Sale a la luz la correspondencia entre Joan Fuster y Jordi Arquer
El libro, a cargo de Josep Ferrer y Joan Pujadas, es el volumen 22 de la 'Correspondència Joan Fuster'

Edicions Tres i Quatre publica la correspondencia entre Joan Fuster y Jordi Arquer / Levante-EMV
Entre los años 60 y 70, Joan Fuster (Sueca, 1922 - 1992) y Jordi Arquer (Barcelona, 1907 – Perpiñán, 1981) se intercambiaron numerosa correspondencia. Cartas que ahora ven la luz publicadas por Edicions Tres i Quatre.

Portada Correspondència Fuster / Levante-EMV
Durante los años veinte y treinta, Arquer había sido dirigente de varios partidos comunistas disidentes de la III Internacional y contrarios al estalinismo. Así, había militado, sucesivamente, al Partido Comunista Catalán, en el Bloque Obrero y Campesino y al Partido Obrero de Unificación Marxista. A principios de los sesenta, vivia exiliado en París mientras trataba de recoser vínculos con el interior y desde donde se dedicaba a configurar una biblioteca y un archivo sobre la Guerra Civil y sobre el movimiento obrero.
Fuster y Arquer se empezaron a escribir en 1961, poco antes de coincidir personalmente en los Juegos Florales de l'Alguer de ese mismo año, y se estableció una relación epistolar que fue intensa durante la primera mitad de los años sesenta. Intercambiaron libros y publicaciones, pero sobre todo ideas e informaciones. Como Arquer le preguntaba detalles de todo lo que ocurría en el País Valenciano, las cartas que Fuster le envió son unos documentos valiosísimos para entender los años más decisivos en la consolidación intelectual de Fuster: aquellos en los que publicó obras como 'Nosaltres, els valencians', 'Qüestió de noms' o 'El País Valenciano' . Y también por cómo le narraba la respuesta que sus obras recibieron por parte de sectores de la sociedad valenciana (la derecha local, el mundo oficial del franquismo, pero también viejos valencianistas envidiosos o asustados por unos postulados demasiados «catalanistas») en forma de campaña en contra desde la prensa. Fuster lo explicaba todo con detalle teniendo en cuenta que Arquer no conocía las veredas del contexto valenciano.
Así, en palabras de Antoni Furió, director de la colección y autor del prólogo del volumen, "la asiduidad de los intercambios, pero sobre todo su contenido y la libertad e intensidad con que se expresan ambos corresponsales, hacen de este epistolario uno de los mejores de la colección".
En sus cartas, Arquer y Fuster también comentaban a fondo diferentes momentos y circunstancias del mundo del exilio, como los referidos Juegos Florales de l'Alguer en 1961, o el IV Congreso del Movimiento Europeo, que reunió en Múnich entre el 5 y el 8 de junio de 1962 más que un centenar de políticos españoles de la oposición, un amigo de Fuster como Vicent Ventura acabara en el exilio en París y entrara en contacto con Arquer. Por último, esta correspondencia descubre e ilumina las tramas de conocimiento y de sociabilidad literaria que articulaban la cultura catalana en sesenta, en el interior y en el exilio.
El proyecto de la Correspondencia Joan Fuster, una obra de país
Fuster escribió miles de cartas, algunas de las cuales de gran valor tanto por su contenido como por su alta calidad literaria, y otras muchas, la mayoría, circunstanciales, marcadas por la contingencia del día a día y las exigencias de su oficio de escritor y de su preocupación, con la condición de intelectual, comprometido de hombre público, de «padre de la patria». El mismo era consciente del interés de su vasto epistolario por futuros lectores y estudiosos, y no sólo conservaba ordenadamente todo lo que recibía —cartas, tarjetas, telegramas, notas manuscritas libradas por debajo de la puerta, circulares, impresos, facturas, avisos, insultos, amenazas—, sino que se acababa copia de las cartas a mando. Todo este ingente material resulta impagable para conocer mejor el escritor y su obra, para entender también su proyección pública, su dimensión a la vez literaria, cultural, cívica y política.
Teniendo en cuenta este valor documental, histórico y literario, Edicions Tres i Quatre empezó a publicar en 1997 la Correspondencia Joan Fuster con Antoni Furió -catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Valencia- como director del proyecto y, desde su creación, con la colaboración de la Cátedra Joan Fuster de la Universidad de Valencia. Cada volumen está dedicado a reunir el epistolario con un corresponsal o un conjunto de corresponsales religados por un eje temático. De entonces acá, se ha publicado 22 volumenes que reúnen las cartas de Fuster con personajes como por ejemplo Josep Pla, Josep Carner, Mariano Manent, Salvador Espriu, Carlos Riba, Agustí Bartra, Vicente Riera Llorca, Aina Moll, Francisco de Borja Moll, Eulalia Duran, Teresa Lloret Adlert , Ernest Martínez Ferrando, Juan Triadú, José M. Llompart, Manuel Sanchis Guarner, Vicent Ventura, Joaquín Maluquer, Raimon, Ovidi, Ferran Soldevila o Josep Fontana.
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