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El Museo de Bellas Artes de València rastrea el nacimiento del genio de Rubens

La exposición 'El florecimiento de un genio' profundiza en la formación del artista antes de alcanzar la fama, mostrando sus influencias y aprendizaje en Amberes e Italia.

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Voro Contreras

Voro Contreras

València

“Rubens consigue que la belleza perviva en el tiempo”. La frase de Ana Diéguez-Rodríguez, directora del Instituto Moll y comisaria de la exposición, resume el espíritu de "Rubens. El florecimiento de un genio", la muestra que el Museo de Bellas Artes de València inaugura hoy, 2 de julio, en la Sala Joanes de exposiciones temporales, donde podrá visitarse hasta el 4 de octubre de 2026. Una exposición que no se limita a reunir obras en torno a Peter Paul Rubens, sino que propone mirar al artista antes del mito. Entender cómo se formó, qué absorbió de los talleres de Amberes, qué aprendió en Italia y cómo llegó a construir un lenguaje propio que marcaría la pintura europea durante décadas.

Valencia. Museo de bellas artes San Pío V Rueda de prensa de presentación de la exposición de Rubens, pintores flamencos Con la colaboración de la Fundación Moll Epiart VLC

Exposición de Rubens / JM LOPEZ / LEV

La presentación de la muestra este jueves ha tenido un tono de acontecimiento. El director del Bellas Artes, Pablo González Tornel, la ha definido como una apuesta “valiente y arriesgada”, pero también como una de las exposiciones “más brillantes” que se han visto en las salas del museo. Para González Tornel, el proyecto confirma la ambición de la pinacoteca en 2026 y sitúa a València ante una propuesta de profundidad científica poco habitual fuera de los grandes centros museísticos de Madrid. “Enhorabuena para València”, ha llegado a afirmar, al subrayar el trabajo de la comisaria y la colaboración de instituciones, colecciones públicas y privadas que han hecho posible el recorrido.

Puente con Amberes

La exposición reúne 71 piezas y plantea un itinerario cronológico que arranca en la Amberes de las últimas décadas del siglo XVI, una ciudad cosmopolita, portuaria, en plena ebullición artística, intelectual y editorial. Es ahí donde el joven Rubens comienza a formarse en los talleres de Tobias Verhaecht, Adam van Noort y Otto van Veen, antes de ser admitido como maestro en el Gremio de San Lucas de Amberes en 1598. La muestra invita a detenerse precisamente en ese momento previo a la consagración, en los años en los que Rubens aún no es “Rubens” en el sentido pleno del término, pero ya está asimilando los recursos que más tarde transformará en una pintura poderosa, narrativa y emocionalmente intensa.

Valencia. Museo de bellas artes San Pío V Rueda de prensa de presentación de la exposición de Rubens, pintores flamencos Con la colaboración de la Fundación Moll Epiart VLC

Exposición de Rubens / JM LOPEZ / LEV

“Siempre me ha interesado cómo un artista llega a ser quien es”, ha explicado Diéguez-Rodríguez durante la presentación. En el caso de Rubens, ha añadido la directora del Instituto Moll, que ha prestado varias pinturas de esta exposición, su figura posterior resulta tan espectacular que a menudo se ha pasado por encima de sus primeros años. La comisaria ha recurrido a la imagen de una planta para explicar ese proceso de crecimiento: antes del florecimiento del genio hay una etapa de absorción, de aprendizaje, de contacto con maestros, modelos, libros, imágenes y encargos. En Amberes, Rubens no solo aprende un oficio; se mueve en un entorno cultural complejo, abierto al mundo, donde conviven la pintura, la edición, la botánica, la cartografía y las grandes redes comerciales europeas.

Uno de los méritos de la exposición es hacer visible ese ecosistema. El visitante podrá ver obras de artistas que influyeron directa o indirectamente en el joven Rubens, como Maerten de Vos, Willem Key, Adriaen Thomasz. Key, Crispijn van den Broeck, Pieter Pourbus II, Adam van Noort u Otto van Veen. La presencia de estos nombres permite comprender que el genio no surge en el vacío. Rubens hereda una tradición flamenca, aprende de sus maestros y de sus contemporáneos, pero también se distancia de ellos cuando viaja a Italia. Como señaló la comisaria, en la muestra se advierte cómo otros artistas pasan por los mismos talleres y, sin embargo, desarrollan estilos distintos. En Rubens, ese bagaje “hace florecer al genio”.

El viaje a Italia

El viaje a Italia, entre 1600 y 1608, aparece así como otro de los momentos decisivos. Apenas dos años después de figurar como pintor independiente, Rubens trabaja ya para el marqués de Mantua, una de las cortes más importantes de Europa. Allí se consolida no solo como artista, sino también como una figura capaz de desempeñar tareas diplomáticas. La exposición recuerda episodios significativos de esa etapa, como su intervención en la recuperación de obras dañadas durante un traslado desde Mantua a la corte de Felipe III. A ojos de Diéguez-Rodríguez, esa experiencia fortalece la imagen de Rubens como pintor de gran capacidad y como hombre hábil en el terreno político y cortesano.

Valencia. Museo de bellas artes San Pío V Rueda de prensa de presentación de la exposición de Rubens, pintores flamencos Con la colaboración de la Fundación Moll Epiart VLC

Exposición de Rubens / JM LOPEZ / LEV

La muestra también aborda su regreso a los Países Bajos meridionales tras la estancia italiana. Rubens vuelve en 1608 por la enfermedad de su madre y en 1609 decide permanecer definitivamente en Flandes. Para entonces ya es un maestro capaz de responder a las necesidades de sus comitentes, pero también de crear obras más íntimas y personales como la “Virgen de Cumberland” propiedad del Bellas Artes, que concluye el recorrido de esta exposición junto a otros tres lienzos del genio flamenco procedentes de colecciones como la de la Casa de Alba, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Museo de Amberes y el Gemäldegalerie der Akademie de Viena. Su relación con los archiduques Alberto e Isabel y el contexto de la Tregua de los Doce Años ayudan a entender cómo su pintura se pone al servicio de ideales políticos, religiosos y culturales sin perder intensidad formal ni emoción humana.

Condensar emociones

Ahí aparece una de las ideas centrales defendidas por la comisaria: la vigencia de Rubens no depende solo de su virtuosismo técnico, sino de su capacidad para condensar emociones reconocibles. En sus composiciones, en sus colores, en el paso del diseño al boceto, se percibe esa “magia del Rubens espontáneo” capaz de transmitir con pocas pinceladas una escena, un gesto o un drama. Pero esa espontaneidad no implica superficialidad. “Rubens es cualquier cosa menos superficial”, señaló Diéguez-Rodríguez. Su pintura conmueve porque, bajo los temas mitológicos, religiosos o históricos, laten emociones compartidas: dolor, deseo, tensión, ternura, violencia, compasión. “Todos tenemos las mismas emociones que una persona del siglo XVII”, resumió la comisaria.

La exposición presta también atención a la sensualidad de su pintura, entendida no como un elemento aislado, sino como parte de un sistema narrativo. En Rubens, explicó Diéguez-Rodríguez, el desnudo clásico adquiere carnosidad y presencia, pero siempre dentro de un tema que lo justifica. La belleza corporal no queda separada del relato, sino que participa de él. Del mismo modo, sus grandes composiciones históricas muestran a un pintor que no se limita a escenas cotidianas, sino que aspira a construir relatos complejos, llenos de movimiento, teatralidad y sentido dramático.

Entre los préstamos y descubrimientos más destacados figuran un boceto al óleo para el altar mayor de la Chiesa Nuova de Roma, prácticamente desconocido para el público español; una de las pinturas de la serie de la Creación de Pietro Facchetti que Rubens debió restaurar; y la posible identificación, dentro de un fragmento conservado, de parte de la composición perdida de La continencia de Escipión.

En la presentación también han intervenido la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, y el embajador de Bélgica en España, Didier Nagant. Alonso ha calificado la exposición como “un hito” y defendió la voluntad de apostar cada vez más alto por la excelencia artística en un museo que aspira a reforzar su papel como referente nacional. Nagant, por su parte, ha subrayado la dimensión europea de Rubens, su doble condición de pintor y diplomático y el valor del arte como forma de diálogo entre culturas.

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