De Disney a Tim Burton: la evolución de Alicia y su impacto generacional en la sociedad
Las obras literarias del Siglo XIX buscan la forma de seguir vigentes en la sociedad de hoy en día

Exposición sobre Alicia en Caixaforum / Celeste Martínez
Kevin Contreras
La Cenicienta, Los tres cerditos, La Bella Durmiente, Rapunzel, Alicia en el País de las Maravillas o Frankenstein. Todas tienen algo en común más allá de lo que se puede ver con oir el nombre. Las obras han cambiado a lo largo de la historia, ya no son las mismas que eran al principio. Pero todas ellas siguen estando vigentes y manteniendo su importancia dentro de la sociedad.

Exposición sobre Alicia en Caixaforum / Celeste Martínez
Cada uno se busca la vida a su manera. Adaptaciones a la televisión, obras de teatro, infantilización... son algunos de los métodos usados por la industria cultural para seguir respirando. Y produciendo dinero, el motor del mundo. Alicia en el País de las Maravillas es el claro ejemplo de cómo sobrevivir en un río que cambia de vertiente constantemente.
La evolución de un país maravilloso
Lewis Carroll era algo más que un escritor, era mecenas de arte y matemático experto. Y también, un enfermo por culpa de las migrañas y la micropsia, una alteración del espacio también conocida como "Síndrome de Alicia en el país de las maravillas". Dos enfermedades que influyeron en la creación de Alicia, permitiéndole crear una obra en la que, aparentemente, nada tiene sentido, pero donde todo concuerda. Una historia ingeniosa a la vez que familiar que alcanzó su punto más álgido cuando Walt Disney decide adaptarla a la pantalla grande lo que sirvió para 'disparar' su popularidad. "Cuando preguntamos a la gente cual es la primera vez escucha hablar de Alicia coinciden en que es por la película de 1951" comentaba Kate Bailey, conservadora sénior de Teatro y Performance del Victoria and Albert Museum de Londres, el pasado miércoles durante la presentación de la exposición Los mundos de Alicia que se se puede ver en CaixaForum .
La exageración frecuente de la época victoriana, el mensaje filosófico y la cantidad de paralelismos que han habido y hay, incluída la contada por Lewis Carroll, han sido algunos factores clave que han favorecido a que Alicia siga teniendo la misma vigencia. Una popularidad que va ligada a la evolución de la obra. Un progreso relacionado con las ideas filosóficas y el carácter que presenta la historia. "Es un referente generacional y transgeneracional" afirma Álvaro Borrás, director del Caixaforum de València. Y no es para menos. Desde la película animada de Disney hasta la versión de Tim Burton, Alicia ha experimentado cambios. Ya no es la niña de 9 años de Disney, con una sonrisilla risueña, atrevida y rebelde, es una adolescente que conoce y asume las responsabilidades y miedos que conlleva la madurez.

Exposición sobre Alicia en Caixaforum / Celeste Martínez
Pero ella necesita volver a ser la niña atrevida e indomable que era antes, capaz de meterse en una madriguera rumbo a lo desconocido, que piensa que la tarta es capaz de engrandecer a las personas y que cree en los gatos que se evaporan, la misma niña que confía en que es capaz de convertirse en una heroína y matar a un dragón. Una historia que va más allá de los pensamientos de la época victoriana en donde la mujer apenas era relegada a un segundo plano, para darle la importancia que realmente merece.
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El dilema ético de la vida y la belleza literaria
No es un caso único en la literatura universal. Es más, son un constante. Frankenstein es un relato aclamado y desprestigiado por la crítica a partes iguales. Cuenta como un ambicioso médico y químico se obsesiona con el deseo de crear vida a partir de seres inanimados. Una vez consigue crear un humanoide a partir de piezas de cadáveres cosidas y le da vida, Víctor Frankenstein abandona su creación debido a su fealdad y su aspecto monstruoso, provocando que la criatura escape y mate a todos sus seres queridos.
Con el tiempo, la crítica a la obra de Mary Shelley fue aumentado debido a su soberbia científica, incitando a creer que un científico puede ser capaz de dar vida a un ser inanimado. Es la representación de un simple mortal que se cree con el poder de elegir quien debe ser aceptado por su aspecto, feo y diferente, pese a haber sido él su creador. Una versión que dista de la exhibida por Guillermo Del Toro en 2025, que presenta al humanoide como una criatura sensible y en busca de comprensión, eliminando la malicia original del personaje para mostrar una relación complicada con su creador, quien es incapaz de sentir cariño debido a un trauma fraternal que sufre desde su infancia por el distanciamiento con su padre.
Con el paso de los años, la literatura sigue buscando adaptarse para captar a nuevos lectores.
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