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El Centro Hortensia Herrero abre excepcionalmente este lunes para seguir la evolución de su 'guerra'

La expectación de los visitantes ante el conflicto que se ha desatado en su obra digital "El mundo del cambio irreversible" ha hecho que el museo no cierre hoy

La guerra interactiva en 'El mundo del cambio irreversible'.

La guerra interactiva en 'El mundo del cambio irreversible'. / Germán Caballero

València

Una apertura excepcional para ver cómo evoluciona la 'guerra' que desde el pasado sábado se puede apreciar en una de sus salas. Ante la gran acogida que está teniendo entre sus visitantes el conflicto que se ha desatado en "El mundo del cambio irreversible", el Centro de Arte Hortensia Herrero (CAHH) ha decidido no cerrar como cada lunes y mantener sus puertas abiertas durante esta jornada para que los espectadores puedan seguir viendo cómo una aldea medieval japonesa -que se había mantenido desde hace más de dos años en relativa calma- se convierte ahora, poco a poco, en cenizas. Una 'batalla' -con todo lo que ello conlleva, desde incendios a cadáveres virtuales- cuya atracción y expectación de visitantes de cara a esta nueva semana está siendo considerable, según apuntan a este diario desde el CAHH.

Cambio 'ultraveloz'

Esa es la realidad que está experimentando la instalación digital interactiva del colectivo japonés TeamLab, cuya transformación hacia el caos ha sido 'ultraveloz' en las últimas horas. Primero comenzaron las peleas en uno de los extremos del mural digital en la tarde del sábado; dos horas después aparecieron los primeros cadáveres; y ayer la ciudad entera estaba ya en llamas. Y es que desde la apertura del centro, en noviembre de 2023, más de 400.000 personas han pasado ante esta obra. Y cada gesto, cada roce, cada interacción ha ido quedando almacenada en una especie de memoria colectiva digital que, finalmente, ha terminado por romper el equilibrio.

Las llamas se expanden por 'El mundo del cambio irreversible' del Centro Hortensia Herrero

Germán Caballero

Porque cuando un visitante tocaba la pantalla, los aldeanos reaccionaban: se inquietaban, se alteraban, cambiaban su comportamiento. “Esas interacciones, que eran como pequeñas molestias, se iban acumulando en los propios habitantes hasta que ayer [el pasado sábado], a las siete menos cuarto, se desató la guerra", explicaba a este diario Loreto de la Escalera, una de las responsables de comunicación del centro.

Lucha durante días

Ahora, durante un tiempo indeterminado -que podría extenderse días o tal vez semanas- los personajes seguirán luchando en la obra. Después, la ciudad permanecerá ardiendo durante aproximadamente un año. Más tarde, solo quedarán ruinas. Será, por tanto, el fin del mundo, de esa civilización. ¿Y que quedará después? Pues solo brotarán plantas, florecerán, caerán y volverán a crecer. Pero de la huella humana, ya no volverá a haber rastro.

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