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Música

La política y las transparencias se adueñan de la alfombra roja de los Grammy

Las reivindicaciones contra la administración de Trump conviven con los diseños más arriesgados que se recuerdan para asistir a la entrega de premios más relevantes de la música internacional. Chappel Roan y Karol G fueron las más aclamadas junto a Bad Bunny, ganador indiscutible -en lo estético y en lo musical- de la noche

Agencias

Cada año resulta complicado elegir un titular que resuma los premios Grammy a la música internacional, pero las cuestiones musicales siempre compiten con las estilísticas. Por encima de ellas, un mensaje claro y unánime contra la Administración de Donald Trump y su ICE, el Servicio de Inmiración y Control de Aduanas de Estados Unidos. Sin embargo, en la primera categoría, no cabe duda que las lágrimas por el premio a mejor álbum a 'Debí tirar más fotos' de Bad Bunny ha sido lo más destacado, tanto por la emoción del puertorriqueño como por la trascendencia musical que tiene: es el primer disco en español que gana en esta categoría y en esta convocatoria de premios. En la segunda cuestión, los flashes de las cámaras de los fotoperiodistas en la alfombra roja no daban a basto ante la sucesión de estilismos, a cada cual más transgresor. Con un titular claro: las transparencias fueron las protagonistas.

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Con esos mimbres, Chappel Roan se llevó el reconocimiento a más atrevida y salvaje, con un vestdo de Thierry Mugler en toro tierra que dejaba su torso al descubierto, encganchada la gasa a unas pezoneras que previamente había cubierto con una capa. El vestido original forma parte de la colección de alta costura de 1998 y no, la tela no se suspende directamente de sus pezones, sino que aplicó dos prótesis con piercings falsos.

Karol G fue la otra estrella que triunfó con las transparencias con un vestido de encaje azul de Paolo Sebastian, sematado con una cola de sirena y flecos al más puro estilo mantón de Manila. Con ella, la actriz Teyana Taylor, actriz de la nominada en los Oscar 'Una batalla tras otra', eligió un diseño de Tom Ford en tonos marrones con detalles metálicos.

Mientras, Sabrina Carpenter, otra de las cantantes más virales del último año, lució un vestido de pedrería y volantes de corte clásico diseñado por Valentino y creado especialmente para ella. Espoleó la alfombra roja al señalar precisamente a Roan: "Estáis muy callados este año, Chappell realmente inició un movimiento", dijo, en referencia al encontronazo que la cantante tuvo en la edición pasada con uno de los fotógrafos de la alfombra roja.

Por su parte, la alfombra roja también se llenó de pedrería y vestidos joya como el de Miu Miu que lució Laufey, mientras que Doechi hizo lo propio con un diseño de Roberto Cavalli en tonos tierra con una larga cola de volúmenes logrados con fruncidos. Alaïa fue la firma escogida por Addison Rae, con un escultural vestido blanco y Haylei Bieber, enfundada en un vestido negro palabra de honor de la firma.

Las plumas fueron uno de los grandes protagonistas de la noche. Lady Gaga hizo una imponente aparición con un diseño negro del dúo canadiense Matières Fécales; Kesha lo hizo con un vestido blanco de plumas de Atelier Biser, de marcados volúmenes; y la coreana Rei Ami llevó un llamativo vestido de plumas con un tocado a juego.

Rei Ami es una de las cantante que ponen voz a 'KPop Demon Hunters' y que esta noche se llevaron un premio por 'Golden'. Sus compañeras Audrey Nuna y Ejae optaron por diseños de Thom Browne y Dior, respectivamente.

La cantante Olivia Dean, una de las ganadoras de la noche, eligió un vestido de Chanel en blanco y negro, con falda abullonada en tonos claros y un cuerpo de lentejuelas negras rematado en plumas.

Terciopelo clásico y trangresor para ellos

Muchos de los asistentes masculinos reinventaron el tradicional esmoquin negro apostando por el terciopelo. Bad Bunny, uno de los grandes protagonistas de la velada, vistió un diseño de Schiaparelli en terciopelo negro, con un clavel blanco en la solapa.

Pharrell Williams lució un traje de terciopelo rosa empolvado, mientras que Benson Boone eligió un esmoquin negro de Armani, también en terciopelo, combinado con una camisa transparente.

Benson Boone en los Grammy 2026.

Benson Boone en los Grammy 2026. / Octavio Guzmán

La nota más extravagante la puso Jon Batiste, con una chaqueta torera de inspiración militar, cuajada de lentejuelas y pedrería; o el cantante Sombr, con un traje de chaqueta de destellos metálicos en tonos grises firmado por Valentino y camisa de encaje.

Entre las propuestas más andróginas destacaron Billie Eilish con un look de la firma Hodakova, inspirado en la sastrería masculina, o Miley Cyrus, con un diseño de Celine, formado por cazadora de piel y pantalón.

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Junto a la música y los estilismos, la política entró de lleno en una gala marcada por la reivindicación contra el ICE y sus últimas actuaciones en Minnesota. Artistas como Billie Eilish, Justin Bieber o Hailey Bieber lucieron pines con el lema 'ICE Out', la misma proclama que pronunció Bad Bunny al recoger el premio a mejor disco.

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