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Entrevista

Andrea Segre, director de 'La gran ambición': "Estamos perdiendo la relación con la política que nos permite cuidar del bien común"

El Atlántida Mallorca Film Festival estrena en España la exitosa película del cineasta italiano sobre la vida del líder político Enrico Berlinguer

Andrea Segre, director de 'La gran ambición'.

Andrea Segre, director de 'La gran ambición'. / B.RAMON

Heng J.

Palma

El director de cine italiano Andrea Segre, conocido por La pequeña Venecia (Shun Li y el poeta) y La prima neve, estrena La gran ambición en el Atlàntida Film Festival y en primicia en España tras su éxito en Italia. La película trata la vida personal de Enrico Berlinguer, el líder político que estuvo a punto de llevar al Partido Comunista de Italia al poder en 1978 de no ser por el magnicidio de Aldo Moro. Este filme ha sido nominado en 13 categorías de los Premios David di Donatello, el equivalente a los Goya en Italia, consiguiendo ganar los premios a mejor actor y mejor montaje.

¿Cómo se interesó en la figura de Enrico Berlinguer?

Porque es una parte muy importante de la historia italiana. No solo eso, sino también del Partido Comunista Italiano. Pero principalmente creo que esta figura de alguna forma representa la relación entre la vida y la política, lo cual nos permite discutir sobre el estado actual de lo que es esta relación. No soy yo quien lo dice, pero él es realmente un símbolo de cómo es posible dedicar tu vida a la salud colectiva y no a tus propios asuntos personales.

¿Cuál fue su principal motivación para contar esta historia? ¿Qué quería evocar al público?

Quería enviar el mensaje de que si no cuidamos de nuestra salud colectiva, sino solo de nuestros asuntos privados, tendremos un problema en la sociedad. Porque si no tendremos una sociedad controlada por oligárquicos que la hacen peor.

¿Cómo fue sumergirse en el contexto en el que está ambientada la película?

Tuve que estudiar mucho, porque no estaba allí en ese momento. Nací en 1976, pero por supuesto que no recuerdo nada. Fue una gran investigación, porque estuve estudiando mucho en los archivos del Partido Comunista Italiano, entrevistando a testigos de ese momento y también a la familia, hijos e hijas y otros miembros de la familia de Berlinguer. Fue un proceso muy largo.

¿Hubo algo que le sorprendiera durante la investigación?

Sí, porque mi filme es de 1973. Comienza con el asesinato de Salvador Allende y el golpe de Estado en Chile, y termina con el asesinato de Aldo Moro, que fue el presidente de los demócratas cristianos y el primer ministro del gobierno durante muchos años, pero fue asesinado por la Brigada Roja en Italia. Entonces, lo que más me sorprendió fue cómo Enrico Berlinguer y Aldo Moro quedaban en secreto para negociar, porque en ese momento nadie lo sabía.

¿Cómo equilibró su opinión personal con la necesidad de representar un personaje tan complejo?

Siempre trato de obviar mi opinión personal. Esta película está centrada en las relaciones personales que mantenía Berlinguer con los demás, sobre todo con Aldo Moro. Con esto quise darle importancia a la parte humana y a cómo antepuso el bien común a sus intereses personales.

¿Qué aprendió personalmente haciendo esta película?

Que es muy importante estar en un grupo grande de personas trabajando en una película. Tiene que ser un proyecto colectivo. En esta película tuvimos un objetivo común que nos ayudó mucho a concentrarnos en el proyecto, porque al final esto no es solo algo relacionado con la carrera privada de cada uno de nosotros, sino que es parte de un desafío para todos.

¿Cuál fue la dificultad más grande a la que se enfrentó durante el rodaje?

La dificultad más grande fue encontrar una manera de seleccionar el número de acontecimientos importantes sobre los que estaba investigando. Había muchas cosas que queríamos contar. A lo mejor teníamos para narrar siete horas, pero lo teníamos que resumir en dos. Hacer una selección fue muy difícil.

¿Por qué cree que una película de este estilo ha sido tan exitosa en este contexto político tan turbulento en el que vivimos?

Porque creo que se ha convertido en un espacio para reconocer, contar y compartir con los demás la consciencia de que tenemos una relación con la política. Estamos perdiendo esta relación que nos permite cuidar del bien común. Existe esta consciencia, pero no es fácil de contar públicamente. Así que el lanzamiento de la película fue un espacio para compartir este pensamiento.

¿Tiene planes de continuar explorando figuras políticas en futuros proyectos?

Me siento siempre muy atraído por la relación que hay entre las elecciones políticas, los cambios sociales y la vida humana. Por eso quiero contar lo que sucede en la vida humana cuando las elecciones políticas las infectan. Y eso es algo que voy a continuar haciendo.

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