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Museos

El museo Victoria&Albert de Londres inspira la nueva sala de la colección permanente del IVAM

El diseño de la compañía Smart&Green Design apuesta por la tendencia internacional de mostrar las zonas invisibles de los museos, tal como hizo el Victoria&Albert de Londres o el Boijmans Van Beuningen de Róterdam. Se han diseñado 'peines' móviles de donde colgarán obras y se ha previsto un pavimento que evite el desgaste

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València

El IVAM ultima los detalles de las salas que acogerán la exposición permanente de la colección del museo, que abrirá sus puertas el 17 de junio. La remodelación de las salas 4 y 5 avanza a paso firme guiada por un proyecto museográfico que se basa en una de las grandes tendencias internacionales en el circuito museístico. Al frente de este proyecto está la compañía Smart & Green Design, que ha desarrollado esta obra inspirada por el Victoria&Albert Museum de Londres, que abrió hace justo un año el 'East Storehouse', el almacén que alberga piezas que pueden contemplarse sin perder la funcionalidad de conservarlas. En esa misma línea se encuentra el Museo Boijmans Van Beuningen de Róterdam. Con esta filosofía, el museo valenciano prepara la apertura e inauguración de esta zona del museo que servirá para desempolvar algunas obras y, al mismo tiempo, preservarlas.

Tal como la empresa de diseño explica, la idea de la que se parte es convertir la colección en un organismo vivo y transparente. No se busca reproducir en el sentido literal un almacén de obras de arte, pero sí se quiere trasladar a las dos salas ese lenguaje visual y conceptual. La museografía elegida incorpora estructuras inspiradas en los tradicionales 'peines' de museos, grandes paneles de metal en rejilla que se utilizan desde hace década en depósitos y talleres de restauración para guardar cuadros.

Estas piezas son ligeras, sencillas y desmontables y tal como se han diseñado para el IVAM, permitirán construir muros o divisiones en la sala, además de cabinas audiovisuales o servir sencillamente como soportes expositivos que son fáciles de mover.

Uno de los 'peines' que se han diseñado para la sala 4 y 5 del IVAM que albergará la colección permanente.

Uno de los 'peines' que se han diseñado para la sala 4 y 5 del IVAM que albergará la colección permanente. / Paco Alcantara

La disposición de las salas y el diseño elegido pretende poner en valor estos mecanismos internos de las instituciones donde se lleva a cabo la conservación, la investigación, la catalogación de fondos y la construcción de las narrativas expositivas. Con estos elementos, el visitante puede entender el museo no solo como un espacio donde se muestran diferentes obras pictóricas o escultóricas, sino como un lugar donde se trabaja y se manejan y consultan obras.

El diseño, además, introduce criterios de sostenibilidad en toda la intervención. Según se argumenta por parte de Smart&Green, frente a los habituales muros opacos y pesados que se construyen específicamente para cada exposición, el sistema modular que han diseñado podrá reutilizarse y reconfigurarse continuamente, evitando residuos y reduciendo la fabricación de nuevos elementos para cada montaje. Las estructuras están realizadas con materiales resistentes y sistemas de ensamblaje industrializados que facilitan tanto el montaje como el desmontaje, del propio 'peine' y de las obras que cuelguen de él.

Lee Krasner, Abstract no. 2, ca. 1946 1948 que se mostrará en la colección permanente del IVAM.

Lee Krasner, Abstract no. 2, ca. 1946 1948 que se mostrará en la colección permanente del IVAM. / L-EMV

De hecho, la intervención en las salas 4 y 5 también quiere renovar la experiencia visual de la colección permanente, por donde pasarán obras de todas las etapas y estilos del arte contemporáneo. Estas estructuras permitirán mantener conexiones visuales entre diferentes zonas de las salas y crear composiciones más dinámicas, tratando de romper con la rigidez que propone la sala tradicional.

El pavimento térmico e ignífugo

Al diseño de las salas se une otra nueva remodelación: el pavimento que se ha usado para ambas galerías y que en total ocupa unas tres piscinas olímpicas. Se trata de una tecnología conocida como 'Solid Surface Hybrid', un material vanguardista que garantiza una resistencia extraordinaria. Según explican en el IVAM, la elección no ha sido casual y se produce tras años de desgaste del suelo pétreo original, debido al tránsito constante y a las complejas perforaciones necesarias para los montajes expositivos.

De forma técnica, este pavimento mezcla resina 'epoxi' con la dureza de los morteros cementosos de última generación. Se considera un suelo "de cristal líquido" que se aplica en capas sucesivas hasta alcanzar un acabado mate sedoso. De hecho, se ha instalado 1.658 metros cuadrados sin ninguna junta, lo que también garantiza una limpieza correcta y evita la creación de grietas.

El 'peine' de donde colgarán las obras y el pavimento nuevo.

El 'peine' de donde colgarán las obras y el pavimento nuevo. / Paco Alcantara

Según se describe en la memoria, puede resistir golpes de hasta 70 Newton y soporta un rayado lineal de 18 N, además de ser un material no combustible.

Además, en cuanto a la pintura de las salas, se ha usado una pintura térmica en techos y paredes que se basa en una tecnología espacial formada por microesferas cerámicas que mejoran la eficiencia energética del museo y mejora la conservación de las obras que van a albergar la sala.

Con esta remodelación, el museo valenciano saca de los almacenes oficiales obras históricas que deben estar expuestas para el público general, pero apuesta por introducirse en las tendencias internacionales de la museografía, con diseño y materiales punteros que incorporan criterios de sostenibilidad para la arquitectura de su colección permanente.

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