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Sociedad filarmónica

Complicidad y superación

Concierto de la Sociedad Filarmónica

Concierto de la Sociedad Filarmónica / Levante-EMV

José Doménech Part

José Doménech Part

València

Segunda entrega esta temporada de la Orquesta de Cámara de la Sociedad Filarmónica de Valencia, joven formación valenciana que trabaja con ahínco y esfuerzo, principalmente el repertorio camerístico del XIX. Pronto cumplirán cinco años de actividad, siempre a las órdenes de Julen Fernández Pla, cuya tarea no es fácil a la hora de programar el repertorio que, en no pocas ocasiones no es del dominio público, lo cual conlleva unos gastos por los derechos de autor que no siempre pueden ser asumidos por el conjunto. De ahí que, a pesar de sus deseos, los programas de la orquesta queden limitados al periodo romántico o post-romántico.

Ese fue el caso con el vienés Anton Webern, de quien interpretaron el Langsamer Sanz, compuesto en 1905, siendo alumno de Schoenberg. Se trata de una corta pieza, originalmente escrita a los 23 años para cuarteto de cuerdas, toda una carta de amor cuando el músico iniciaba su relación con su futura esposa. Perdida durante casi 50 años, se estrenó en Estados Unidos en 1961, Fernández Pla dirigió con pulso y firmeza y sus músicos se esmeraron en ofrecer una versión de especial sonoridad. De las 13 sinfonías para cuerda del alemán Felix Mendelsohn, todas ellas escritas siendo niño, la número siete sonó con brío, energía y precisión.

Desde el Allegro inicial aprovechando el 3/8 del Andante que el autor demandaba como "amorevole", dominado por el maestro siempre esforzado en el gesto como para exigir cada detalle de la partitura que finaliza en un Allegro molto aprovechado por la OCSFV para dejar constancia que en cada entrega debe superarse.

El bohemio Antonin Dvorak compuso su Serenata para cuerdas op. 22, impregnada por la esencia e influencias de Moravia y Bohemia, destacando ritmos y melodías que destilan lirismo y entusiasmo en cada movimiento. La orquesta, en complicidad con su director, valsearon con holgura para llegar al Allegro vivace final con nervio y total vehemencia. Quizás, la orquesta y director hubieran encontrado un espacio más agradecido en la sala Iturbi que en la Rodrigo, donde socios y amigos llenaron casi en su totalidad el Auditorio.

Sociedad Filarmónica de Valencia Palau de la Música. Sala Rodrigo. Orquesta de Cámara de la SFV. Julen Fernández Pla, director. Obras de Anton Webern, Felix Mendelssohn-Bartholdy y Antonin Dvorak.

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