domésticas. Estas suelen registrar a los miembros de la familia y sus amistades en actividades cotidianas, como la comida en grupo, la tertulia o el juego, sin olvidar momentos singulares y esperados, como los primeros pasos del bebé o los regalos de Reyes.

Sin embargo, según han explicado los impulsores de la muestra, actualmente, los vídeos domésticos pueden cruzar la línea de lo privado a lo público a través de las redes sociales, al alcanzar una audiencia potencialmente global. "Las fronteras se han desdibujado", han explicado. En paralelo, hay quienes utilizan modos y temas domésticos para alimentar redes como Instagram o TikTok en busca de seguidores y 'likes'. "Pero estos vídeos ya no son propiamente cine doméstico, pues no se graban para ser vistos por familiares y amigos, sino para ser subidos a las redes como un material de consumo, a veces monetizable".

Del 'memento' al 'momento'

En este sentido, la muestra reflexiona sobre cómo el fin de estas grabaciones pasa del 'memento' (del latín, 'recuerda') al 'momento', por la inmediatez y afán por compartir en redes o servicios de mensajería casi al instante todo aquello que graban los usuarios. Ha cambiado el modo de recepción, que de hacerse en grupo -aquellos visionados en el salón de casa-, ha pasado a ser individual, pero alcanzando una mayor difusión al realizarse a través de los grupos de familia y amigos en WhatsApp y otras aplicaciones. En consecuencia, cambia también el modo de reaccionar: del comentario presencial en el grupo a los mensajes escritos y el uso de emoticonos o 'likes'", sostienen.

Los inolvidables días de playa infantiles, una de las escenas más grabadas.

Los inolvidables días de playa infantiles, una de las escenas más grabadas. / Levante-EMV

El cine doméstico ha generado uno de los patrimonios audiovisuales más voluminosos y diversos de la historia contemporánea, que la práctica actual -digital y en red-no ha hecho más que afianzar. "Sin embargo, la preservación de este patrimonio no siempre ha sido la adecuada", han lamentado. "Sucede a menudo que se guarda en domicilios particulares, donde no se suele prestar atención a sus condiciones de conservación. Por otra parte, la obsolescencia tecnológica impide a menudo visualizar las grabaciones si no se han digitalizado previamente, porque la tecnología necesaria para su visualización ha dejado de funcionar".

En consecuencia, "las películas domésticas -especialmente en sus soportes originales-corren el peligro de desaparecer con el paso del tiempo o el relevo generacional, comportando la pérdida de un patrimonio audiovisual que en ocasiones puede ser único por su valor sociológico, etnográfico, cultural o artístico. Por eso es tan importante preservar nuestras películas domésticas, ya sea por iniciativa propia o dejándolas en depósito en filmotecas y otros archivos institucionales. Con ese depósito, se mantiene la propiedad y se controla cualquier uso futuro del metraje, pero se asegura su conservación para generaciones futuras", defienden los comisarios.

Recorrido de la exposición

'[Rec]uerdos. La vida a través del cine doméstico' recibe al visitante con un 'salón' de un hogar con la ciudad de València de fondo para afianzar la idea de la casa como espacio donde nace el cine doméstico. Allí se proyecta un montaje de cine doméstico de diferentes épocas para que los visitantes se sumerjan completamente en el espíritu de la muestra.

Proyector Eumig S810 D LUX de 1974.

Proyector Eumig S810 D LUX de 1974. / Levante-EMV

El recorrido repasa la evolución tecnológica de este género a lo largo del siglo XX y su adaptación a las nuevas formas de vida, desde el formato 16 mm o el super-8 hasta el VHS y el vídeo digital. En sus inicios, a principios del siglo XX, los propios operadores profesionales empezaron a filmar acontecimientos domésticos en 35 mm o 28 mm. Con el lanzamiento de las primeras cámaras de formato reducido a principios de 1920 se inició la práctica del cine doméstico en sentido estricto. Los comisarios, de hecho, recordaron como los propios hermanos Lumière -padres del cinematógrafo- grabaron una escena en la que se ve a uno de sus hijos desayunando en familia.

La muestra continúa en un espacio diáfano y central que acoge dos audiovisuales que reúnen una amplia selección de películas domésticas, desde los años 1920 hasta los 2000, de una selección de las colecciones de filmotecas españolas. Estas películas muestran actitudes ante la cámara (el gesto casi reflejo de taparnos el rostro o el 'di algo para la cámara') o los errores más comunes, como los movimientos de la cámara o desencuadres. Además, estas proyecciones muestran los 'lugares comunes' de estas filmaciones: la intimidad del hogar, las celebraciones (bodas, bautizos, comuniones y cumpleaños), los viajes, vacaciones y excursiones o la propia ciudad. Los temas, referidos a la filmación de la ciudad, acontecimientos sociales y vacaciones y excursiones, se nutren principalmente de películas domésticas a través de la Filmoteca Valenciana, con la iniciativa "¡No las tires!" de recuperación de material dañado por la dana, y el proyecto Memorias Celuloides.

La exposición hace parada también en la reutilización de las películas domésticas en la actualidad, tanto en la televisión como en el cine y recuerda, entre otros, dos programas de la década de los noventa 'Olé tus vídeos', emitido en la Comunitat Valenciana por Canal 9, y 'Vídeos de primera', presentado por Alfonso Arús en TVE. 

Una cámara en el bolsillo

Los comisarios han recordado durante la presentación que "hoy en día todos llevamos una cámara en el bolsillo", en alusión a la irrupción de los teléfonos inteligentes como dispositivo de grabación. Por ello, la muestra dedica un apartado a los nuevos modos de 'cine doméstico'. La muestra defiende que el cambio tecnológico no ha alterado realmente los principios básicos del cine doméstico, ya que la mayoría de los vídeos se siguen compartiendo entre familiares y amigos.

'Olé tus vídeos' y 'Vídeos de primera' pusieron el cine doméstico en primera línea televisiva en los años 90.

'Olé tus vídeos' y 'Vídeos de primera' pusieron el cine doméstico en primera línea televisiva en los años 90. / Germán Caballero

No obstante, los teléfonos han introducido novedades significativas en esta práctica, como el aumento exponencial de la producción de vídeos domésticos debido a las posibilidades técnicas y su accesibilidad. Los comisarios destacan un cambio en el objetivo de las filmaciones: si anteriormente se filmaba para preservar un recuerdo, en la actualidad la grabación se ha convertido en una experiencia que está más enfocada a ser compartida que a ser conservada.

En esta línea, la muestra sitúa las prácticas domésticas actuales en el contexto del debate sobre hasta qué punto la tecnología eclipsa las relaciones humanas reales. 

Proyecto de investigación

La exposición surge del proyecto de investigación 'El cine doméstico en España: preservación, difusión y apropiación', liderado por el catedrático de la Universidad de Navarra Efrén Cuevas como investigador principal y con Núria F. Rius como investigadora del proyecto. Además, cuenta con la colaboración especial de distintas filmotecas españolas, como la valenciana, entre otras instituciones, que ha prestado material cedido por de particulares. De hecho, en cada sede de la exposición se proyectan imágenes específicas de cada territorio, precisamente para lograr una conexión emocional con el público, uno de los objetivos de la muestra.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents