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El Bellas Artes engorda su colección de arte contemporáneo con la donación de siete obras

Carmen Calvo, Horacio Silva, Antonio Ballester Vilaseca, Manuela Ballester y Guillermo Pérez Villalta se suman al archivo del museo que pretende integrarlas en la exposición 'Tiempos Modernos'. La apuesta por continuar nutriendo de arte contemporáneo una pinacoteca volcada en los clásicos responde a la función "historicista" del museo

WhatsApp Image 2026 06 30 atHoracio Silva, Pablo González Tornel y Carmen Calvo junto a seis de las siete obras donadas al Museo de Bellas Artes de València. 14.39.32 (1)

WhatsApp Image 2026 06 30 atHoracio Silva, Pablo González Tornel y Carmen Calvo junto a seis de las siete obras donadas al Museo de Bellas Artes de València. 14.39.32 (1) / Lucia Company

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Amparo Soria

Amparo Soria

València

El Museo de Bellas Artes no gana para alegrías esta semana. El jueves inauguran la exposición 'Rubens. El florecimiento de un genio', una retrospectiva a los trabajos previos y la formación del artista que cambiaría el Barroco. Sin embargo, dos días antes, el museo está centrado en las corrientes artísticas de cuatro siglos después: cinco artistas entran a formar parte de la colección de arte contemporáneo con obras realizadas desde 1937 a 2022, en un periodo de tiempo que va desde el Franquismo hasta la democracia y bien entrado el siglo XXI.

Son siete obras donadas por Carmen Calvo, Horacio Silva, Guillermo Pérez Villalta, la heredera de Antonio 'Tonico' Ballester y un coleccionista que ha entregado una obra de Manuela Ballester. Un acto de generosidad que les permite entrar en la colección de arte moderno que tiene el museo y que convive, de forma paralela, con el extenso fondo de arte clásico.

Así, este martes se han mostrado todas excepto la de Tonico Ballester, que pesa 200 kilos al estar tallada en piedra y trasladarla hasta la sala del coro era demasiado costoso. La idea es que todas ellas entren a formar parte de la exposición 'Tiempos Modernos', la primera muestra en años que se hace con la colección contemporánea del museo y que se inauguró este invierno, con la intención de que próximamente pueda salir del museo y exponerse en otros lugares.

Estas donaciones suponen un "acto de generosidad" por parte de los artistas, que las han regalado al museo "de forma altruista", tanto ellos como sus descendientes o coleccionistas. El director, Pablo González Tornel, ha explicado que entran directas a convivir con piezas de artistas como Yturralde, el Equipo Crónica, Juana Francés o Rafael Armengol. Además, ha destacado que esta donación "llena una laguna en la historia del arte de este museo y ahorra un trabajo a los directores del futuro, que no deberán preocuparse ya por disponer de obras de esta etapa".

Pero, ¿cómo y dónde se van a conservar todas estas piezas? El reto no es menor, ya que el Museo de Bellas Artes empieza a agotar su espacio y fía su futuro -y el de sus colecciones- a la virtual ampliación que tiene preparada el Ministerio de Cultura, pero que lleva años sin materializarse. En ese nuevo edificio se ubicaría una exposición permanente con estas piezas contemporáneas, que necesitan de una museografía propia, ya que el siglo XIX y el XX no funcionan tanto como una cronología sino como una narración de conceptos y corrientes.

Donaciones valencianas

González Tornel ha explicado que la escultura de 'Tonico' Ballester no ha podido ser mostrada ante los medios de comunicación porque pesa 200 kilos, 'Los vencedores de Brihuega', al ser un relieve pétreo con una compleja logística. Esta pieza tiene una relevancia especial porque data de 1937 y formó parte de la Exposición de París, mostrada en el Pabellón de la República Española junto al Guernica de Pablo Picasso como ese grito de auxilio hacia Europa tras el Golpe de Estado de un año antes.

La escultura ha sido donada por la hija de Ballester y fue testimonio de la censura y dictadura del régimen Franquista. Además, se ha donado también el archivo personal del artista, un testimonio que podrán estuviar las nuevas generaciones de historiadores del arte porque quedará guardado en el museo y será objeto de investigación para los estudiantes o doctorandos que trabajen sobre la figura de Ballester.

Mientras, un coleccionista particular de València, cuya identidad se mantiene bajo el anonimato, ha donado al museo un linóleo de Manuela Ballester. La obra se titula 'La muerte de un miliciano' y fue pintada durante su exilio en Alemania, en 1974, donde muestra el dolor de la guerra y el sufrimiento de los expatriados que, como ella, tuvieron que abandonar España por su firme compromiso con la República.

Casualidad o no, los dos hermanos Ballester pasan a formar parte ahora de la historia del museo y del relato artístico del siglo XXI que se está confeccionando en la pinacoteca valenciana.

El artista gaditano Guillermo Pérez Villalta, uno de promotores del movimiento cultural de Madrid en los 70 y 80, ha donado dos obras, una de gran tamaño y otra más reducida. La primera de ellas, que data de 2010, es la representación de su estilo: figuración pura, un tanto manierista, que recuerda a Dalí. La pequeña es un paisaje de la playa de la Malva-rosa de València desde el restaurante Monkili, en el Paseo de Neptuno, que hoy ya no existe.

Los artistas Carmen Calvo y Horacio Silva, en el Museo de Bellas Artes de València.

Los artistas Carmen Calvo y Horacio Silva, en el Museo de Bellas Artes de València. / Lucía Company

Por último, Horacio Silva y Carmen Calvo han acompañado a González Tornel en esta presentación de obras con las piezas que han legado al museo. Calvo ha elegido una caja de gran tamaño con fragmentos de lienzos y textiles pegados que representa una acción de negación y de reivindicación de la propia creación, al introducir en la obra de arte el material con el que se hacen. Tal como ella misma ha explicado, esta obra se llama 'Drapperie' y la realizó durante su etapa en París, en la década de los 90, inspirada por un escaparate que veía cada día al pasar. "Fue una época fundamental para mí porque creo que cualquier creador debe salir de su entorno, ver y absorber lo nuevo, y para mí fue un cambio radical", señala, y asegura que el tiempo es un ingrediente fundamental en el arte "porque hace que las obras se posicionen, se establezcan y asienten".

Junto a esta gran obra, a mitad caballo entre el cuadro y una urna, Calvo ha donado también 'Como un cadáver', una crítica social que data del año 2000 y que se trata de una fotografía intervenida por ella misma formando un collage con un antifaz y una trenza de pelo como una alegoría a la presión y el castigo al que se somete a las mujeres.

Por último, Horacio Silva ha donado 'Las cuatro estaciones', de 2022, compuesta por cuatro elementos fundamentales que son "ventanas hacia el interior", que no ha explicado en demasía porque el artista opta porque cada espectador pueda interpretarlo libremente.

"Este museo es mi casa"

Silva no ha escondido el gran honor que supone donar una de sus obras a un lugar "que he sentido como mi casa". Tanto él como Calvo fueron estudiantes de la Escuela de Artes y Oficios y en la de Bellas Artes después, en una época en la que este museo era la única opción para admirar obras de arte de los clásicos. Ambos han recordado que ir a este museo era una actividad recurrente e incluso diaria a buscar inspiración o ver cómo trabajaban los artistas referenciales de la Historia del Arte.

Horacio Silva, Pablo González Tornel y Carmen Calvo junto a seis de las siete obras donadas al Museo de Bellas Artes de València.

Horacio Silva, Pablo González Tornel y Carmen Calvo junto a seis de las siete obras donadas al Museo de Bellas Artes de València. / Miguel Lorenzo

Mientras, Calvo ha hecho alusión a la espacio que lleva su nombre en San Miguel de los Reyes, donde la Generalitat decidió instalar diversas obras donadas al Consell por la artista. Hace unos meses, en un encuentro con Miquel Navarro en el Centre del Carme, la artista denunció públicamente el mal estado de conservación y la falta de promoción que tenía este lugar, tal como publicó Valencia Plaza. Preguntada este martes por esta cuestión, Calvo no ha querido entrar en polémica y ha asegurado que "está solucionado" y "se puede visitar con normalidad".

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