Cinco miradas para “VerdeVerdad”: El deseo insaciable de reencontrarse con la naturaleza
Las obras de Calo Carratalá, Francisco Caparrós, Mónica Jover Calvo, Olga Diego y Sebastián Nicolau componen esta exposición sobre las caras de la naturaleza

'In inctu oculi II', de Sebastián Nicolau. / AV
La naturaleza, dejó dicho Cicerón, “ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad”. Ver la verdad que, en la exposición 'VerdeVerdad', está teñida de verde. Una verdad que exploran los cinco artistas convocados en esta exposición, comisariada por MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, que acoge les Drassanes del Puerto de València hasta 28 de junio y cuya inauguración se celebrará en la tarde del 10 de marzo, a las 19:00 horas. Lo hacen mediante una serie de obras que, en sí mismas, ya contienen esa verdad dual de la naturaleza que, al mismo tiempo, nos atrae y nos genera zozobra.
“Desde el Ayuntamiento de València celebramos la llegada de esta muestra a les Drassanes del Grao, un espacio que con 'VerdeVerdad' se transforma en un escenario de introspección donde la naturaleza deja de ser un simple escenario para convertirse en una cuestión de identidad”, afirma José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento del València.
“A través de las miradas de estos cinco creadores, el espectador podrá transitar por esa verdad dual que nos atrae y nos inquieta a partes iguales. Es una invitación a reconocer la huella que el entorno deja en nosotros, entendiendo el paisaje no solo como belleza, sino como una superficie viva de nuestra propia memoria”, recuerda el concejal.

Isla flotante de Olga Diego. / AV
“Este diseño es un juego entre observador y observado. La hoja-ojo nos devuelve la mirada para emplazarnos en una naturaleza que no es solo paisaje, sino una presencia que nos tensiona con sorpresa y alarma, dos poderosos catalizadores de la atención. En ese cruce de miradas surge una pregunta: ¿qué ocurre cuando el medio también parece examinarnos?”, se interroga el diseñador José Antonio Campoy, responsable de la identidad gráfica de 'VerdeVerdad'.
“La hoja roída, despojada de su sentido fuera del ecosistema, sugiere un tiempo de desgaste y degradación. Frente a ella, el espectador es invitado a detenerse, a mirar de nuevo y a reflexionar sobre nuestra relación con un entorno que, silenciosamente, también nos interpela”, refrenda Campoy, miembro del Consejo Editorial de MAKMA y comisario igualmente de la exposición junto a su director, Salva Torres, y los editores Merche Medina y Jose Ramón Alarcón.
Cinco artistas para 'VerdeVerdad'
Calo Carratalá, Francisco Caparrós, Mónica Jover Calvo, Olga Diego y Sebastián Nicolau ejercen de singulares demiurgos mostrándonos no solo la armonía del universo bañado en verde verdad, sino el carácter disruptivo que también anida en él por efecto de esa otra verdad más inquietante.
“Todos los espacios provocan en mí sensaciones, miedos, deseos, angustias; los lugares que habito y que me atraviesan van dejando en mí su huella, una suerte de tatuaje interior que me va constituyendo”, confiesa Calo Carratalá (Torrent, València, 1959), quien exhibe tres obras de gran formato y una serie de seis paisajes con los que plantear “más que simples consideraciones estéticas o pragmáticas”, en búsqueda de una relación con el entorno entendida como “cuestión filosófica sobre la identidad”.
Un trayecto personal que, en el caso de Francisco Caparrós (Baza, Granada, 1954), se erige a través de “esa urdimbre de bosques y paisajes para limpiarme por dentro del trajín diario, sintiendo los temblores de la naturaleza amortiguados por el propio acto creativo de elaborarlos plásticamente”. Media docena de fotografías de gran formato en las que “la belleza y el drama están unidos. Belleza en las arboledas, los bosques, las estructuras verticales o emboscaduras; y tristeza que se deja entrever allí donde la propia belleza anuncia un tiempo que languidece”.
Acaso “una evocación sensible del paisaje, el territorio y la memoria” como la que propone Mónica Jover Calvo (Alcoy, 1973), en cuyas obras “la naturaleza se manifiesta como fuerza viva y como espejo del ser”. De este modo, la artista busca “propiciar una experiencia de contemplación pausada y una reflexión profunda sobre el vínculo esencial entre el ser humano y su entorno, así como sobre la necesidad de su preservación”. Un nexo que en 'VerdeVerdad' muestra su “evolución a través de la introducción del hilo hasta conformar proyectos site-specific donde el territorio se transforma en una superficie viva de memoria”.

El cartel de VerdeVerdad. / L-EMV
Como inquietantemente vívida se manifiesta la 'Isla Flotante' de Olga Diego (Alicante, 1969), una instalación escultórica de carácter ecológico y educativo que reflexiona sobre la acumulación de plásticos en los océanos y que toma su nombre de la 'isla de basura' u 'Octavo Continente' del Pacífico Norte, “transformando esa realidad en una propuesta artística de concienciación y construcción colectiva”. 3.612 botellas de plástico recicladas que conforman esta estructura con forma de iceberg, en la que “una parte emerge sobre el agua mientras otra permanece sumergida, sugiriendo la dimensión oculta del problema medioambiental”.
Una dimensión verde que para Sebastián Nicolau (València, 1956) ha estado presente en sus obras “desde las primeras hasta las últimas, emboscando veracidad y ficción, tangibilidad y representación: como color pictórico, como destellos lumínicos o como negros contraluces”. Naturalezas, pliegues, abstracciones y paisajes que “han intentado, a través de juegos con la percepción, desvirtuar la apreciación de la realidad en busca de alguna otra verdad”.
De este modo, ‘VerdeVerdad’ ofrece al espectador la posibilidad de sentir la naturaleza en su máximo esplendor entreverado de zonas turbias, convirtiendo Atarazanas del Grao en un majestuoso caleidoscopio. Un caleidoscopio de imágenes que tan pronto nos devuelven la percepción de una naturaleza en franca armonía, como nos agitan por dentro acicateados por un turbión de colores no siempre en calma.
El horario de visitas será de martes a sábado, de 10 a 14 horas y de 15 a 19 horas, y domingos y festivos de 10 a 14 horas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Hallan muerto de una puñalada a un hombre en plena calle en Burjassot
- Investigan la muerte de un hombre tras consumir alfa en un encuentro sexual en Benetússer
- El hombre muerto en el encuentro sexual de Benetússer intentó huir de su agresor tras haber sido encerrado en una habitación
- Llegan las lluvias y el barro a Valencia: la Aemet indica las horas en las que lloverá más y hasta dónde bajarán las temperaturas
- Buenas noticias para los valencianos: el próximo festivo del calendario laboral permite un puente de 3 días
- Llega el cambio en el tiempo de València: la Aemet prevé polvo en suspensión, caída de las temperaturas y lluvias
- Batalla campal en la Saïdia: 'Los vecinos tenemos miedo
- Antonio Carmona: «Soy un sobreviviente: después de lo que me pasó, subirme a un escenario es el secreto de la vida»