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Exposición

Goya, Van Dyck, Murillo, Sorolla o Zuloaga: el 'star system' del arte comparte techo en València

El Museo de Bellas Artes acoge la exposición 'Clásicos y modernos. Obras maestras de la colección BBVA', en la que reúne cerca de 90 'joyas', nunca vistas en conjunto

Goya, Van Dyck o Murillo: las obras maestras del BBVA llegan al Museo de Bellas Artes

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Fernando Bustamante

Begoña Jorques

Begoña Jorques

València

Francisco de Goya, Joaquín Sorolla, Ignacio Zuloaga, Bartolomé Esteban Murillo, Tomás Yepes o Anton van Dyck. No hace falta ser un erudito del arte para conocer estos nombres que forman parte de la nómina de los grandes maestros de la pintura. Ahora el Museo de Bellas Artes de València ofrece la posibilidad de contemplar algunas de sus obras en la exposición 'Clásicos y modernos. Obras maestras de la colección BBVA'.

Obras de Goya que forman parte de la exposición.

Obras de Goya que forman parte de la exposición. / Fernando Bustamante

Oportunidad única

Se trata de una cuidada selección de cerca 90 'joyas' de 71 artistas de esta institución en la que es una "oportunidad única", pues una vez cierre sus puertas en el museo de la calle San Pío V, estas obras volverán a sus sedes. Así lo ha explicado este jueves durante la presentación de la exposición Pablo González Tornel, director del museo y comisario de la muestra, que se podrá visitar hasta el próximo 15 de febrero. Junto a González Tornel ha estado también la secretaria autonómica de Cultura, Pilar Tébar, y el director territorial Este BBVA, José Manuel Mieres.

El director y comisario de la exposición ha explicado que el visitante de la exposición encontrará una selección de la parte de arte clásico de la colección del BBVA (que en conjunto suma más de 9.000 piezas) de entre los siglos XV y primeros del XX, en la que plantea aspectos como el sistema político y social; la plasmación pictórica de la religión y el concepto del buen arte basado en la autoría.

A pesar del amplio marco cronológico que las separa, las obras comparten un mismo código: el realismo figurativo que se definió en Flandes e Italia a principios del siglo XVI.

De reyes y dioses a la modernidad

A partir de estos presupuestos, la muestra se articula en cuatro secciones: 'Las artes al servicio del poder. Reyes y dioses', 'El retrato. El ser humano en el centro del mundo', 'El triunfo de los géneros. Paisajes, bodegones y costumbres' y 'Los caminos de la modernidad'.

González Tornel ha explicado que el visitante podrá conocer cómo se pintaban las creencias y las monarquías, incluso con el paso del tiempo. "Las varas de mando se sustituyen por rifles y los leones por perritos", ha indicado el comisario en alusión a las pinturas de reyes, como el retrato de Carlos III de Francisco de Goya incluido en esta sección. De igual manera, ha mostrado cómo las pinturas de corte religioso adoptan escenas casi domésticas, como si de bodegones se tratara, ha dicho a pocos metros de un Van Dyck, que comparte espacio con Murillo. Esta primera parte refleja el uso de las artes entre los siglos XVI y XVIII como medio para fortalecer las estructuras del poder político y marcar jerarquías sociales, así como para encarnar los valores católicos a partir de la escisión protestante.

Desde los duques borgoñones a los Austrias y Borbones españoles, los retratos de Pantoja de la Cruz, Carreño de Miranda, Goya y las obras religiosas de Murillo, Van Dyck o Josefa de Óbidos ejemplifican el poder de la pintura como lenguaje visual de autoridad y fe.

Obra de Zuloaga que forma parte de la exposición.

Obra de Zuloaga que forma parte de la exposición. / Fernando Bustamante

La muestra revela también la importancia del retrato a lo largo de los siglos. "Es la reclamación del individuo a existir. Desde el lienzo quiere que se le recuerde con nombres y apellidos", ha explicado González Tornel. En este apartado, según el comisario, hay "retratos variopintos, que van desde los mediterráneos a protestantes holandeses". De este modo, estas obras muestran la evolución de este género en Europa que coincide con el nacimiento del Humanismo, un momento en el que los individuos querían ser inmortalizados para mostrar su estatus social- y se consolida a lo largo de los siglos XVII y XVIII.

La exposición se podrá visitar hasta febrero.

La exposición se podrá visitar hasta febrero. / Fernando Bustamante

El recorrido de la muestra lleva la llamada pintura de género, "que no se comprende sin el avance de la sociedad", ha explicado González Tornel. "Hay reyes y burgueses, hay gente que ya puede comprar arte para decorar su casa", ha añadido al respecto. En este apartado, el director del museo ha señalado "exquisiteces" como las pinturas de Brueghel el viejo y el joven o un bodegón de Yepes.

Se revela aquí el virtuosismo de los maestros flamencos, holandeses y españoles en la representación de la naturaleza y la vida diaria, con un realismo que cautivó a coleccionistas de toda Europa.

González Tornel, Pilar Tébar, José Manuel Mieres y María Luisa Barrio.

González Tornel, Pilar Tébar, José Manuel Mieres y María Luisa Barrio. / Fernando Bustamante

Las dos Españas

La exposición concluye con el llamado periodo de entresiglos, de finales del XIX y principios del siglo XX. Los cambios sociales tras la Revolución Francesa se reflejaron en el abandono del academicismo, la aparición de movimientos como el Romanticismo y el realismo y la asimilación de los nuevos lenguajes plásticos que desembocaron en el nacimiento del arte moderno en el tránsito del siglo XIX al XX. Santiago Rusiñol, Ramón Casas Zuloaga o Sorolla firman algunas de las obras de esta última sección, simbolizando estos dos últimos las llamadas 'España blanca', que inmortalizaba el pintor valenciano, y la 'España negra', del artista vasco. El arte, una vez más, se convierte en espejo y crónica de un tiempo en cambio.

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