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Cine

Armand Guerra vuelve a la gran pantalla a través de un documental sobre su vida y obra

La guionista y realizadora Nuria Cidoncha busca rescatar al cineasta valenciano más adelantado a su tiempo con el proyecto 'La cámara revolucionaria', un largometraje que reivindica su figura y su legado

Documental sobre 'La cámara revolucionaria. Armand Guerra, el cineasta que se adelantó a la historia' de Nuria Cidoncha.

Documental sobre 'La cámara revolucionaria. Armand Guerra, el cineasta que se adelantó a la historia' de Nuria Cidoncha. / NC

Amparo Soria

Amparo Soria

La historia de Armand Guerra -seudónimo de José Estivalis- sigue desplegándose casi cien años después de su muerte, con un legado que se ha quedado en los márgenes de la historia del cine hasta ahora, cuando se ha empezado a poner en valor su figura a través de su biografía, su ciudad natal (Llíria) y ahora, también, un documental. 'La cámara revolucionaria. Armand Guerra, el cineasta que se adelantó a la historia', dirigido por Nuria Cidoncha, pretende ser un reconocimiento más de los que no dejan de surgir pidiendo que la obra y vida de Armand Guerra no caiga en el olvido: la de un valenciano ilustre que cambió la historia del cine.

El proyecto llega en un momento especialmente significativo. No solo crece el interés académico e institucional por su figura, sino que 2026 ha sido declarado en Llíria como 'Año Armand Guerra', coincidiendo con el centenario de una de sus aportaciones más sorprendentes: la introducción del cine sonoro en València en 1926, antes incluso de que 'El cantor de jazz', de Alana Crosland, pasaraa la historia como el primer largometraje con sonido sincronizado. No, antes de él estuvo Guerra.

Cidoncha se ha embarcado en este proyecto por una cuestión personal y política. Su primer contacto con esta figura fue durante su etapa al frente del IVAC y de la Filmoteca. "Sentí enseguida que estaba ante alguien fuera de lo común, Armand Guerra encarna una idea del cine como herramienta para confrontar desigualdades y para dar voz a quienes quedaban fuera del relato", explica a este diario.

Ese impulso atraviesa todo el proyecto porque el documental no solo reconstruye su biografía, sino que busca hacer paralelismos con el presente a través de su mirada, porque Guerra entendía la cámara y el cine "como una forma de cuestionar el poder y abrir una mirada crítica sobre el mundo", gracias a proyectos cinematográficos que iluminen "todas las sombras de una época".

Un cineasta entre revoluciones

La vida personal de Guerra da en sí misma para hacer un largometraje, más allá de su obra posterior. Nació en Llíria en 1886 y a través de su militancia en el anarquismo, viajó por toda Europa integrándose en los principales focos culturales y políticos del continente en el primer tercio del siglo XX. De València a París, de Berlín a Egipto, Suiza, Dinamarca y tantos otros enclaves que visitó y donde se asentó para desarrollar una carrera vinculada al cine desde la UFA, la mayor proyectora de cine de Alemania.

Documental sobre 'La cámara revolucionaria. Armand Guerra, el cineasta que se adelantó a la historia' de Nuria Cidoncha.

Documental sobre 'La cámara revolucionaria. Armand Guerra, el cineasta que se adelantó a la historia' de Nuria Cidoncha. / NC

Uno de los ejes fundamentales del documental es su vinculación con el movimiento 'Le Cinéma du Peuple', una sociedad cooperativista y anarquista del París de 1913 y 1914, donde se desarrolla un cine obrero, militante y profundamente moderno. Allí firma obras como 'Les misères de l’aiguille', centrada en la explotación de las trabajadoras, o 'La Commune', una recreación de la Comuna de París que hoy forma parte del discurso expositivo del Museo Nacional Reina Sofía de Madrid.

Ese descubrimiento fue clave para Cidoncha. "Me impresionó encontrar a Armand Guerra en un museo internacional con ese peso simbólico y comprobar al mismo tiempo que todavía no existe un largometraje documental que lo sitúe en el lugar que merece", afirma.

Su paso por Berlín durante la República de Weimar añade otra capa a esa modernidad: en el entorno de la UFA trabaja como ayudante de dirección, actor o traductor, conectando con uno de los grandes laboratorios del cine europeo. Y en 1923 codirige junto a Willy Briesemann una película sobre los Moros y Cristianos de Alcoy, considerada el primer documento audiovisual de estas fiestas y hasta donde viajaron ambos para dar testimonio de aquella fiesta tan multitudinaria.

Teaser de 'La cámara revolucionaria'

Pero si hay una obra que condensa tanto su ambición como las fracturas de su tiempo es 'Carne de fieras', rodada en julio de 1936, y cuyo rodaje quedó interrumpido por la Guerra Civil, lo que motivó su desaparición durante décadas. Fue en 1991 cuando la Filmoteca de Zaragoza recuperó los materiales y los reconstruyó, y según Cidoncha, este pasaje "dice muchísimo sobre él, sobre su valentía, su modernidad y también la fragilidad de la memoria cinematográfica".

Un proyecto en marcha

Actualmente, 'La cámara revolucionaria' se encuentra en una fase de desarrollo activa. El equipo ya ha iniciado entrevistas con especialistas y trabaja con archivos fílmicos, hemerotecas y materiales restaurados para reconstruir con rigor su trayectoria, ayudados por voces expertas como Francesc J. Hernández, uno de los principales estudiosos de Guerra, así como por Ferrán Alberich y Ana Marquesán, restauradores de 'Carne de fieras' en la Filmoteca de Zaragoza, además de otros profesionales de la Filmoteca valenciana. El largometraje cuenta con el apoyo del Institut Valencià de Cultura así de À Punt, mientras continúa la búsqueda de financiación para dar el salto a la producción, que les llevará a París, Berlín, Llíria, Alcoi o Madrid.

Una mirada adelantada... y feminista

Uno de los aspectos que Cidoncha quiere subrayar en el documental es la sorprendente modernidad de su cine, especialmente en la representación de las mujeres. “En una España donde eran empujadas al silencio, él filmó personajes femeninos con fuerza, con deseo y con vida propia”, apunta la directora, quien añade que eso "me impresionó de verdad".

El cartel de 'Carne de fieras' y Nuria Cidoncha recogiendo un premio Lola Gaos.

El cartel de 'Carne de fieras' y Nuria Cidoncha recogiendo un premio Lola Gaos. / NC

Ese enfoque conecta con una sensibilidad contemporánea que permite releer su obra desde nuevas perspectivas. No solo como pionero técnico o cineasta político, sino también como autor capaz de cuestionar los códigos de su tiempo desde dentro y en cuanto al rol de la mujer en la primera mitad del siglo XX, dotándola de un protagonismo propio contra la tendencia cinematográfica del momento.

La urgencia de contar su historia

Más allá del proyecto cinematográfico, la reivindicación de Armand Guerra abre una pregunta más amplia. ¿Por qué una figura con una trayectoria internacional tan singular sigue siendo desconocida para el gran público? Para Cidoncha, la respuesta pasa por una falta de divulgación que ahora empieza a revertirse. “Su vida conecta Llíria, València, París, Berlín o Egipto en un mismo relato, y eso es extraordinario. Pero todavía no forma parte del imaginario común como debería”.

Armand Guerra en una foto rescatada recientemente, bajo de una olivera.

Armand Guerra en una foto rescatada recientemente, bajo de una olivera. / Francesc j. Hernández

Sepultado por el imperialismo estadounidense también en el cine, la industria europea quedó en un segundo plano y, con ella, tantos otros personajes como Armand Guerra. De ahí la ambición del documental: no quedarse en el ámbito académico, sino abrir su figura a nuevos públicos, sobre todo al generalista y los más jóvenes. Para Cidoncha, hay figuras que no pertenecen solo al pasado, sino que "vuelven cuando el presente está preparado para escucharlas".

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