Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crónica social de València | @Fiteraworld

Los ojos de Marisa

Hay personas a las que la edad les roba cosas; a Marisa Marín solo parece haberle dado más luz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gadea Fitera

Gadea Fitera

València

El cumpleaños de Marisa Marín de Monzonís fue casi un acto de amor colectivo, una celebración de una vida bien vivida, rodeada de las personas que ella ha querido y recogiendo todo lo que ha sembrado alrededor. Muchas personas quisieron estar con ella en el colegio IALE de La Eliana, donde se celebró nada más y nada menos que su 90 cumpleaños. Noventa años, que se dice rápido.

Allí estaba Marisa guapísima, elegantísima, feliz, rodeada de hijos, nietos, amigos de toda la vida y de esa clase de afecto sincero que no se puede comprar, y lo digo en primera persona, ya que la conozco muchos años, y siento por ella una admiración enorme.

Más de cien personas quisieron acompañarla en una noche profundamente emocionante, organizada hasta el último detalle con ese gusto exquisito que siempre la ha caracterizado. Llevaba un vestido maravilloso de Ancor Montaner, muy favorecedor, elegante, y con unos pendientes de brillantes y esmeraldas absolutamente espectaculares. Pero les diré una cosa, lo que más brillaba era ella.

Tuve la suerte de asistir también a su 80 cumpleaños, y recuerdo perfectamente que aquella noche parecía una diva clásica de Hollywood, de esas que imaginamos bajando lentamente una escalera mientras suena una orquesta. Esta vez no era una diva. Era una reina.

Porque hay personas que envejecen endureciéndose, y otras que consiguen conservar intacta una especie de ilusión infantil. Marisa pertenece a ese rarísimo grupo, tiene algo en la mirada de niña curiosa, una luz que el tiempo no ha conseguido apagarle.

La velada estuvo amenizada por músicos del conservatorio del propio colegio IALE, y después llegó la cena y los discursos, culminados por el propio discurso de Marisa, que fue recibido con una ovación llena de cariño.

Especialmente emotivas fueron las palabras de su hijo Alejandro Monzonís, que hizo un recorrido por la impresionante trayectoria profesional de sus padres, recordando la enorme labor educativa desarrollada durante décadas y la cantidad de colegios impulsados en distintas partes del mundo. Tanto él como su hermana Elia Monzonís, y sus todos sus nietos, fueron sin duda los más orgullosos de la noche.

Y por supuesto apareció la tuna, porque si hay algo que le gusta a Marisa es la tuna. Y allí estaban cantándole cumpleaños feliz mientras ella sonreía emocionada. Entre los asistentes se encontraban Carmen de Rosa, Laura Fitera, Fernando de Rosa, Asun Palop, Mayrén Beneyto, Mariajose García y Enrique Duart con su hija Mónica Duart, además de numerosos médicos amigos de la familia, entre ellos el Dr. Ricart, responsable (según comentaban divertidos algunos) de que Marisa estuviera tan espectacular a sus noventa años.

También quisieron acompañarla Paz Olmos, Santiago Rincón, Loli Marco, Mai Pérez junto a su hija Constanza, Pura Barber, Amparo Llácer, el profesor Ballester Olmos, Maribel Molins, Paqui Saury, Blanca Fitera, Maribel Soriano, Vicente Macías, Antonio Duch, Mercedes Hurtado, Mercedes Hermosilla, Laura Amorós, Berna Sainz-Pardo, Pilar Josa, Mariajose Navarro, Enrique Gastaldi, Mariajose Llorens, Ancor Montaner y su mujer Ana Villaescusa, Encarna Mestre, Mercedes Fillol y Teresa Bartual, todos elegantísimos de gala, como había pedido Marisa.

La moda, una sucesión de historias

De la celebración de toda una vida pasamos casi sin darnos cuenta a otro encuentro donde también se hablaba, en el fondo, del paso del tiempo. Pero desde otro lugar. Lour Privée, el proyecto de lujo circular impulsado por Lourdes Paterna, celebró en Átic Palau Alameda una mañana muy especial alrededor de una idea que me pareció francamente interesante, entender la moda no como algo desechable sino como una sucesión de historias.

Porque hay prendas que uno no tira jamás, vestidos asociados a una boda, unos pendientes comprados para una ocasión concreta, un bolso ligado a una etapa feliz… objetos que dejan de ocupar espacio en el armario, pero no en la memoria.

Precisamente ahí nace la filosofía de Lour Privée, dar una segunda vida a piezas extraordinarias sin borrar la historia anterior que llevan consigo. Allí coincidieron Claudia Cayres, Alejandra González, Icíar Cuenca, Claudia Sánchez, Macarena Marquina, Jarr, Josep Lozano, Majo Selva, Marta Gómez Lechón, Maya Lerma, además de nombres tan queridos y admirados como Francis Montesinos y Hortensia Maeso.

Me gustó especialmente esa idea de que las cosas bonitas no tienen por qué terminar cuando cambia la vida de quien las compró, hay algo profundamente humano en permitir que los objetos continúen teniendo alma en otras manos.

Terminamos la semana con otra cita donde la moda también fue protagonista, la presentación oficial en Valencia de la colección 26/27 de Blandin & Delloye, organizado por Aline Viezzer.

La firma reunió a cerca de cien invitados del mundo nupcial, la moda y el lifestyle en una velada sofisticada y muy cuidada, donde pudimos ver maravillosos modelos nupciales, aptos para cualquier novia, y también opciones para invitadas. La experiencia comenzó ya desde la calle, con Violeta Cordón al piano acompañada por Cecilia Pekarek y la intervención artística en vivo de Aida Fernandes. El proyecto contó además con la colaboración de Arturo Barrón junto a Diego Gaytán, las flores de Vicen Garcia, y los conocidos modelos Sofia Viezzer Bergamo y Diego Gómez.

Entre los asistentes se encontraban Maxime Pozuelo, Nataliia Gorkavenko, Natalia Martínez, Clara Isabel, Beatriz Álvarez, Jeannette Villarraga Quintero y Dolores y Daniela Turean. Una tarde elegante, pero sobre todo agradable.

Yo he llegado ya a una edad en la que he entendido que el verdadero lujo no está en las joyas, ni en los vestidos, ni siquiera en las grandes celebraciones. El verdadero lujo es seguir teniendo ganas de celebrar.

Tracking Pixel Contents