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La Ciutat de les Arts pide a la justicia mantener sus festivales exigiendo a los promotores un plan de actuación

Fuentes del sector responden que estudiarán la propuesta de la Generalitat, pero exigen más concreción en factores clave para la celebración de los eventos como los decibelios o los horarios autorizados

Asistentes a uno de los festivales en La Ciutat de les Arts.

Asistentes a uno de los festivales en La Ciutat de les Arts. / German Caballero

València

La Ciutat de les Arts y les Ciencies (CACSA), ente dependiente de la Generalitat, ha solicitado vía escrito a la justicia poder mantener los festivales en su actual ubicación a cambio de que cada promotor - así como la dirección de la Terraza Umbracle- tenga que presentar un plan de actuación específico para cada certamen que se celebre y que "permita controlar y garantizar que no se vulnera la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica". Un paso que llega casi un mes después de una sentencia del juzgado de lo contencioso-administrativo de València que ponía en riesgo la celebración de unos eventos que, conjuntamente, han vendido 80.000 abonos o de que la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá, afirmara que la sentencia "debe cumplirse desde ya y no se va a poder celebrar nada que supere la ordenanza".

Plan "previo al evento"

Según aclaran desde la Ciutat de les Arts en su escrito, cada organizador tendrá que impulsar un plan que deberá presentarse en sede judicial "de forma previa al evento" y con el que tendrá que "garantizar que los medios técnicos y tecnológicos con los que llevará a efecto cada actividad y el procedimiento de control de los mismos cumplirán con las condiciones exigidas". Además, los promotores también deberán firmar una "declaración responsable" señalando que no incumplen la normativa vigente para celebrar cada evento descrita y que cuenta con "la documentación que así lo acredita", manteniendo su cumplimiento durante la vigencia de dicha actividad "de conformidad con lo establecido en la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica de València y el resto de normativa aplicativa".

En concreto, serán medidas que tienen como fin "completar y reforzar" las que estaban en marcha hasta ahora, entre ellas "un informe técnico de auditoria acústica para la implementación de este tipo de eventos", la exigencia de un licencia ambiental, un plan de emergencias, los correspondientes certificados de montaje y estructuras o los sistemas de control de aforo, entre otros documentos.

Un concierto del I Love Reggaeton.

Un concierto del I Love Reggaeton. / Miguel Ángel Montesinos

El sector estudiará la propuesta

Tras conocerse esta información, fuentes del sector han apuntado a este diario que se va a estudiar la propuesta de la Generalitat, pero exigen a la Administración más concreción en factores clave para llevar a cabo ese plan de actuación como los horarios o los decibelios permitidos. En este sentido, en las últimas horas se han llevado a cabo reuniones entre los promotores e ingenieros de sonido para ver si sería viable la celebración de los festivales con las limitaciones que se imponen por parte de la ordenanza, cuyo límite está en los 90 decibelios en origen. Además, este texto municipal añade que no puede pasar de los 85 dBa en el perímetro del recinto y, en lo que a sonido que llega a las viviendas se refiere, no podrá superar los 45 decibelios nocturnos y los 55 diurnos.

Con esas condiciones, y aunque el objetivo sigue siendo seguir celebrándolos en La Ciutat de les Arts y estudian para ello la forma de adaptarse dentro del recinto, la perspectiva aún así es que sería muy complicado poder hacer un festival. El motivo es que no sería óptimo para el disfrute del público asistente y, además, podría generar que algunos artistas decidieran no actuar en esta situación.

Hay que recordar que en los últimos días ya se ha producido un cambio en medio de este conflicto que pone en riesgo festivales como el Festival de les Arts y el BigSound. Y es el concierto del pionero de la música electrónica Jean-Michel Jarre que estaba previsto inicialmente el 8 de julio en la Ciutat de les Arts i les Ciències, ha cambiado su ubicación y finalmente se celebrará en el recinto de Marina Nord.

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