Polémica con el ruido
El Festival de les Arts de València reducirá el volumen nocturno de los conciertos a 80 decibelios
El plan de acción para la edición de 2026 establece un límite de sonido "mucho más bajo de lo previsible" para evitar que perjudique a los vecinos y la instalación de pantallas acústicas
El Festival de les Arts inicia montaje en la Ciutat de les Arts y Ciències de València / Miguel Angel Montesinos

El Festival de les Arts sonará este año a 80 decibelios a 50 metros del escenario principal a partir de las 22 horas. Ese es el nivel máximo de control acústico para el horario nocturno de evento que figura en el plan de acción contra la contaminación acústica que Cacsa ha entregado al Ayuntamiento de València para la edición de 2026 del festival, que está previsto que se celebre en la Ciutat de les Arts i les Ciències el 5 y 6 de junio.
La cifra supone diez decibelios menos que el límite de 90 dBA establecido por la ordenanza municipal para el foco emisor. En horario diurno -hasta las 22 horas-, el máximo previsto será de 85 dBA a esa misma distancia del escenario principal, en la ubicación del FOH, el punto desde el que se controla técnicamente el sonido del concierto.
El resultado práctico será que Les Arts deberá celebrarse con un control acústico mucho más estricto que en ediciones anteriores. La incógnita está ahora en cómo afectará ese límite de entre 80 y 85 decibelios al desarrollo de los conciertos, al sonido percibido por el público y a la programación final de un festival que, por ahora, todavía no ha detallado qué artistas actuarán antes o después del cambio de franja horaria.
Limitadores acústicos
La limitación no afectará solo al escenario principal. Según el informe técnico municipal, el plan acústico presentado por Cacsa establece los mismos niveles máximos para los otros dos escenarios del festival, aunque medidos a distintas distancias: 85 dBA de día y 80 dBA de noche a 30 metros del escenario dos y a 25 metros del escenario tres.
El documento plantea la instalación de limitadores acústicos en cada uno de los tres escenarios, con discriminación horaria, de forma que el nivel permitido será distinto según las actuaciones se desarrollen en horario diurno o nocturno. De momento, el festival todavía no ha hecho públicos los horarios de las actuaciones, por lo que aún no se sabe qué artistas actuarán antes de las 22 horas y cuáles lo harán después a menor volumen.
La Sección Técnica del Servicio de Licencias de Actividades del Ayuntamiento de València señala que, con la configuración máxima de emisión prevista y las medidas de apantallamiento planteadas, el plan “prevé dar cumplimiento” a los requisitos de la normativa acústica, en especial a la ordenanza municipal reguladora de la protección contra la contaminación acústica.

Miguel Angel Montesinos
"Mucho más bajos de los previsibles"
Sin embargo, el propio informe municipal advierte de la dificultad de aplicar esos niveles en un evento de estas características. Los técnicos señalan que los limitadores-registradores deberán intervenir en la totalidad de la cadena de sonido y añaden que el público asistente también debe considerarse como un foco emisor de ruido. La advertencia es relevante porque el Ayuntamiento reconoce que los niveles previstos -85 dBA de día y 80 dBA de noche- son “mucho más bajos de los previsibles en este tipo de eventos”.
El consistorio exige ahora a Cacsa y a la promotora del Festival de les Arts, House of Music Festival S.L., que presenten un certificado acústico antes del inicio de la actividad. Ese documento deberá acreditar no solo que se cumplen las condiciones previstas en el plan de acción, sino también que los niveles máximos autorizados no transmiten a viviendas o locales próximos niveles de recepción superiores a los permitidos por la Ley valenciana de Protección contra la Contaminación Acústica.
La nueva limitación sonora llega después de la sentencia que obliga al Ayuntamiento de València a actuar frente al ruido de los festivales y conciertos en la Ciutat de les Arts i les Ciències. La resolución judicial estimó la demanda de un grupo de vecinos y declaró vulnerados sus derechos fundamentales a la intimidad familiar y a la integridad moral, además de ordenar al consistorio adoptar las medidas necesarias para evitar nuevas afecciones.
El mínimo y el ideal
Cabe recordar que la normativa fija un máximo de 90 decibelios (dBA) en el foco emisor, 45 dBA en la zona residencial más próxima en horario nocturno y 55 dBA en horario diurno. Un informe técnico realizado por Cacsa en 2021, y redactado por ASE Arquitectos con apoyo de la ingeniería acústica Blue Noise, analizaba con esos límites dos escenarios concretos para espectáculos al aire libre en la Ciutat de les Arts.
Su conclusión era contundente: en ninguno de los dos supuestos podía alcanzarse el objetivo normativo nocturno de 45 dBA en los receptores residenciales más afectados, ni siquiera aplicando medidas correctoras. De hecho, el propio documento subraya que, en horario nocturno, esas zonas residenciales próximas ya registran en torno a 55 dBA de ruido ambiental sin que haya conciertos a sus alrededores. Por eso, lo máximo a lo que aspira el informe es a rebajar el impacto hacia umbrales próximos a 55 dBA, asumiendo que eso no equivale a cumplir la normativa.
El documento ni siquiera partía de una emisión de 90 dBA desde el escenarios, sino de una "ideal" de 104 dBA, y estudiaba distintas soluciones para intentar reducir la inmisión sonora en las viviendas cercanas. En este caso, y tal como recoge el informe, las mediciones deben incluir tanto el sonido proveniente de los escenarios como el del público asistente, y eso que los 85 dBA en horario diurno y 80 dBA en horario nocturno ya “son mucho más bajos de los previsibles en este tipo de eventos”.
Continúa la instalación
El Festival de les Arts empezó este jueves el montaje de sus escenarios en la Ciutat de les Arts i les Ciències mientras los técnicos municipales revisaban el estudio acústico entregado por la promotora y remitido por Cacsa, que debe acreditar que la música no vulnerará la ordenanza municipal.
El inicio del montaje no confirma por sí solo que el festival vaya a celebrarse los próximos 5 y 6 de junio, pero sí despeja una de las principales dudas de las miles de personas que han comprado sus abonos: la organización mantiene su apuesta por la ubicación habitual. Otros eventos afectados por la sentencia del ruido han optado por marcharse, como Bigsound, Love the 90’s o I Love Reggaeton. Estos dos últimos se celebran este viernes y sábado en el estadio Ciutat de València.
La autorización de uso del espacio corresponde a Cacsa, sociedad pública dependiente de la Generalitat y gestora de la Ciutat de les Arts, un complejo cuyas actividades están declaradas de interés general. Ese régimen singular explica que sea Cacsa quien ceda u autorice la ocupación del recinto, pero no elimina las competencias municipales de control, inspección y disciplina acústica, reforzadas por la sentencia que condena al ayuntamiento por no haber evitado la vulneración de derechos de los vecinos.
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