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El oro rojo que conquistó Oriente desde Valencia y Alicante

El Museu Valencià d'Etnología estrena la exposición 'L'Or Roig. La ruta del Safrà', que explora la historia de esta especia y que exhibe 'tesoros' como los cuadernos de viaje y las latas personalizadas que transportaban este azafrán desde España al mundo

La exposición 'L'Or Roig. La Ruta del Safrà' que abre hoy en L'Etno.

La exposición 'L'Or Roig. La Ruta del Safrà' que abre hoy en L'Etno. / Miguel Ángel Montesinos

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

Los tesoros que más aprecia el ser humano son aquellos que, por estar ocultos, cogen importancia solo por el hecho de calar sin ser vistos. Están ahí, preciosos, esperando ser reconocidos por su trascendencia fundamental, aunque a menudo ese papel no se detecte a la primera. Quizás por eso, si extrapolamos esta valoración a algunos de los platos más típicos de la gastronomía valenciana, al imaginario colectivo le cueste encontrar un producto que encaje con la descripción. Y eso que este sigue existiendo y, sobre todo, brillando siglos después -con la Comunitat Valenciana, y más concretamente Novelda, como punto clave- a través de su color rojizo único. El del azafrán.

"Verdaderos tesoros"

Esa premisa de reconocer "de todas las especias, la más nuestra", así como toda la intrahistoria que ha envuelto a este condimento desde el siglo XIX, es el punto de partida de la exposición 'L'Or Roig. La ruta del Safrà' que este miércoles se estrena en el Museu Valencià d'Etnología, L'Etno. Un paseo profundo y visual más allá de la historia de esta especia que -según ha explicado comisaria de la muestra, Verónica Quiles- también se recoge a través de los cuadernos de viaje que son "verdaderos tesoros" o las latas y estuches que transportaban este producto que comenzó a florecer en la época de dominación musulmana en la Península.

Estas últimas, que reciben al visitante nada más entrar a la exhibición, son un símbolo convertido en cápsula del tiempo -y mostrado gracias a la amplia colección de David Beltrá- que resume los lemas que enmarcan esta exposición. El primero, 'de la tierra al cielo', por reflejar desde "imágenes de la recolección" de esta flor en tierras como Albacete o València hasta "los ritos y dioses" que se vinculaban al azafrán en otros puntos de esta ruta excepcional, como la India. El segundo, 'de Occidente a Oriente', porque a diferencia de lo que sucedía con la pimienta, la canela, la nuez moscada o el clavo, este producto hacia un trayecto inverso, partiendo desde enclaves como Novelda o la lonja dedicada a este producto en València rumbo -paso mediante por el canal de Suez- a lugares tan lejanos como China, Filipinas o Japón.

Ocho bloques temáticos

Pero el recorrido por esta muestra aborda mucho más de este condimento que requiere de hasta 250.000 flores para hacer un kilogramo. Dividida en ocho bloques temáticos, el visitante puede apreciar primero la diversidad de diseños y la calidad artística que ilustraban los estuches y cajas en los que se conservaban este 'oro rojo' rumbo a Oriente y como fue su evolución para, a continuación, observar las distintas paradas de este particular viaje. Desde las zonas productoras a la importancia de la mujer -especialmente la manchega, pero también la valenciana- en la costosa recolecta y proceso de tratamiento -con el tostado o la preparación- de este producto que acababa llegando a enclaves como el noveldense o la lonja valenciana.

Algunas de los estuches en los que se transportaba el azafrán.

Algunas de los estuches en los que se transportaba el azafrán. / Miguel Ángel Montesinos

Tras ello, la exhibición también se detiene en la propia localidad alicantina y en cómo aprovechó la expansión ferroviaria para convertirse en ese 'hub' desde el que partía el azafrán rumbo a tierras orientales. Todo ello sin olvidar esos primeros empresarios que a finales del siglo XIX convirtieron la exportación de este producto en su seña de identidad. Rutas y compañías que, como ha añadido Beltrá, siguen siendo "historias vivas" representadas con las 14 empresas noveldenses centenarias que aún hoy comercializan este condimento. Del mismo modo, este recorrido también recuerda a Dámaso Alcaraz y como puso en marcha en València en 1867 la única lonja de España que comerciaba el azafrán a granel, además de regular los intercambios con Francia o Inglaterra.

Historia de la cultura popular valenciana

En la presentación de la muestra -que también explora la vinculación del azafrán más allá de la gastronomía y el comercio con otros ámbitos como la ciencia o la espiritualidad y que estará en marcha hasta el 27 de septiembre- el director de L'Etno, Joan Seguí, ha señalado que este producto y su trascendencia "bien valía una exposición". "Había una historia de la cultura popular valenciana que había que contar", ha incidido dando valor a unos relatos de la Comunitat que son "definitorios" de la "capacidad de trabajar, de imaginar y de llegar" de su gente, más aún "en un mundo fragmentado y enfrentado como el actual". Por su parte, el diputado del área de Cultura de la Diputación de Valencia, Paco Teruel, ha recordado que esta exhibición "cuenta una historia nuestra y poco conocida" y es una muestra más de como "una de las razones de la supervivencia de los museos es que son lugares donde el público encuentra sensaciones maravillosas".

Los diseños que marcaron la exportación de la especie.

Los diseños que marcaron la exportación de la especie. / Miguel Ángel Montesinos

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