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'Virgin Mary, please become a feminist': La reivindicación sufragista borda un puente con el feminismo contemporáneo en el Centre del Carme

La exposición 'The Subversive Stich' de María Carbonell traza esos vínculos entre la lucha por el voto de inicios del XX y las reivindicaciones actuales a través de una decena de estandartes con símbología de ayer y de hoy

"The Subversive Stitch" la exposición de María Carbonell que ya puedes visitar en el Centre del Carme

Carles Llorca

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

De lo doméstico a la resistencia. De lo íntimo a lo reivindicativo. De la importancia de la lucha de las sufragistas británicas a inicios del siglo XX a la de los movimientos del femenismo contemporáneo, desde el #MeToo a colectivos como Las Tesis, Pussy Riot o Femen. Y todo ello con el bordado y el arte textil como "puente". Esos son los puntales bajo los que abre sus puertas desde mañana y hasta el 28 de junio en el Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC) la exposición 'The Subversive Stich' de la artista murciana Maria Carbonell, quién ha utilizado los tejidos, símbolos o colores que legaron esas marchas en Reino Unido para establecer una "conexión" con el presente mediante una serie de estandartes modernos. Los mismos que muestran como los "movimientos sociales no son estáticos, sino que van fluyendo" y que hay que "hacer una revisión al pasado para aprender".

A través de mensajes actuales como 'It is a dress not a yes', 'I am a woman, not an object' o 'Virgin Mary, please become a feminist' ilustrados en estandartes no tan alejados de los que se podían ver en Brighton o Edimburgo en las dos primeras décadas de 1900, la exposición teje ese vínculo entre ambos momentos históricos. Como ha reivindicado en la presentación de la exhibición la propia artista, -que ha estado acompañada del director-gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Nicolás Bugeda y de la co-comisaria de la misma, Marisol González-Reforma- esos objetos realizados con raso, terciopelo o satén muestran como "el bordado, un lenguaje que estaba asociado a ese espacio doméstico y femenino, sale por primera vez al espacio público para reivindicar el derecho al voto".

Un tapiz con vínculo social y personal

No son esas banderas, sin embargo, las únicas conexiones entre los dos contextos. Frente a la entrada, un enorme tapiz sirve como lienzo de esa genealogía de mujeres. Dividida en cinco tramos, dos partes -la primera y la tercera- hacen referencia a ese movimiento sufragista británico, otras dos -la segunda y la cuarta- vinculan a artistas de la Bauhaus como Anni Albers o Gunta Stölzl que "fueron capaces de subvertir lo que significa el arte textil y convertirlo en lenguaje artístico, separado esa jerarquía que había entre arte y artesanía". Por último, el quinto fragmento va vinculado a la esencia de Matilde Calvo Rodero por "dignificar esas artes decorativas". Todo en una pieza especial a nivel personal para la artista al haberla bordado junto a su madre mediante "los bastidores que ella heredó de mi abuela".

Más allá de los tejidos, la muestra se completa con piezas que siguen hablando de lo textil a través de la pintura -con referencias a figuras como Artemisia Gentileschi- o el cuerpo, que "aunque no se vea tanto tiene un papel importante". El motivo, de nuevo, evoca a esas primeras marchas en las que las sufragistas los utilizaron "como esas herramientas de reivindicación política y social, siendo los que sostienen las banderas en las marchas".

Composición "maravillosa"

Para Bugeda, la exposición -que tiene su origen en la investigación que Carbonell llevó a cabo dentro de una residencia artística en Las Cigarreras de Alicante- es "magnífica por ese trabajo del uso del textil tan cuidado, especialmente en Alicante, para hacer una composición que es una maravilla" y se enmarca dentro de esa apuesta del Consorcio de Museos por la "potenciación de disciplinas artísticas que habían estado acantonadas" en su aplicación contemporánea y en el apoyo a la creación de la institución.

Por su parte, González-Reforma -comisaria junto a Isabel Tejeda- ha puesto en valor el trabajo de la artista que "recoge todo este trabajo que han hecho nuestras mujeres, su reivindicación, su historia y las pone en diálogo con lemas de colectivos contemporáneos y feministas". "El hecho de tejer significa también unir, reparar y también poner en valor esa herencia que han utilizado muchas otras para manifestarse y que un gesto tan pacífico como bordar tiene una potencia simbólica bastante grande".

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