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Actuación

Christina Rosenvinge: "Al escribir canciones no puedes decir lo que quieres, sino lo que cabe dentro de una melodía""

La cantante madrileña de ascendencia danesa, que actuará la semana que viene en València, destaca frente a los discursos xenófobos que recibir premios como la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes "es bonito porque es demostrar que la inmigración es riqueza, venga de donde venga"

La cantante Christina Rosenvinge.

La cantante Christina Rosenvinge. / Jorge V. Rosenvinge

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Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

Una figura única, reconocida, cuya música ha ido del punk al pop. Con más de cuatro décadas de trayectoria a sus espaldas, Christina Rosenvinge (Madrid, 1964) actuará el jueves en València en el festival Serenates con ‘Los versos sáficos’, un disco "personal" con el que ha buscado convertir a Safo "en una estrella del pop, porque se habla de ella como la primera poeta, pero en realidad es la primera cantautora". A las puertas de grabar un nuevo trabajo este verano, defiende la evolución musical porque es "inevitable que vayas cambiando de estilo, aprendiendo cosas nuevas. A veces hay algo que te sale mejor, otras veces te sale peor" y destaca la figura de Bad Bunny, un artista que apela "a lo más primitivo de todo, que es el ritmo, mover el cuerpo y la música como una forma de comunicación sexual".

Llega a Serenates con ‘Los versos sáficos’, un trabajo íntimo que viene de una obra de teatro en el que la lírica clásica se combina con el pop contemporáneo. ¿Cómo se gestó esta idea?

Esto empezó como un encargo, pero luego se ha convertido en un proyecto personal. La productora de teatro Focus me pidió una idea para presentar un proyecto sobre Safo en el Festival de Teatro Clásico de Mérida. Me dieron total libertad para imaginar y yo les propuse convertir los versos de Safo en canciones otra vez, como eran al principio, pero desde una óptica contemporánea. Y cuando se acabó la gira teatral, para mí había quedado pendiente que la gente entendiera mejor el objetivo primero, que era valorar y dar a conocer la lírica de Safo. Así que me metí en el estudio para grabar las canciones que había compuesto, añadí algunas nuevas y también hice versiones de lo que en la obra de teatro aparecían fragmentadas o interpretadas por otras personas. Hice un disco más personal y eso ha dado lugar a una gira muy larga que me ha hecho pensar que hay muchísima curiosidad hacia la figura de Safo.

¿Qué mensaje sigue vigente más de dos milenios después de que fuera escrito?

Fue una figura muy interesante, para empezar porque es un gran misterio porque la mayor parte de su obra quedó destruida. En parte porque falló la cadena de transmisión, probablemente por ser mujer lesbiana. Y también porque es una figura que es única en ese sentido, porque ningún teatro o poeta clásico se ha convertido en sí mismo en una figura de ficción, pero en el caso de Safo, sí. Está representada en montones de museos, de piezas a lo largo de la historia como un mito que se ha ido reinterpretando a través de los siglos. Entonces, en esta época a mí me parecía que tocaba convertir a Safo en una estrella del pop, porque se habla de ella como la primera poeta, pero en realidad es la primera cantautora, porque la poesía de los griegos era cantada.

En ese relato de una estrella del pop trata el deseo o la libertad desde la visión femenina. ¿Como una forma de reflexión interna o de denuncia por todo lo que aún debe mejorar?

Ambas. Es muy sorprendente pensar que la primera gran escritora, por lo menos del mundo occidental, a lo que canta es al amor lésbico, pero sobre todo al amor carnal. No habla de amor romántico ni la reproducción como objetivo, sino todo lo contrario. Es completamente el aquí y el ahora, el disfrutar del cuerpo y de los placeres de la vida. Y eso resulta muy muy contemporáneo en el sentido de que gran parte de la música pop ahora mismo pues habla de eso también. Y luego tiene una parte de más denuncia, muy pacifista y antibélico, porque en su momento lo que ella escribe va en contra de la poesía épica. Son lemas muy contemporáneos.

De compositora a actriz

Pero además de Safo, su ritmo artístico no ha parado. Cantante, compositora, letrista, actriz...¿Hay alguna de esas facetas que disfrute más?

En realidad siempre gira en torno a lo mismo, al arte de escribir canciones, que es una forma de escritura además muy particular porque no puedes decir lo que quieres, sino lo que cabe dentro de una melodía. Es una forma de comunicación que combina literatura y música y que me parece poderosísima en todos los sentidos y todo lo que hago en realidad tiene que ver con escribir canciones. Cuando acabo en una película siempre es de forma accidental porque he conocido a gente que hace cine a lo largo del tiempo y por eso he acabado actuando. Pero siempre lo primero es la música, las canciones en concreto, aunque he hecho también música instrumental, que me gusta mucho. El próximo concierto que voy a hacer es sobre la música que he hecho para cine y más de la mitad del concierto es música instrumental.

Lo mejor que le puede pasar a un cantautor es que sus canciones sean más famosas que su nombre

¿Cómo afronta ese momento de ponerse delante de un nuevo reto creativo?

En esta profesión, cada vez que tengo que hacer una cosa nueva es como si lo hiciera por primera vez. Y siempre al principio tengo la sensación de ‘esto no sé si yo lo sé hacer’. Siempre es como enfrentarte a un precipicio y tener que pasar al otro lado y decir ‘no sé cómo lo voy a hacer esta vez’, porque normalmente lo mismo que te ha valido una vez anterior no vale para lo siguiente. Cada vez te lo tienes que inventar y por eso es un trabajo muy bonito porque te obliga a estar muy en tensión y muy en contacto también con todo lo que se está haciendo, con lo contemporáneo, la modernidad. Es muy adictivo.

En lo contemporáneo, ahora el mundo musical mira a lo urbano, con figuras como Bad Bunny como ejemplos claros.

Yo estuve en el concierto el otro día.

¿Cómo ve este nuevo giro de guion y de exploración musical?

En realidad, a lo que está apelando Bad Bunny es a lo más primitivo de todo, que es el ritmo, mover el cuerpo y la música como una forma de comunicación sexual, de seducción o bien de ritual de alegría o incluso de duelo. Y las músicas primitivas tienen esas vertientes. Entonces, yo creo que ha trascendido el reggaetón y ya se ha convertido en un artista pop que mezcla muchísimas cosas. Y el concierto fue muy divertido, el ver a tantísima gente bailando al mismo tiempo.

Y con las redes sociales, ya no es solo música sino todo un fenómeno cultural.

Totalmente. El hecho que Bad Bunny haya triunfado en Estados Unidos, haya estado en la SuperBowl cantando en español es un acto muy político en un momento como este. Y me parece que ahí hay algo muy hermoso que es que la música está revelando el subconsciente de la gente y entendiéndolo mejor que que los políticos. Bad Bunny es resistencia y contracorriente.

La cantante Christina Rosenvinge.

La cantante Christina Rosenvinge. / Pablo Zamora

Canciones que sobreviven a cualquier época

Volviendo a usted, es un hecho que su voz ha sonado en algunos de los éxitos que aún trascienden generaciones. ¿Piensa en ello a menudo?

Sí. Hay algo muy bonito ahí, que es que se mezclan un poco todas las décadas al mismo tiempo. Mientras estoy componiendo canciones para un disco que voy a grabar a final de verano, al mismo tiempo me llegan chicas que no habían nacido cuando compuse por ejemplo ‘Que me parto un rayo’ y hacen versiones de esas canciones. Y aprenden a tocar la guitarra con esas canciones. Para mí es muy bonito y me da mucho ánimo para continuar con todo lo que hago. Hay un pequeño porcentaje de canciones que sobreviven a cualquier época, incluso cuando nadie se acuerda de quién las escribió. Eso es lo mejor que le puede pasar a un cantautor, que tus canciones sean mucho más famosas que tu nombre.

Y en su caso, dentro de toda esta etapa, se fue a EE UU un lustro, un tiempo en el que también viró hacia el inglés. ¿Con qué se quedó de aquella época?

Esa época fue muy bonita y muy necesaria para mí. Además, coincidió con la crianza de mi hijo mayor. Y es que el desarrollo de mi carrera ha sido muy atípico. Empecé en un grupo punk a los 16 años, luego estuve formándome, luego con Álex & Christina tuvimos un éxito increíble en un verano que se convirtió en el disco que más se oía en España y que era bastante popular. Y luego me salí para hacer mi propio proyecto, Christina y Los Subterráneos, que también tuvo mucho éxito en América. Pero me quedó un poco pendiente vivir esa parte que orgánicamente es necesaria cuando tienes tu banda. Y en vez de en grandes recintos, vas a tocar en clubs pequeños y puedes dedicarte más a aprender y a experimentar y a juntarte con mucha gente parecida a ti. Eso lo hice más mayor, en esa época, porque no lo había hecho en los años de juventud.

Como quién hace un viaje de experimentación a los 35 o a los 40 años tras no haber hecho un Erasmus.

No lo podías haber definido mejor. Fue exactamente eso.

Cuando una ha viajado por tantos registros y estilos en una trayectoria tan larga, ¿hay alguna etiqueta que le haya perseguido?

No. Ha habido momentos donde ha habido alguna, pero lo que pasa cuando tienes una carrera larga y estás haciendo discos constantemente, es que no puedes estar haciendo siempre lo mismo. Es inevitable que vayas cambiando de estilo, aprendiendo cosas nuevas. A veces hay algo que te sale mejor, otras veces te sale peor. Hay un proceso de búsqueda y no creo que haya nadie que no haya pasado por muchas épocas distintas. Es un poco inevitable. Simplemente la producción, como suena la música, cómo se graba… cada década es un estilo diferente. E inevitablemente eso afecta mucho a cómo escribes canciones.

Nueva música

Y hablando de escribir canciones, me ha comentado antes que que este verano va a grabar. ¿Hacia dónde mira esa nueva música de Christina Rosenvinge?

Pues algunas canciones no se parecen en nada a lo que he hecho antes, cosa que me gusta mucho. Hay otras que son guiños a algo que he hecho y que de repente les doy una vuelta y otras son pequeños relatos donde tú escuchas la canción y en realidad estás viendo una pequeña película. Ese tipo de canción me gusta mucho.

En 2026 ha sido Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes. ¿Cómo se digiere?

Es muy bonito. En esta profesión, cuando has tenido una carrera constante y la gente te reconoce como figura que has contribuido a la cultura a un país, es un honor muy grande. En una profesión muy difícil, muy inestable, donde nunca sabes dónde vas a estar dentro de un año, es bonito pensar en todos estos momentos de dudas, donde le has tenido que explicar a tu madre a qué te dedicas y no lo ha entendido del todo o no le parecía una buena idea. Es demostrar que la gente que hacemos música pop podemos hacer esto durante toda la vida y que la gente necesita escuchar música pop durante toda su vida hecha por gente de todas las generaciones. Es reconocer la música pop como género artístico de primer orden.

En esta profesión, cuando has tenido una carrera constante y la gente te reconoce como figura que has contribuido a la cultura a un país, es un honor muy grande

Y además, en su caso, es una figura que deja un sello danés en la cultura española, que no habrá muchos.

En realidad no tanto porque tengo poco de danesa fuera del aspecto físico y de cuatro formas. Lo tengo en ciertas cosas, como mi amor incondicional por la bicicleta, que supongo que me llena de haber pasado temporadas allí y que una vez que empiezas a ir en bicicleta ya no lo puedes dejar. Pero en realidad yo culturalmente soy 100 % española.

Danesa solo en herencia.

Sí, y también soy un poco ejemplo de lo que supone ser inmigrante de primera generación. Mis padres vinieron de fuera y yo nací aquí, fui al colegio aquí. Donde uno hace la función de Navidad es el país del que eres. Ahí es donde está realmente la identidad.

Justo eso es un tema que rechazan determinados discursos políticos, tristemente.

Esto demuestra que no importa si vienes del norte o del sur, cuando naces en un país, te educas en ese idioma, tus primeras palabras y lecturas son en ese idioma, pues se asimila muy rápido. El hecho de que me den estos reconocimientos es bonito porque es demostrar que la inmigración es riqueza, venga de donde venga. Dale la oportunidad a los inmigrantes de tener una buena educación y tendrás a africanos escribiendo romances medievales dentro de nada, porque es es lo lógico.

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