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Pablo López: "Vivo a base de retos y de matar mis propios fantasmas"

Pablo López hace parada en València viernes y sábado en el Palacio de Congresos dentro de su gira “El Niño del Espacio en Concierto”

Pablo López actúa viernes y sábado en el Palacio de Congresos

Pablo López actúa viernes y sábado en el Palacio de Congresos / Levante-EMV

Amparo Barbeta

Amparo Barbeta

València

Pablo López, aunque sueña con tocar algún día en el Roig Arena, prioriza en este momento tocar en espacios más pequeños para priorizar el silencio y la conexión emocional directa con el público. Este viernes y sábado actúa en el Palacio de Congresos dentro de la gira “El Niño del Espacio en Concierto”.. El malagueño destaca la importancia de mantener su identidad creativa y ser fiel a su esencia, evitando modas pasajeras para que sus canciones perduren en el tiempo. Reconoce que es todo un reto componer para otros artistas y confiesa que a menudo termina "apropiándose de esas letras" al verse reflejado en ellas. ¿Su motor principal? Proteger su niño interior.

En fomato íntimo actúa dos noches en València cuando podría llenar un pabellón, ¿por qué repite en un espacio como el Palacio de Congresos?

Lo primero es que ir a València siempre es un acontecimiento para mí por muchas razones. Son muchísimos años yendo, incluso desde que tenía mi grupo independiente y nos buscábamos la vida para tocar en salas. València siempre es una fiesta. Me encanta empezar el año sintiendo el calor y la 'locura' de los valencianos, que se parece bastante a la mía. Respecto al formato tenía muchas ganas de expresarme así con la gente. La idea es tocar en sitios bonitos donde pueda mirar a las personas, testear y disfrutar del silencio total y la oscuridad absoluta, que son armas con las que me gusta jugar. Aunque más adelante la idea es volver con el disco y apuntar más alto. Desde que toqué en la inauguración, tengo la obsesión de tocar algún día en el Roig Arena. Pero, ahora, disfruto de esta cercanía.

¿Sigue pensando que tocar para dos es más complicado que hacerlo para miles?

Sin duda, es una realidad que me persigue y cada día tengo más claro. Cuando hay mil o mil y pico personas, la recepción es diferente; me gusta que se escuche cada respiración y cada nota. Ese silencio abruma muchísimo más que un 'ruidazo' grande.

¿No le gustan los espacios grandes pero le gustaría tocar en el Roig Arena?

Pero creo que uno debe vivir a base de retos y matar sus propios fantasmas.

¿Uno de sus mayores éxitos es que Pablo suena a Pablo?

Me abruma, más que me dijeras si soy guapo. Es lo más bonito que me pueden decir porque mi lucha es intentar no salir del parámetro de la verdad. He sido fiel, de una manera casi suicida, a lo que pasaba por mi cabeza al sacar canciones y discos. Es un riesgo salir con el alma en vilo sin saber si la gente entenderá que soy yo mismo, pero con los años he creado esa manera de decir 'este soy yo'.

En un mundo de prisas y consumo rápido, su música invita a la reflexión. ¿Es un riesgo?

Es un riesgo, pero tengo la premisa de no dejar de hacer música de verdad porque la música no va a dejar de ser música nunca. Mi filosofía es poder cantar dentro de quince años lo que edito ahora y no sentir vergüenza de una letra o de haber seguido una moda pasajera. En València, por ejemplo, si toco un tema nuevo y luego uno de hace 12 años, te diría que casi no sé cuál de los dos es el nuevo y eso es lo que siempre he buscado.

Pablo López actúa viernes y sábado en el Palacio de Congresos

Pablo López actúa viernes y sábado en el Palacio de Congresos / Levante-EMV

Entonces, al mirar hacia atrás, ¿se sigue sintiendo orgulloso de sus primeras canciones?

Sí. Me obligaron a hacer ese ejercicio hace poco en familia y, con humildad, te digo que estaba muy contento. Me daban ganas de abrazar al Pablo que llegó a Madrid hace trece años. No le pongo ni un 'pero" a aquel entonces porque su locura estaba justificada.

Utilizado mucho la figura del "niño" en tus canciones. ¿Es una forma de mantener la inocencia?

Sí, no quiero volverme un "gilipollas", hablando literalmente, y sí, asomarme a las ventanas poniéndose de puntillas para verlo todo mágico y con colores que, de otro modo, la vista agria de los años me impediría ver. Cuido y mimo a ese niño que llevo dentro. Quiero que todo me resulte mágico, salir al escenario y jugar, seguir sacando al niño que llevo dentro.

¿Soñaba ese niño con el éxito que tiene hoy?

Ni de coña. Yo era un niño soñador de corto plazo; me ilusionaba si mi madre o mi abuela me llevaban a hacer algo que me gustara. Nunca pensé en ir a Eurodisney. No sabía que se podía transmitir tanto con el lenguaje ni que, al abrir una puerta, habría tanta gente compartiendo esa imagen conmigo. Es un sueño que un niño normal no alcanza a tener.

¿Cómo lleva la popularidad? ¿Le incomoda?

No me incomoda. Tengo la suerte de participar en un lugar maravilloso como La Voz que da mucha visibilidad, pero la gente siempre me habla con respeto, cariño y cercanía. La palabra famoso no me gusta, pero sí me gusta que la popularidad venga de las canciones. Puedo ir al supermercado tranquilamente; la gente se acerca con mucho tacto y mi vida personal no parece interesarle a nadie, lo cual es un exitazo.

Compone para otros grandes artistas. ¿Cómo gestiona esa faceta?

A veces me lleva a una locura de 'cuádruple personalidad' para ser verdad tanto en lo que escribo para mí como para otros. Cuando me enfado conmigo mismo y no quiero sacar la cabeza del agujero, pienso en quedarme en casa solo escribiendo; es mi vía de escape. Ver una canción mía popularizada y hecha grande por otro es una sensación casi inexplicable.

"Escribir para otros me ayuda a quitarme los complejos que tengo cuando escribo específicamente para mí"

Pablo López

¿Siente más miedo al componer ahora que al principio?

Sí, un rotundo sí. Siento que mis canciones anteriores están agazapadas como sombras, riéndose de cada verso nuevo que escribo. Temas como 'Tu enemigo' o 'El Patio' ya no me pertenecen solo a mí, sino a toda la gente, y esa fuerza que tienen me da pavor cuando intento crear algo nuevo.

¿Qué le resulta máa complicado, escribir para usted o para otros?

Componer para otros es mi salvación. A veces escribo para artistas como Malú o Pausini y acabo quedándome las canciones porque me doy cuenta de que estoy hablando de mí mismo. Escribir para otros me ayuda a quitarme los complejos que tengo cuando escribo específicamente para mí.

Cuando el público canta sus canciones al unísono, ¿cómo describiría ese sentimiento en una sola palabra?

Esperanza.

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