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Hortensia Herrero trae a Anselm Kiefer de vuelta a España 20 años después de su última exposición en el Guggenheim

Un total de nueve obras -tres de la colección de Hortensia Herrero y siete cedidas por Anselm Kiefer y una galería de Nueva York- conforman la primera exposición del artista en España desde su muestra en el Museo Guggenheim Bilbao hace casi dos décadas.

Ya puedes visitar la exposición de Anselm Kiefer en el Centro de Arte Hortensia Herrero

José Manuel López

Amparo Soria

Amparo Soria

València

Anselm Kiefer es el artista con el que el Centro de Arte Hortensia Herrero ha decidido abrir una nueva etapa en el museo con la puesta en marcha de exposiciones temporales. Lo hacen dos años y medio después de su apertura con la muestra dedicada al artista alemán, calificado por The New York Times como "el artista más grande de su tiempo" y la única persona viva que tiene obras expuestas en el Museo del Louvre de París. Su trabajo ha sido objeto de retrospectivas en instituciones como el Museo del Louvre, el Centre Pompidou, el Museum of Modern Art (MoMA) o el propio Guggenheim. Su trayectoria, iniciada en la Alemania de los años 70, ha sido recientemente revisada también por el cineasta Wim Wenders, cuyo documental se proyecta parcialmente en la muestra.

La presidenta de la fundación, Hortensia Herrero, ha reconocido que se "enamoró" de la obra del alemán en un viaje a Londres. Allí compró la primera de las piezas que hoy puede verse en la muestra, y después llegaron dos más: Böse Blumen, Der Tod und das Mädchen (Death and the Maiden) y Walhalla, las tres caracterizadas por el uso del plomo y una de ellas con un peso superior a los 600 kilos. A ellas se suman siete más: seis cedidas por el artista y 'Dánae', de más de 13 metros -el doble que el Guernica de Picasso- de una galería de Nueva York.

En concreto, se trata de Himmel-Erde, la más antigua de todas porque data de 1974, Elektra (2024), 'Dryad' (2025), Des Malers Atelier (2016-2025) y 'Für Walther von d.Vogelweide' (2014). Junto a estas piezas pictóricas se expone también la escultura 'Johannis Nacht' (2014), que gira en torno a los helechos, una de las plantas favoritas del artista al ser la especie más primitiva de la Tierra.

Hortensia Herrero posa junto a 'Elektra' de Anselm Kieffer en el Centro de Arte Hortensia Herrero.

Hortensia Herrero posa junto a 'Elektra' de Anselm Kieffer en el Centro de Arte Hortensia Herrero. / Nastassia Tarusava

La exposición ha sido concebida en estrecho diálogo con la arquitectura del palacio que alberga el centro. El equipo del centro artístico contactó con el de Kiefer y se organizó una visita al taller que tiene a las afueras de París, en Croissy-Beaubourg, donde pudieron conocer de primera mano las últimas obras del artista. Cuando llegaron, el alemán había reproducido a escala la distribución del de las salas expositivas del museo para ver directamente cómo quedaría la distribuición de las obras.

Aunque el artista no ha podido asistir a la inauguración por motivos de salud, tanto el comisario y asesor artístico del centro, Javier Molins, como la propia Herrero han destacado su implicación directa en el proyecto. La muestra supone, además, la primera presencia de Kiefer en València, en un espacio cuya dimensión histórica y laberíntica dialoga con los temas recurrentes de su obra.

Anselm Kiefer en el Centro de Arte Hortensia Herrero.

Anselm Kiefer en el Centro de Arte Hortensia Herrero. / A.S.

Seis salas, sesenta obras

De esas salas se han tenido que mover unas 60 obras para ceder el espacio a Kiefer. Se ha hecho en tres días, lo que ha obligado a cerrar el museo, para liberar seis salas donde exponer las obras de gran tamaño del alemán.

En las siete nuevas obras traidas desde Francia, como en el resto, el paisaje es el hilo conductor de su obra, unido a la mitología, la literatura y la música. Así, se hace alusiones a Rainer Maria Rilke y Charles Baudelaire, Richard Wagner y Franz Schubert, que conviven con temas universales como el amor y la tragedia, todos relacionados con la naturaleza como una manera de medir el tiempo y la historia.

En 'Dánae', la obra colosal del 13 metros que ocupa toda la sala Andana, en la tercera planta, se resume bien toda la obra de Kiefer. En ella convive el mito griego de Dánae, hija de Acrisio, rey de Argos, a quien el oráculo anunció que moriría a manos de su nieto. El monarca decidió encerrar a Danae en una torre para que nunca tuviera descendientes, hasta que el dios Zeus intervino transformándose en lluvia de oro para colarse en la torre y fecundar a Dánae, cuyo hijo, Perseo, mató por accidente a su abuelo en una competición de disco, cumpliéndose así la profecía.

Detalle del pan de oro en 'Dánae' de Anselm Kiefer en el Centro de Arte Hortensia Herrero.

Detalle del pan de oro en 'Dánae' de Anselm Kiefer en el Centro de Arte Hortensia Herrero. / A.S.

En el cuadro, la lluvia de Perseo lo cubre todo como pan de oro, uniéndose así a la representación de este mito como hicieron antes de Tiziano y Rembrandt, pero lo aterriza en sus propios códigos al situar la acción en el aeropuerto de Tempelhof en Berlín, el edificio más grande del mundo hasta que se construyó el Pentágono. Primero fue de uso comercial, después fue un símbolo de la Alemania Nazi y durante la Guerra Fría, un símbolo de la resistencia democrática durante el bloqueo a Berlín Occidental que duró un año, entre 1948 y 1949.

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