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El restaurante Llisa Negra de Quique Dacosta se muda a otro edificio

El restaurante dejará su histórica ubicación en Pascual i Genís para trasladarse al emblemático edificio de la calle Correos donde agrupará sus tres restaurantes, cada uno manteniendo su propio concepto

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Amparo Soria

Amparo Soria

València

El restaurante Llisa Negra inicia una nueva etapa vital en València. El proyecto gastronómico de Quique Dacosta, uno de los más reconocidos de la ciudad, abandonará su tradicional sede en Pascual i Genís que inauguró en 2018 para mudarse a solos unos metros, en la calle Correos número 8, donde agrupará a toda la familia de restauración: es el mismo edificio que ya alberga a Vuelve Carolina y Flores Raras.

La mudanza se producirá el 8 de junio, fecha en la que ya estará abierta la Llisa Negra en el primer piso de este emblemático edificio, tal como ha anunciado el equipo del cocinero en redes sociales. El servicio se siguió ofreciendo en Llisa Negra hasta el 16 de mayo, pero su traslado es inminente.

El cambio espacial no supone, sin embargo, un cambio en la propuesta culinaria del restaurante. Según explican, es simplemente una reorganización física de los espacios gastronómicos de Dacosta. El chef dice que la intención es unificar en un mismo edificio sus tres conceptos valencianos y reforzar la idea de equipo y convivencia entre proyectos. Una especie de casa común desde la que seguir desarrollando propuestas diferentes, pero conectadas entre sí bajo el talento de Dacosta.

¿Cambiará la carta de Llisa Negra?

Llisa Negra mantendrá la esencia que ha definido su cocina desde el primer día, cuando se apostó por crear un lugar donde el centro fuera el producto, las brasas y el fuego. El restaurante ha construido su identidad alrededor de una cocina directa y mediterránea en la que no se utiliza gas y donde todas las elaboraciones pasan por la leña, la parrilla o el josper. Esa filosofía se refleja en sus ya icónicos -e instragrameables- arroces y paellas a leña, uno de los grandes reclamos de la casa, junto a pescados, carnes y productos de lonja tratados con una mirada contemporánea pero ligada a la esencia original del recetario valenciano.

En esa suerte de cocina, las gambas hervidas en agua de mar, las quisquillas a la brasa, los pescados al josper o los salazones han sido uno de los sellos personales de Dacosta, herencia directa de su trabajo en Dénia y en el Quique Dacosta Restaurante, antes conocido como El Poblet. También platos como el tatín de pimiento o las verduras a la brasa forman parte de una carta que gira alrededor del sabor del producto y de la cocina vista, ya que los comensales pueden observar gran parte de las elaboraciones desde la propia sala, una tendencia que Dacosta inició en la ciudad.

La concentración de Llisa Negra, Vuelve Carolina y Flores Raras en un único espacio busca también potenciar la convivencia entre conceptos y convertir el edificio de la calle Correos en uno de los principales puntos gastronómicos de la capital valenciana.

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