Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El cierre del Museo Nino Bravo moviliza a las instituciones para acoger el legado del artista

La Generalitat, la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de València ofrecerán alternativas para preservar el legado del cantante, tras el anuncio de la familia de cerrar el museo de Aielo

El alcalde de Aielo de Malferit, con las hijas de Nino Bravo, en el acto de declaración del cantante como hijo predilecto de la localidad.

El alcalde de Aielo de Malferit, con las hijas de Nino Bravo, en el acto de declaración del cantante como hijo predilecto de la localidad. / Levante-EMV

València

El legado de Nino Bravo, una de las voces más universales de la música en español, afronta una nueva etapa tras el anuncio del cierre indefinido del museo que desde hace casi dos décadas preservaba su memoria en su localidad natal, Aielo de Malferit. La decisión, adoptada por la familia del artista valenciano al no renovar los contratos de cesión de bienes, marca e imagen con el ayuntamiento, ha generado una fuerte conmoción entre sus seguidores y ha activado una reacción institucional para garantizar la conservación y difusión de su patrimonio cultural.

La repercusión de la noticia, adelantada este lunes por Levante-EMV, fue inmediata. En cuestión de horas, tanto la Generalitat como la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de València se pusieron en contacto con la empresa promotora que gestiona los derechos de los Ferri para explorar posibles alternativas que permitan acoger el legado del cantante a partir de marzo, cuando la familia recuperará las piezas actualmente expuestas. El objetivo -de momento, por separado- es encontrar un espacio público que no solo custodie los objetos, sino que impulse una puesta en valor más ambiciosa de su trayectoria artística.

De momento, conversaciones

Aunque el Ayuntamiento de València aseguró ayer que ya estaba negociando con la familia del cantante la posibildad de acoger su legado artístico en la ciudad donde Luis Manuel Ferri (verdadero nombre del artista) residió durante casi toda su vida, desde Westin Mayer, la promotora que gestiona los derechos de la familia, precisaron que, por el momento, solo se han producido con el consistorio un par de contactos: uno hace al menos dos años y otro este mismo lunes.

También este lunes la diputación contactó con la promotora para mostrar su disposición a buscar alternativas al cierre del Museo Nino Bravo de Aielo, que forma parte de la Xarxa de Museus Etnològics Locals de la Província de València, que gestiona la propia corporación. Y también la Generalitat, a través de la conselleria de Cultura, ha mostrado su interés en la situación en la que quedarán los objetos que se exhibían hasta ahora en este espacio.

Una decisión no improvisada

La familia insiste, por su parte, en que la decisión de no renovar los dos contratos que mantenía con el Ayuntamiento de Aielo -por la exhibición de los objetos y por el uso de la marca y el nombre de Nino Bravo-, no es improvisada, sino fruto de un largo proceso de desencuentros con el consistorio.

En un comunicado oficial, las hijas de Nino Bravo subrayan que los contratos suscritos con el ayuntamiento alcanzan ahora su “fecha natural de vencimiento” y que han optado por no renovarlos para iniciar “una nueva etapa en la gestión y puesta en valor del legado del artista, con una visión acorde a su dimensión cultural y artística”. La familia remarca que no se trata de una decisión tomada desde la confrontación, sino del convencimiento de que, tras dos décadas, es necesario abrir un nuevo ciclo que permita desarrollar proyectos de mayor alcance. Al mismo tiempo, agradecen la colaboración institucional mantenida durante estos años y expresan su voluntad de que la transición se produzca de manera “ordenada, institucional y respetuosa”.

Más allá del tono conciliador del comunicado, las declaraciones de Eva Ferri, hija del cantante, revelan la profundidad del conflicto. “No ha sido una decisión de hoy para mañana. Llevamos mucho tiempo peleando por que se atiendan unas condiciones razonables”, afirma. La familia denuncia una gestión deficiente del museo, problemas persistentes de mantenimiento, falta de personal especializado, escaso horario de apertura y deficiencias en la conservación de piezas de alto valor sentimental e histórico.

Pérdidas y deterioros

Entre los episodios que han marcado el deterioro de la relación destaca el estado irreversible de 240 telegramas de condolencias recibidos tras la muerte del artista, que se han vuelto ilegibles por las condiciones ambientales del museo, así como la desaparición del pantalón que Nino Bravo vestía en la icónica portada del LP "Un beso y una flor". “No hemos recibido ni una disculpa y el seguro no se ha hecho cargo”, lamenta Ferri, quien también señala problemas de humedades y una falta de catalogación y tratamiento adecuado de cerca de 80 nuevas piezas aportadas durante el 50 aniversario del fallecimiento del cantante, en 2023.

La familia asegura que el desgaste acumulado y la preocupación por la conservación del legado han pesado más que cualquier otra consideración. “Mi madre está intranquila y muy disgustada. Para que esté en las condiciones en que estaba, preferimos tenerlo y cuidarlo nosotros”, explica Eva Ferri, que insiste en su cariño por el pueblo, pero duda de la capacidad municipal para sostener un proyecto museístico de estas características.

"Siempre ha habido buena voluntad"

Desde el Ayuntamiento de Aielo de Malferit, el alcalde Juan Rafael Espí defiende la actuación del consistorio y asegura que “siempre ha habido buena voluntad y colaboración al cien por cien”. Recuerda la inversión municipal de 65.000 euros para la remodelación del espacio, el pago anual de un canon de 18.000 euros por el uso de la marca Nino Bravo y la aportación de la Generalitat de 48.000 euros para la renovación de las instalaciones. Sobre la desaparición del pantalón, sostiene que existe un expediente administrativo en curso y que el ayuntamiento asumirá su compensación económica, aunque lamenta la falta de comunicación directa con la familia.

Espí subraya además el respaldo institucional prestado al artista en los últimos años, impulsando la declaración del Año Nino Bravo en la Comunitat Valenciana, la concesión del premio 9 d’Octubre en 2023 y su nombramiento como hijo predilecto de Aielo. “Vamos a seguir intentando reconducir la situación”, asegura el alcalde, que también justifica las limitaciones de horario y personal por las restricciones legales y presupuestarias que afectan a las pequeñas administraciones locales.

PP: "Dejadez y mala gestión"

La polémica ha alcanzado también al terreno político. El PP en Aielo ha acusado al equipo de gobierno de “dejadez” y “mala gestión”, denunciando la ausencia de un director del museo, la falta de actividades promocionales, la escasa inversión en mantenimiento y una comunicación deficiente con la familia. Para la portavoz popular, Lucía Bataller, el cierre supone un grave perjuicio para la proyección cultural y turística del municipio. “Nino Bravo es nuestra principal referencia y no entendemos cómo se ha permitido llegar a este punto”, lamenta.

El museo, inaugurado en 2006, albergaba más de medio millar de piezas entre material audiovisual, fotográfico, sonoro y documental, además de objetos personales y profesionales del artista. Durante dos décadas se convirtió en un espacio de referencia para sus seguidores y en un centro neurálgico de los homenajes y actos conmemorativos en torno a su figura.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents