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La Siamesa celebra su 20 aniversario con una conmemoración multidisciplinar: dos funciones, un libro, una exposición y laboratorio escénico

La compañía de danza contemporánea ha realizado un laboratorio intensivo en Espai LaGranja. Carme Teatre acogerá dos funciones de ‘MATA BAJA. Debajo del sudor hay personas’ reconocida con el Premio IVC a las Artes Escénicas 2024 a la Mejor Bailarina a Ángela Verdugo

La compañía de danza contemporánea La Siamesa celebra su 20 aniversario.

La compañía de danza contemporánea La Siamesa celebra su 20 aniversario. / L-EMV

La compañía valenciana de danza La Siamesa, una de las voces más singulares y resistentes del tejido dancístico de la Comunitat Valenciana, conmemora dos décadas de trayectoria con un calendario de actividades que combina un laboratorio de creación, una intervención escénica, la publicación de un libro objeto y dos funciones de su último espectáculo, ‘Mata Baja. Debajo del sudor hay personas’.

La conmemoración se está desplegando durante el mes de marzo en distintos espacios y ha puesto el foco en la trilogía más reciente de la compañía, reunida bajo el nombre de ‘El otro paraíso’.

Las actividades arrancaron con un laboratorio los días 2, 3 y 4 de marzo en el Espai LaGranja, concebido no como un taller convencional, sino como una oportunidad de transferencia técnica y artística. 

Este fin de semana, Carme Teatre acogerá una intervención escénica especial y dos funciones de ‘Mata Baja. Debajo del sudor hay personas’, con la que la directora y bailarina Ángela Verdugo obtuvo el Premio IVC Artes Escénicas 2024 a la Mejor Bailarina.

La compañía de danza contemporánea La Siamesa celebra su 20 aniversario.

La compañía de danza contemporánea La Siamesa celebra su 20 aniversario. / L-EMV

Dos décadas en escena le han permitido a la compañía transitar lugares comunes y territorios desconocidos hasta consolidar una manera de hacer propia, marcada por la hibridación de disciplinas y una mirada crítica sobre lo social. 

El 20 de marzo, La Siamesa realizará una intervención en la sala en la que la compañía se desplegará en fragmentos de escenografía, proyecciones de vídeo y la presentación de un libro conmemorativo, en un formato híbrido entre instalación y encuentro con el público.

Los días 21 y 22 de marzo, se han programado funciones de ‘Mata Baja. Debajo del sudor hay personas’, pieza desarrollada en una Residencia de Creación de Carme Teatre. Se trata de la pieza más reciente de la trilogía, donde la creadora vuelve a investigar en el terreno personal e íntimo para vincularlo con la colectividad. 

Una trayectoria marcada por la autoficción y el cuestionamiento

Fundada y dirigida desde 2006 por la bailarina, coreógrafa, docente e investigadora Ángela Verdugo, La Siamesa ha construido un lenguaje propio que transita entre el cuerpo, el texto, la imagen y el sonido. 

Obras como 'Que le corten la cabeza!'! (2006), 'Diógenes' (2013), 'A-NORMAL o 'La oveja errante' (2017) o 'SC_Santa Cultura' (2019) han recibido múltiples nominaciones en los Premis de l’Institut Valencià de Cultura (Mejor Espectáculo, Mejor Dirección Coreográfica y Mejor Bailarina) y cuentan con el sello de Recomendación de Redescena.

Trabajo en equipo y ética de proceso

Aunque la compañía no lleva el nombre de su directora, el proyecto ha evolucionado hacia un equipo estable con el que comparte más de una década de trabajo. “Si me entiendo con alguien tanto a nivel humano como profesional quiero que esa persona se quede cerca”, afirma quien considera la calidad del proceso y la armonía humana como prioridades para La Siamesa.

La compañía de danza contemporánea La Siamesa celebra su 20 aniversario.

La compañía de danza contemporánea La Siamesa celebra su 20 aniversario. / L-EMV

En escena, texto, coreografía, sonido y visuales se integran como parte de una “partitura coreográfica compleja”. Como resume Verdugo, una coreografía “es ordenar material sensible en el tiempo y en el espacio”. Para hacerlo posible, la creadora construye mapas detallados a fin de observar cómo interactúan y se transforman los materiales.

Lejos de aspirar a la sobreproducción cultural, la compañía reivindica el tiempo de creación como un territorio difuso y necesario. “La creatividad no es algo que enchufas y desenchufas. Funciona cuando está preparada, cuando hay algo que decir”. Mantener el equilibrio entre intuición y oficio, añade, es fundamental para que la obra trascienda la forma.

Fragilidad, cuerpo y resistencia

A sus más de 40 años de práctica escénica, Verdugo reconoce que su cuerpo ha cambiado. “He perdido potencia y resistencia, pero he ganado mucha consciencia del ritmo y la tensión. Menos potencia, pero más consciencia. Más limitado el rango de movimiento, pero mucho más claro el dibujo”.

Esa transformación vital ha dado coherencia a una parte de su discurso: “Todo lo que tiene que ver con la reivindicación de la fragilidad, el derecho a envejecer con dignidad y la belleza de lo imperfecto ahora empieza a tener sentido porque mi cuerpo lo secunda”.

Para la creadora, danza y militancia comparten un compromiso: “No entiendo la creación que no intenta pensar su tiempo. Crear, cuestionar y proponer cambios es una misma cosa”.

Tras el cierre de la trilogía, la compañía se encuentra en un momento de expansión e incertidumbre fértil. “Todavía estoy difusa y enfrascada en las posibilidades de expansión a otros formatos, pero ya han empezado a surgir ideas para nuevos trabajos”, avanza Verdugo sobre un futuro que se irá perfilando durante estos próximos meses de celebración. 

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