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Fallecimiento

Muere Javier García Rodríguez, escritor, catedrático de teoría literaria y promotor cultural

Autor inscrito al postmodernismo con obras como 'Barra americana', era colaborador del suplemento cultural 'Abril', de Prensa Ibérica

Javier García Rodríguez.

Javier García Rodríguez. / Irma Collín

Chus Neira

La muerte del escritor y catedrático de Teoría de la Literatura Javier García Rodríguez se conoció este sábado por la mañana, con la extrañeza ligada a la discreción con la que había llevado su enfermedad. García Rodríguez, figura destacada de la narrativa postmoderna en español, con obras como 'Barra americana' y entusiasta agitador y promotor cultural, había nacido en Valladolid hace sesenta años, aunque su única bandera, acaso, fue la del suburbio de Los Pajarillos donde se crió. Más allá del barrio, su vida ha estado en Oviedo y en Asturias en los últimos treinta años.

La actividad académica de Javier García Rodríguez no se limitó nunca al ámbito docente, y a lo largo de su trayectoria pudo sumarse con ilusión y entusiasmo a algunas de las aventuras culturales más interesantes desarrolladas por la institución en los últimos años. Así, fundó el festival de poesía 'Versátiles' y durante varios años dirigió el Aula de Poesía de la Universidad de Oviedo. Además, fue el primer director de la Cátedra Leonard Cohen, de la que se hizo cargo entre los años 2014 y 1016.

Con casa en Oviedo desde 1995, en Avilés, ciudad a la que le unían vínculos familiares a través de su mujer, la profesora María José Morán, estuvo muy vinculado al ciclo de encuentros literarios 'Palabra', del que se encargó entre los años 2016 y 2020.

Además de sus monografías sobre teoría de la literatura, Javier García Rodríguez es autor de los poemarios 'Los mapas falsos', 'Estaciones' y 'Qué ves en la noche', y de los libros de relatos 'Barra americana' y 'La mano izquierda es la que mata'. Para responder a las preguntas de su hija Claudia escribió libros como 'Un pingüinio en Gulpiyuri' y abrió un camino fértil en la literatura infantil y juvenil, con otras cobras como 'La tienda loca' o los poemarios 'Mi vida es un poema' y 'Miedo a los perros que me han dicho que no muerden'.

Colaborador de distintos medios de comunicación, recopiló parte de esos artículos en el volumen 'Y el quererlo explicar es Babilonia'. En la actualidad era colaborador del grupo Prensa Ibérica, y publicaba en su suplemento literario Abril.

La capilla ardiente ha quedado instalada en el Tanatorio El Salvador y este domingo, 9 de noviembre, se celebrará su funeral en la Fundación Masavue, a las 13.15 horas.

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