Toros, "torraes", paellas, petardos... ¿Cantará este jueves Morrissey en una València en fallas?
El exlíder de The Smiths, con un historial de cancelaciones que oscila entre el 25% y el 40% anual, tiene a sus fans valencianos en vilo ante su concierto en Les Arts

Morrissey sobre el escenario del FIB de 2006. / ROBERT MUNOZ

Como falleros rezándole a Santa Bàrbara bendita, patrona de les tronades, andan los “indies” valencianos invocando a sus propios ídolos para que Morrissey actúe este jueves en el Palau de les Arts. La incertidumbre tiene su base: una página web especializada en el asunto cuenta que a día de hoy el legendario exlíder de The Smiths ha cancelado, propuesto o recortado 383 conciertosdesde que empezó a girar en solitario allá por 1991.
De hecho, y según la misma página web, si artistas como Bruce Springsteen o Madonna cancelan menos del 5% de sus fechas, él oscila entre el 25% y el 40% anual. En 2025, por ejemplo, canceló el 29 % de sus shows; y en 2024, el 39 %. Ojo, que en 2013 fueron el 78 %. También canceló a principios de este años varios recitales en Estados Unidos. Eso sí, de momento, en la actual gira europea que pasará esta semana por València, Zaragoza y Sevilla, Morrissey no ha suspendido ninguna actuación.
De momento, todo bien
De momento, y según adelantaban este lunes fuentes de la promotora que organiza su esperadísimo concierto en Les Arts, todo va según lo previsto. En el buen sentido, queremos decir. Las más de mil entradas que se pusieron a la venta hace unos meses -a unos cien euros las más baratas- se agotaron en cuestión de minutos, así que -con llenazo garantizado- solo falta que el miércoles o el mismo jueves, día del concierto, el músico de Manchester aterrice en València dispuesto a cantar.
Llegará, eso sí, a una ciudad tomada por la fiesta fallera, lo que incluye concursos de paellas con su pollo y su conejo, “torraes” callejeras rebosantes de chuletas y embutidos y una flamante feria taurina, actividades que podrían poner a prueba la proverbial sensibilidad del cantante británico. Hace algunos años abandonó su actuación en Coachella por el olor a carne asada afirmando “huele a carne asada, espero que sea humana”. "¡Hurra, hurra! / El torero muere. / Y nadie llora, / nadie llora. / Porque todos queremos que el toro sobreviva", cantaba en "The bullfighters die". Quizá taparle nariz y ojos durante el trayecto entre el aeropuerto, el hotel y el recinto de conciertos, o incluso montarle un "Good bye Lenin" para hacerle creer que no está en València sino en Estocolmo, podría venir bien.
Un historial que alimenta la duda
Que haya nervios no es extraño. Morrissey arrastra desde hace décadas un historial de cancelaciones que lo ha convertido en una especie de leyenda paralela a su propia música. Desde que inició su carrera en solitario en 1991, cientos de conciertos han sido suspendidos, aplazados o interrumpidos por motivos que van desde problemas de salud hasta principios éticos o circunstancias difíciles de clasificar.
El caso más reciente en España ocurrió hace menos de un año. El cantante canceló su actuación en el festival madrileño Noches del Botánico prácticamente en la víspera, alegando una fuerte sinusitis que incluso requirió hospitalización. No fue la primera vez que la salud se cruzaba en su agenda: en 2023 tuvo que suspender varios conciertos en América Latina tras contraer dengue durante una gira por México, y a lo largo de los años ha sufrido desde infecciones hasta problemas de voz que obligaron a detener actuaciones en pleno directo.
Para los fans, el patrón resulta familiar: los conciertos suelen estar confirmados hasta muy cerca de la fecha. Por eso cada anuncio de Morrissey genera una mezcla de entusiasmo y prudencia, como si comprar la entrada fuera también participar en una pequeña apuesta.
Del FIB a Islandia: cancelaciones memorables
En la Comunitat Valenciana ya existe un precedente que muchos aficionados recuerdan bien. Fue en 2004, durante el Festival Internacional de Benicàssim (FIB). Con el público esperando y a pocos minutos de subir al escenario, el cantante comunicó telefónicamente que no actuaría por problemas con su vuelo, que lo obligaban a regresar a Londres. La noticia cayó como un jarro de agua fría en una edición que celebraba el décimo aniversario del festival. Eso sí, volvió en 2006 y triunfó.
Aquella cancelación no fue la única que alimentó su reputación de artista imprevisible. En 2014 abandonó un concierto en Varsovia apenas 25 minutos después de empezar porque, según explicó, un espectador había gritado algo “extremadamente ofensivo”. Un año después, en Reikiavik, decidió cancelar directamente su actuación cuando los organizadores se negaron a retirar la carne del recinto durante el concierto, coherente con su militancia vegana pero difícil de digerir para los asistentes.
También hay episodios más prosaicos, aunque igual de frustrantes para el público: escenarios que consideraba inseguros, problemas logísticos o “razones imprevistas” que han ido engrosando una lista tan larga que incluso existe una web creada por fans dedicada a documentarlas. Un fan de la ciudad californiana de Paso Robles cuenta allí su experiencia: “Se apagan las luces. Empieza el video previo al show. La anticipación crece. Termina el video. Empieza la ovación. Se prenden las luces. Una voz por el altavoz nos informó que debido a una falla en el sistema de calefacción del escenario, Morrissey no se presentaría”.

Morrissey. / SEBASTIAN SILVA
Una relación peculiar con sus seguidores
Lo curioso es que, pese a todo, la devoción de sus seguidores se mantiene prácticamente intacta. Morrissey sigue llenando salas y auditorios cada vez que anuncia una gira. De hecho, las entradas para el concierto de València se agotaron en minutos, prueba de que su magnetismo artístico sigue funcionando a pleno rendimiento.
Cuando finalmente aparece sobre el escenario, el resultado suele compensar la incertidumbre: conciertos de alrededor de hora y media, con una veintena de canciones que combinan clásicos como “Suedehead”, “Everyday is like sunday” o “Billy Budd" con material de su recién estrenado nuevo disco. Y no están faltando algunos clásicos de The Smiths como “How Soon Is Now?”, “There Is a Light That Never Goes Out” o “A Rush and a Push and the Land Is Ours”.
Con ese historial a sus espaldas, la pregunta flota inevitablemente entre los fans valencianos: ¿habrá concierto? A día de hoy todo apunta a que sí. La gira europea sigue en marcha, pero tratándose de Morrissey, la prudencia casi forma parte del ritual. Los seguidores lo saben bien: hasta que el cantante no pisa el escenario, el concierto nunca está del todo asegurado.
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