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València avanza con el Espai Manolo Valdés: adjudicada la redacción del proyecto de la nave 3

El estudio Vetges Tu i Mediterrania SLP se adjudica provisionalmente la redacción del proyecto y la dirección de obra para transformar el muelle 3 del Parc Central en un espacio museístico

El escultor Manolo Valdés y la alcaldesa María José Catalá con una maqueta del monolito que presidirá el nuevo espacio.

El escultor Manolo Valdés y la alcaldesa María José Catalá con una maqueta del monolito que presidirá el nuevo espacio. / A. V.

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Voro Contreras

Voro Contreras

València

El futuro Espai Valdés da un nuevo paso para hacerse realidad en el Parc Central. La mesa de contratación del Ayuntamiento de València ha resuelto la adjudicación provisional del contrato para redactar el proyecto y asumir la dirección de obra de la adecuación del muelle 3, la nave industrial que se transformará en un espacio museístico dedicado al escultor valenciano Manolo Valdés.

La propuesta mejor valorada ha sido la del estudio Vetges Tu i Mediterrania SLP, que queda como adjudicatario provisional a falta de aportar la documentación preceptiva. Una vez formalizada la adjudicación definitiva, la firma dispondrá de dos meses para redactar el proyecto. Después, el ayuntamiento podrá licitar las obras de adecuación del inmueble. De esta forma, las obras darán comienzo entre finales de 2026 y principios de 2027.

El contrato supone uno de los últimos trámites técnicos antes de poner en marcha la transformación del muelle en el futuro Espai Manolo Valdés. El Ayuntamiento de València, a través de la Concejalía de Cultura, había reservado algo más de 120.000 euros para la redacción del proyecto, aunque la oferta situada en primer lugar plantea realizar esos trabajos por 91.053 euros. Al concurso se presentaron tres estudios de arquitectura.

Un contenedor de acero dentro del muelle

El nuevo espacio ocupará el muelle 3 del Parc Central, una de las naves vinculadas a la arquitectura ferroviaria e industrial proyectada por Demetrio Ribes. El edificio, situado en el entorno del parque, deberá adaptarse para acoger una exposición estable de esculturas de Manolo Valdés, pero la intervención tendrá que respetar la identidad patrimonial del inmueble. Las condiciones del proyecto fijan que el futuro museo sea un espacio “versátil y flexible” para exposiciones artísticas, al tiempo que conserve los elementos arquitectónicos singulares, los sistemas constructivos originales y la composición espacial de la nave.

La propuesta municipal plantea una actuación mínima sobre el edificio patrimonial. La mayor parte del programa funcional se concentrará en un módulo “contenedor” de acero corten, en línea con los elementos ya presentes en otros muelles del Parc Central. Ese volumen interior permitirá integrar los servicios necesarios sin alterar de forma irreversible la nave. En él se ubicarán dependencias como el almacén, el office, la sala de instalaciones y los baños, mientras que en la zona de acceso se prevén la recepción, las taquillas y una cafetería.

El diseño también busca ordenar la experiencia del visitante. El módulo funcionará como distribuidor y evitará que la sala expositiva se descubra de inmediato desde la entrada, con la intención de mantener el “factor sorpresa” al acceder al espacio principal. La idea que ha defendido el Ayuntamiento desde la presentación del proyecto es que el Espai Valdés funcione como “un parque dentro de un parque”, con esculturas dentro y fuera de la nave y con una relación directa entre arte, arquitectura industrial y entorno verde.

Treinta piezas y un gran monolito

El futuro centro reunirá una treintena de piezas de medio y gran formato en un recorrido retrospectivo por la trayectoria del escultor valenciano. La selección incluirá algunos de los iconos más reconocibles de Valdés, como sus meninas, mariposas o librerías, además de varias obras inéditas realizadas para este proyecto. La exposición no incluirá pinturas y se centrará en la vertiente escultórica del artista.

Las obras serán cedidas de forma desinteresada por un periodo inicial de diez años, prorrogable después por plazos sucesivos de cinco años. El planteamiento es que el espacio tenga una programación viva, con piezas que puedan ir renovándose con el tiempo para mostrar distintas etapas de la producción de Valdés. El acceso al Espai Valdés será gratuito.

Uno de los elementos más singulares será el gran monolito que Manolo Valdés prepara expresamente para València y que presidirá la entrada al recinto. El artista trasladó a la alcaldesa, María José Catalá, durante una visita a su estudio en Nueva York, que había decidido sustituir la escultura prevista inicialmente por su primer monolito. El Ayuntamiento no ha concretado oficialmente la altura exacta, aunque fuentes municipales lo han comparado con una falla de Sección Especial, por encima de los 20 metros. La pieza estará formada por decenas de mariposas, uno de los motivos más reconocibles en la obra del escultor.

Catalá ha presentado el proyecto como una de las apuestas culturales de su mandato y como parte de la estrategia municipal para reforzar el eje cultural de la ciudad. La alcaldesa ha defendido que el Espai Valdés permitirá “saldar una deuda” con uno de los artistas valencianos de mayor proyección internacional y situar a València en el mapa del arte contemporáneo. En la presentación del protocolo de intenciones, firmado con Regina Valdés, hija del artista, el Ayuntamiento ya destacó la voluntad de que las esculturas dialoguen con el parque y desdibujen los límites entre interior y exterior.

Los plazos

La familia del escultor se ha implicado directamente en el proyecto. Regina Valdés explicó durante la presentación que su padre está siguiendo de cerca tanto la selección de las obras como la transformación de la nave. El propio Manolo Valdés está comisariando la exposición y ha mostrado interés en que el espacio se desarrolle con rapidez. Catalá llegó a señalar que el artista, residente en Nueva York, le había transmitido que tenía 83 años y “mucha prisa” por verlo abierto.

El calendario inicial del Ayuntamiento situaba la licitación del proyecto en otoño, con la intención de intervenir en el muelle durante 2026 y abrir el Espai Valdés a finales de ese año o a principios de 2027. La adjudicación provisional de la redacción del proyecto permite ahora concretar el paso previo a la licitación de las obras. Con la adjudicación ahora de la redacción del proyecto, es probable que las obras no empiecen, como pronto, hasta el último trimestre de 2026 o ya principios de 2027.

El futuro museo tendrá una superficie de 1.128,40 metros cuadrados y deberá contar con las condiciones técnicas necesarias para garantizar la conservación y seguridad de las piezas, entre ellas climatización, cerramiento y reorganización interior. El presupuesto global anunciado inicialmente para la adecuación del espacio rondaba el millón de euros.

El muelle 3 del Parc Central ya había sido señalado anteriormente como posible equipamiento cultural. En 2021, durante el gobierno de Joan Ribó, se planteó la creación de una subsede del IVAM en este espacio paralelo a la calle Filipinas, aunque el instituto terminó desistiendo de esa propuesta. El actual gobierno municipal ha retomado la nave con un proyecto propio vinculado a Manolo Valdés.

Nacido en València en 1942, Manolo Valdés fue fundador del Equipo Crónica junto a Rafael Solbes, con quien trabajó hasta la muerte de este en 1981. A partir de entonces inició una trayectoria individual que le ha consolidado como uno de los artistas valencianos más reconocidos internacionalmente. Su obra forma parte de colecciones como las del IVAM, el Guggenheim de Bilbao, el Metropolitan Museum of Art y el Museum of Modern Art de Nueva York, el Centre Pompidou de París, el Museo Reina Sofía o el Centro de Arte Hortensia Herrero.

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