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El mítico buzón del amor en la isla de La Palma lo creó un valenciano y nació por su "frustración contra el sistema"

En el libro 'Solo Cartas de Amor', Guadalupe Greses entrelaza las misivas que llegaban al buzón de su padre Ángel en la isla canaria con la historia de su progenitor, un compendio de emociones que reflejan el amor en todas sus formas

Guadalupe Greses, frente al buzón de su padre.

Guadalupe Greses, frente al buzón de su padre. / Levante-EMV

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

El amor es un sentimiento tan puro como diverso. Transpira en la mirada destinada a una madre, en el nacimiento de un hijo, en la conexión con tu pareja, en el vínculo con una tierra, en el recuerdo de un gesto. Se abre paso como una avalancha. A veces en nuestra mente. Otras veces, a través de la palabra. Quizás por eso, encontrar una puerta blanca ubicada en un territorio tan recóndito como Santa Cruz de la Palma -que resiste en la era digital- decorada con un simple mensaje analógico en torno a un buzón ('Sólo Cartas de Amor. Posta del Condado de Velhoco'), sea una especie de llamamiento interno a llenar esa ranura abierta al mundo. Una misión involuntaria, impulsada por un valenciano de adopción como Ángel Greses y cumplida por decenas de personas durante la última década y media, cuya historia encuentra ahora un nuevo recorrido en forma de libro. El mismo que ha acabado resultando en "una recopilación de esas cartas que se entrelazan con la historia de mi padre".

Quién se ha encargado de dar voz en 'Solo Cartas de Amor' (Aguilar) a esas misivas ha sido su propia hija, Guadalupe. Un libro que, además, presenta este miércoles en València. En él, "hay una compilación de las cartas orginales, pero hemos decidido hacerlo así también para contar el contexto del buzón y quién fue la persona que lo creó", afirma en declaraciones a este diario sobre un trabajo que "me emociona mucho, porque por un lado son las historias de personas que han querido compartirlas echándolas en el buzón, que son muy bonitas, pero por otro es una forma de recopilar un poco la memoria de mi padre para recordarlo siempre". Una dualidad de trasfondos que apelan, directamente, al ser humano. "Hay cartas que hablan de La Palma, pero el grueso de las emociones podrían encajar en cualquier vida", añade Guadalupe Greses.

"Hay cartas que hablan de La Palma, pero el grueso de las emociones de las cartas podrían encajar en cualquier vida"

"Cabreado" con la burocracia

La idea del buzón, pese a lo que se podría pensar, no nació del romanticismo de Ángel. Tampoco de su gusto por pintar. La realidad es que todo se originó en 2010, cuando él estaba "cabreado con las facturas, con la burocracia y poner ese mensaje en la puerta fue como una forma de expresar su frustración contra el sistema". Una muestra de rabia -redactada junto al título nobilario ficticio que él mismo se atribuyó, el de conde de Velhoco- que dejó paso progresivamente a otra. "De forma espontánea la gente empezó a mandar sus cartas de amor. A él le hacía muchísima ilusión recibirlas, las guardaba y las leía, aunque no contestaba", explica Greses sobre uno de los "miles de disparates y de cosas que le pasaban cada día" a este hombre que -insiste- nunca "olvidó sus raíces".

La carátula de 'Solo cartas de amor'.

La carátula de 'Solo cartas de amor'. / Levante-EMV

Fue tras su muerte en 2022, en la misma La Palma que le vio nacer, cuando Guadalupe encontró la carpeta que las contenía, su archivo manuscrito. "Yo había leído alguna carta, pero no sabía exactamente todo lo que llegaba. Y había de todo". Amor adolescente, misivas a la propia isla y su naturaleza, desamor, cartas de duelo tras perder a un ser querido, deseos para el futuro o simplemente gente que escribía lo que había sentido al ver el buzón fue lo que la autora encontró en este particular registro con el que "todos nos podemos sentir identificados".

Mantener la esencia

La misma Guadalupe también vuelve a esas misivas. Una de ellas, fechada en 2018, "son tres páginas de un desamor. Una carta tan sentida, con tanta emoción y con una caligrafía tan perfecta que me ha impactado mucho todo lo que contaba". Ahora, después de que comenzara a conocerse la historia de Ángel, asegura que su autor se ha puesto en contacto con ella. "Voy a conocer a la persona y me encantará saber la continuación de esa carta que me ha marcado mucho", señala sobre unas historias que no se han acabado. Ni tampoco parece que acabarán pronto.

La puerta de Ángel con el mensaje 'Solo cartas de amor'.

La puerta de Ángel con el mensaje 'Solo cartas de amor'. / Levante-EMV

Porque en ese cada vez más reconocido buzón de La Palma, enmarcado en negro, la tía de la escritora sigue recibiendo cartas. También llegan esos mensajes a las redes sociales o el correo electrónico que ella ha creado para continuar la especial herencia dejada por su padre. Eso sí, por mucho que pase el tiempo y se expanda la historia de Ángel, para Guadalupe este enclave en el futuro "me encantaría que mantuviese su esencia inicial y que la gente escribiese de verdad cartas de amor de su puño y letra, sin esperar nada más que expresarse y compartirlo. Y sin tener en cuenta el ruido mediático". El amor, a fin de cuentas, en su versión más pura.

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