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Entrevista | Roberto Leal Presentador de televisión

Roberto Leal: "Si el libro cuenta una buena historia no importa quién sea el autor"

Presenta su primera novela 'El sótano', un thriller de obsesión con el que pretende representar algo que podría ser una historia real

Roberto Leal presenta su primera novela 'El Sótano'

Roberto Leal presenta su primera novela 'El Sótano' / Espasa

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València

Roberto Leal presenta su primera novela ‘El Sótano’. Una historia de obsesión, porque no se puede llamar amor, que cruza todos los límites posibles para conseguir su objetivo final. Un libro sobre un miedo cercano, que podría pasar a cualquiera en algún momento y que deja un mensaje claro: la obsesión no entiende de derechos ni de consecuencias.

En una frase ¿cómo definiría el libro?

Es un thriller de obsesión. No es un miedo lejano, sino que es algo que te puede ocurrir a las puertas de casa. Es una especie de aviso de que hay que proteger nuestra intimidad. 

¿Cómo toma la decisión de escribir y publicar un libro? ¿Lleva pensando en ello mucho tiempo?

La historia la tenía desde hace mucho tiempo. Yo soy periodista, he sido reportero de sucesos mucho tiempo y tenía ganas de volver a contar historias. Fue la editorial quien me dijo que quería volver a trabajar conmigo y cuando se la presenté les encantó. 

Es su primera novela, ¿cómo se ha sentido al terminarla?

Lo primero una satisfacción personal muy grande. Luego también una liberación de pensar “ya está, ya lo he terminado”. Ahora llega el momento de esperar las críticas de aquellos que han dedicado tiempo a leer a un desconocido dentro del mundo de la literatura

¿Ha pensado que se iba a juzgar su novela por ser usted quien la ha escrito?

Sí, por supuesto. Es lícito y normal que la gente piense 'otro de la televisión que escribe novelas'. Son prejuicios que se rompen cuando se da la oportunidad a un libro por parte del lector y haciendo un buen trabajo por parte del autor, si es una buena historia no importa quién la escriba. Una vez sacas un libro hay que estar preparado para cualquier tipo de comentario. No he sentido ninguna presión porque ya estoy acostumbrado, pero sí sabía que podía pasar.

¿Qué diferencias ha notado entre trabajar en televisión y escribir un libro?

En televisión estás siempre rodeado de gente. Por poco personal que haya, mínimo hay un cámara delante. En mi caso estoy rodeado de un equipo muy grande. Escribir un libro es al contrario, estás solo y pasas muchos momentos de soledad y de dudas que debes resolver. Se puede compartir lo que escribes, los editores te pueden ayudar en ciertos momentos, pero al final es un ejercicio de introspección, completamente diferente a la televisión, pero que he disfrutado mucho pese a sus momentos de sufrimiento y tener que dejarlo reposar. 

¿De dónde nace la idea de la trama?

El principio es algo que me pasó a mí, me llegaban cartas al buzón y no sabía para quién eran. Pensé que detrás de esas cartas podía haber una historia. También el hecho de decir el número de teléfono o el DNI en un supermercado con más personas escuchando. Es algo que hemos normalizado y con lo que hay que tener cuidado. A partir de esas dos ideas empecé a desarrollar la trama y me fueron apareciendo personajes que eran necesarios para apoyarla, Una novela con solo dos personajes muy potentes se termina cayendo. 

Roberto Leal presenta su primera novela 'El Sótano'

Roberto Leal presenta su primera novela 'El Sótano' / Espasa

Samuel, el protagonista, presenta rasgos sociopáticos, ¿por qué toma la decisión de hacerlo así?

Necesitaba un personaje duro, turbio, que soportase el peso de ser señalado. Él mismo reconoce que ha hecho cosas terribles, pero que jura ser inocente. Es un humano capaz de lo peor, pero que también puede ser victimizado por su educación y sus vivencias, un personaje muy contradictorio con el que mucha gente también puede sentir empatía, porque es una víctima que ha vivido engañada. Quería que los protagonistas, Samuel y Mía, fuesen personas reales, con las que te puedes cruzar en algún momento.

Es víctima, por ejemplo, de la obsesión. ¿Por qué piensa en esto como el motor principal de la historia?

Es algo que los conectaba a todos, si fuesen todos piezas de un puzzle todos encajarían porque están relacionados por la obsesión y por la culpa. Sin embargo, también son personajes con una obsesión muy diferente, pero son muy parecidos entre sí, todos están obsesionados. Es una cosa tan peligrosa que se vuelve uno de los motores de la historia y les hace llevar las cosas al extremo. 

¿Qué simboliza ‘El Sótano’ dentro de la novela?

Es la parte oculta, recóndita, que todos tenemos. Dentro de casa cada uno es diferente a como es delante de la sociedad. No es una ‘Cara B’ peligrosa, sino un aspecto que no tiene por qué saber nadie, algo muy personal. Creo que hoy en día hemos eliminado ese punto de privacidad, todo el mundo tiene que saber todo de ti, pero no hay que normalizar que alguien trate de conocerlo. No se trata de esconder nada, sino de guardar nuestra parte privada, también por salud mental. Uno de los nombres iba a ser ‘Todos Miran’, tiene mucho que ver con la condición humana de la curiosidad.

¿Ha llegado a obsesionarse con la novela?

A obsesionarme no, pero me he metido tanto en la piel de los personajes que se me han removido las tripas. Me he llegado a preguntar si alguien lo iba a pasar mal leyendo la novela porque yo, que soy el creador, necesitaba poner ciertos límites y separarme de lo que estaba escribiendo. Hay partes que son duras, sobre todo en el paso de la obsesión a la invasión de los límites y la autojustificación que se hace.

Hay una frase que dice: 'una buena novela nos cuenta la verdad sobre su héroe, pero una mala nos cuenta la verdad sobre su autor', ¿ha sentido la presión de estar contando más su verdad que el mensaje del libro?

Cuando empiezas a escribir una novela dejas mucho de ti mismo y de tu manera de ver la vida. En los momentos en los que he pensado que tenía mucho de mi han entrado los editores, mi editora me decía que habían partes que eran más de Roberto Leal que del narrador de la novela, pero es inevitable que pase. Siempre hay algo ahí del autor, no de su personalidad pero sí de sus vivencias. 

¿Volveremos a leer algo suyo?

Espero que sí, ahora mismo tengo la convicción de que así va a ser. Ahora que se han roto los prejuicios, quiero seguir contando historias. 

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