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Felipe Pantone, de pintar las calles a iluminar el desierto de Nevada

El artista valenciano se convierte en el primer español en intervenir la pantalla led más grande del mundo en The Sphere, visible desde toda la ciudad de Las Vegas. Suma así un nuevo hito a dos décadas de carrera artística basada en la exploración y experimentación en el arte abstracto, transformando la fisionomía de las ciudades por donde ha pasado

El artista valenciano Felipe Pantone se convierte en el primer español en intervenir The Sphere de Las Vegas.

El artista valenciano Felipe Pantone se convierte en el primer español en intervenir The Sphere de Las Vegas. / L-EMV

Amparo Soria

Amparo Soria

València

La intervención de Felipe Pantone en la Sphere no es solo una noticia de impacto visual, sino que supone la consolidación de una trayectoria construida durante más de dos décadas y que ha evolucionado del arte urbano con el graffiti a la abstracción geométrica en todo tipo de soportes. Este lunes, su obra cobró vida en el lienzo digital más grande del mundo: The Sphere, en Las Vegas, que le ha convertido en el primer español que expone en este coloso tecnológico del desierto de Nevada. Lejos de ser un hecho aislado, esta nueva hazaña encaja con naturalidad en la lógica expansiva de su carrera, que le ha llevado por las principales ciudades del mundo no solo dejando su firma, sino transformando su fisonomía.

Mural en Jersey City de Felipe Pantone.

Mural en Jersey City de Felipe Pantone. / FP

Su carrera, marcada por la investigación y la experimentación en técnicas, formas y colores, comenzó como un adolescente que pintaba en Torrevieja y València. De allí nació la ambición por ir ampliando soportes, innovando en formas, introduciendo técnicas y abriendo colaboraciones que le llevaron al lenguaje abstracto y geométrico que hoy define su trabajo, sin perder de vista que fuera accesible y democrático, al tiempo que se introducía en los nuevos medios tecnológicos.

La consumación de esa experimentación, con el prueba y error siempre presentes, es visible estos días en Las Vegas. La Exosphere -la pantalla led externa de la esfera-, reproduce 'Visual Intensification: Focus', el trabajo que ha preparado para ser expuesto en este coliseo digital visible desde todos los puntos de la ciudad. Las redes se han llenado de menciones al artista con su obra al alcance desde cualquier perspectiva.

Felipe Pantone durante la producción de la obra visual para The Sphere.

Felipe Pantone durante la producción de la obra visual para The Sphere. / L-EMV

La pieza se integra en el programa XO/Art de The Sphere por el que se promueve la intervención de artistas contemporáneos, por lo que Pantone se suma a la lista de 31 artistas que, desde que se inauguró 2023, han dialogado con la esfera. Refik Anadol, Eric Haze, Jen Stark o Shepard Fairey son solo algunos de los referentes que han intervenido este soporte.

Su obra no ha estado al margen de las contradicciones digitales y ha reflexionado sobre la revolución tecnológica y el consumo inmediato, reinterpretando incluso herramientas analógicas e integrándolas en el nuevo mundo. Lo hizo el año pasado con su exposición 'Axis of Divergence', cuando volvió a la pintura rápida, a la inmediatez digital y a los textos impresos con herramientas industriales, mostrando -¿Por qué no?- las dudas que genera el frenesí digital.

Pantone ha aplicado sobre The Sphere las mismas escalas que cuando intervino edificios en Monterrey, Lisboa, Jersey, Sao Paulo, Columbus o Buffalo: colosales. En todas ellas se perciben los principales elementos de su obra, que pasan por los gradientes imposibles, las vibraciones ópticas y las transiciones cromáticas que remiten al glitch digital y a la pintura cinética, que entran en una nueva dimensión al proyectarse en la esfera, donde las formas se mueven, integran, colapsan y disipan con vida propia. Todo ello en colaboración con Rosendo Merel y Selecta33.

Ha sido, en sus palabras, el trabajo más grande de su vida. Seguramente la frontera la superó en Jersey al pintar la fachada del edificio entre las avenidas Summit y Magnolia. La obra, 'Optichromie for Jersey City' ocupa los 25 pisos del inmueble y fue el más grande que realizó, junto a su equipo, trabajando durante semanas. Ahí se ve la identidad de Pantone en su máxim exponente, con la variedad de patrones geométricos y monocromáticos, degradados y los clásicos colores vibrantes de la colorimetría propia del artista. Todo ello destacando sobre el skyline de Nueva York al fondo.

Sin embargo, València es el epicentro de su obra, tanto en la creación como en la preparación. En lo primero, junto a grandes capitales internacionales, Pantone también se ha encargado de proyectos como el mural de Benetússer por encargo de la Fundación del VCF tras la dana o la renovación estética de la discoteca Spook, además de haber protagonizado exposiciones como la del Centre del Carme Cultura Contemporànea (CCCC).

Casa, estudio y museo

En esa escalera laboral que Pantone, como cualquier otro artista, va escalando, hubo un antes y un después con la inauguración de Casa Axis, el centro neurálgico de sus operaciones y base de trabajo para él y su equipo. Compró, rehabilitó y redefinió la histórica vivienda de l'Eliana conocida como «el chalé de Camañes», que antes de adquirir había utilizado Netflix para la serie 'Black Mirror'.

A la vivienda futurista de los años 70 se le ha añadido el estudio y espacio expositivo que Pantone ha abierto al público en un ejercicio por descentralizar el ocio y arte en València, con muestras de artistas seleccionados tanto en música como en escultura o pintura. Todo ello en un espacio que es ya un museo en sí mismo.

Desde aquellas primeras firmas callejeras hasta la superficie luminosa de uno de los edificios más icónicos del planeta, el recorrido de Pantone revela una necesidad de exploración y evolución en sus propias posibilidades y en las de su obra. Una necesidad que también busca traducir la velocidad y saturación de la era digital a lo físico y material, en ese diálogo permanente que el artista ha establecido con la ciudad.

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