Llegar y besar el santo
Ultraligera llena su concierto en Vivers y se consagra como la gran revelación del circuito indie

Concierto de Ultraligera en València / Levante-EMV

"Disculpad, ¿os sobra alguna entrada?". Un hombre entrado en años aborda a varios chavales y tantea la posibilidad de la reventa sin éxito, le despachan rápido, "imposible", nadie quiere perderse el único concierto con sold out en el ciclo de Vivers 2026. Dentro varios teloneros preparan el terreno para el acontecimiento de la noche, Ultraligera, un grupo que lanzó su primer EP hace tres años y ya llena recintos.
La industria musical ha acelerado. Vetusta Morla sacó su primera maqueta en el año 2000, pero fue en 2008, con Un día en el mundo, cuando les sobrevino el éxito. El disco pasó meses en los cajones de las discográficas hasta que la banda de Tres Cantos decidió crear un sello propio –Pequeño Salto Mortal– para poder publicarlo y, de paso, relanzar la etiqueta indie.

Concierto de Ultraligera en València / Levante-EMV
Una etiqueta que hoy lo aguanta todo. El indie actual no es necesariamente independiente –Ultraligera están firmados con Warner Music– y su proyección comercial se ha movido de los márgenes de la música alternativa a la centralidad que ocupan los festivales convertidos en experiencia de ocio, con un carrusel de canciones in crescendo y remate épico como banda sonora homogénea de la fiesta.
Pero Ultraligera quizás sea otra cosa, o tiene mimbres para ser otra cosa. Para romper el molde de Viento Desamor, la celebrada parodia de Pantomima Full. En alguna entrevista, su cantante Javier Gismero (Gisme) ha identificado como referencia el post-punk revival de los 2000, que tuvo a The Strokes o Arctic Monkeys como punta de lanza. "A mí me gusta mucho Placebo y me gusta mucho The Killers", ha dicho Gisme.

Concierto de Ultraligera en València / Levante-EMV
Y el sábado su banda irrumpió en València como si fuera Placebo o The Killers. Con la misma acogida que ha tenido en el circuito nacional, donde ha sido llegar y besar el santo. Abrió "Lapsus" con ese guitarreo oscuro que le emparenta con la banda de Brian Molko, también la alusión las drogas recreativas, y al primer riff el público estaba metidísimo. Con un solo disco Ultraligera ha construido una comunidad militante, el sábado había muchas camisetas de Pelos de Foca.
La banda madrileña fue desgranando su repertorio en un ambiente de euforia colectiva, en contraste con sus canciones, cargadas de melancolía. "Tu Parte Enferma", "Pelo de Foca", "Silla de Mimbre". Tras los cinco músicos colgaba una gran tela con el dibujo de una muñeca tibetana de porcelana, portada de sus nuevos singles, obra de una creadora afincada en Canadá con quien Gisme ha trabado amistad por el paralelismo de esculpir delicadamente un muñeco o una canción.

Concierto de Ultraligera en València / Levante-EMV
Ultraligera es en buena parte su frontman. En mitad del concierto contó la historia de la banda, se mostró sensible, agradecido. Su trayectoria comenzó con otro nombre y tuvo inicios titubeantes, con bolos en garitos sin público, incluida una actuación en el paseo marítimo de València. El resto del tiempo fue un torbellino. En un impasse escaló el andamio de luces ante el delirio de su público. Pertenece Gisme al linaje de los cantantes erotizados –más frecuente entre las vocalistas–, un grupo selecto con artistas como Jim Morrison ("Cuando me dan amor soy como un lagarto", canta Ultraligera) o Damiano David, vocalista de Maneskin, con quienes se les ha comparado estéticamente.

Concierto de Ultraligera en València / Levante-EMV
"Si tu supieras", "Mala Manía", "La Basura". Los últimos temas publicados, como "Alguna Película", refuerzan una identidad que parecen seguir buscando, pese a haber dado con la tecla en términos de popularidad. La presentación de los músicos se hizo sobre una base casi de stoner rock. Hacia el final de la noche aparecieron banderas en primera fila con el logo de la banda y todo se encaminó a la canción que acumula 20 millones de escuchas en Spotify: "Al hall del hotel entraré con la boina torcida" entonó Gisme y el público echó el resto con la tarantinesca "Matanza En El Hotel", empalmada con varios acordes de "Lapsus" para abrochar el concierto. Duró algo más de la hora y veinte y el volumen del sonido fue más que aceptable, pese a las limitaciones acústicas impuestas por el Ayuntamiento de València.
Al indie se le acusó hace una década de eludir el compromiso político y social, a lo que Antonio Luque, conocido como Señor Chinarro, contestó: "Si al montar un grupo llego a saber que tenía que arreglar el país…". Ahora el género –la cultura– transita otros derroteros y el reproche se sitúa en algo más sencillo, la falta de riesgo musical. Pero la única banda que ha llenado Vivers en un cartel con Deep Purple tiene margen para consolidar una voz propia abrazando su lado más sombrío. O dicho en Jota: "Santos que yo te pinté, demonios se tienen que volver".
- Domingo y Ramón, pescadores de Gandia: «Con este calor las medusas se quedan cerca de la orilla hasta diciembre»
- Brutal agresión homófoba a un grupo de niñas de 14 años en Benialí al grito de 'Viva Franco
- El puente más largo del calendario en la Comunitat Valenciana: confirmados los 4 días libres
- 27 personas heridas en Altea al impactar una carcasa contra el público durante el Castell de l'Olla
- Sopar a la fresca' junto al mar: la tradición valenciana que llena la Malva-rosa cada verano
- Última hora de los incendios en Castellón: Centran los esfuerzos en Tírig tras controlar el fuego en Culla y mejorar en la Serra d'en Galceran
- Otro zarpazo en el acantilado de Xàbia: taladran la roca viva del Cap Negre para construir más chalés
- Cuándo ponerse y quitarse las gafas para ver el eclipse solar del 12 de agosto en València