Crónica social de València | @Fiteraworld
Sólo el arte me salva
El arte no está para decorar las paredes, sino para movernos algo por dentro y salvar nuestra alma
"No hacemos arte para decorar habitaciones, hacemos arte para cambiar vidas". La frase es de Banksy y no sé si él mismo será consciente de lo mucho que resume lo que yo siento cada vez que entro en una exposición. Como suele decir un amigo mío, sólo el arte me salva… Nunca he entendido a quienes dicen cuando ven un cuadro aquello tan manido (y estúpido) de "eso también lo hago yo". Claro, y yo también puedo hacer una paella, pero de ahí a cocinar como Quique Dacosta media un pequeño abismo.
El arte está para otra cosa, está para detenernos un instante en medio de este mundo acelerado, para hacernos preguntas, para inquietarnos, para darnos un momento de felicidad, o, sencillamente, para recordarnos que todavía somos capaces de emocionarnos. Por todo ello, que semana más bonita esta en la que os traigo tres exposiciones muy diferentes, y que son para mi una pequeña cura para el alma.
La primera parada fue en Las Cervezas del Mercado de Colón, donde el pintor valenciano Sergio Juan Soriano presentó Latidos Cromáticos. Me gustó especialmente descubrir que detrás del artista hay un ingeniero, siempre me fascina esa doble vida de quienes encuentran en el arte un refugio frente a la lógica de su trabajo en el día a día.
Sus cuadros están llenos de color, materia y de una fuerza extraordinaria. En ellos conviven Audrey Hepburn, David Bowie, Marilyn Monroe, caballos, zorros o perros salchicha, una mezcla que, curiosamente, tiene todo el sentido cuando uno entiende que Sergio no pinta personajes, sino emociones. Él mismo dice que intenta capturar "la energía, el carácter y la emoción" de cada ser vivo, y creo que lo consigue.
Estuvieron allí con él Álvaro Olcina, Ana López, Angela Valero de Palma, Miriam Alegre, Maribel Vañó, Dolores Peñuelas, Marga Sánchez, Reyes Trénor Marisa Aliaga, o Cristina Aguirre.
Continué mi pequeña ruta artística en el MUVIM, donde visité la exposición ¿Qué tengo en la cabeza?, del diseñador y artista Manuel Fernández, al que tuve el placer de conocer hace ya muchos años en el desfile que organizó Prada en el Mercado Central (que eso es para contarlo otro día con detalle, sobre todo dónde y cómo acabamos…)
El título me encantó ya que invita a detenerse un momento porque, si somos sinceros, la mayoría de nosotros ni siquiera sabemos muy bien qué llevamos dentro de la cabeza buena parte del tiempo.
La exposición habla precisamente de eso, de ansiedad, de sobreinformación, de incertidumbre, pero también (y muy importante) de esperanza. Son retratos profundamente surrealistas que obligan al espectador a quedarse unos segundos más de lo habitual delante de cada obra, y reflexionar.
Conozco la trayectoria de Manuel desde hace años y siempre me ha parecido una persona adelantada a su tiempo. Primero revolucionó el diálogo entre moda y arte con el Fashion Art Institute y después decidió poner toda esa creatividad al servicio de mujeres en riesgo de exclusión social, utilizando la costura y el diseño como herramientas de reconstrucción personal.
Muchos artistas y caras conocidad de la sociedad valenciana estuvieron con él en la inauguración, como Jarr, JosepLozano, Miguel De Vicente, Nacho Palau, Mayren Beneyto, Toni Guerola, JavierCruz, Luis Sendra y Mª José Gratacós.
La tercera parada fue para visitar la exposición de mi querida Tatiana Roig, una mujer admirable y todoterreno que igual te escribe un libro, que te pinta un cuadro, te presenta un programa de televisión o escala una montaña. Fue en la tienda de HOFF donde se presentaba una colección inspirada en la nueva línea estival de la firma.
Tatiana lleva años defendiendo algo con lo que no puedo estar más de acuerdo, el arte debería dejar de ser un lujo reservado a unos pocos. Su propuesta consiste en crear piezas originales, de pequeño formato y precios accesibles, para que personas jóvenes puedan empezar su propia colección de arte contemporáneo.
Nadie nace siendo coleccionista, igual que nadie nace sabiendo de literatura, de ópera o de pintura. Todo empieza cuando alguien compra su primer libro, entra por primera vez en un museo o se lleva a casa su primer cuadro.
Además, fiel a su forma de entender el arte, Tatiana vuelve a incorporar texturas y relieves pensados para que las personas con discapacidad visual también puedan disfrutar de las obras a través del tacto, que es una manera preciosa de recordarnos que el arte no pertenece únicamente a quienes pueden verlo, también a quienes pueden sentirlo.
Por allí coincidí con Ainhoa Piñol, Marta Balaguer, Carlota Almenar, Alba Talavera, Carmen Vela, Natalia, Tatiana Roig, Marta Nicolau, Magda Sancastro, Marisa Mur, Elena Pellicer y Pablo Ibarra, disfrutando de una tarde donde el arte nos curó un poco más el alma.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dos fallecidos y dos heridos graves, entre ellos un niño de 9 años, en un accidente de tráfico en Benissa
- Confinan la Serra d'en Galceran y desalojan algunas masías debido al humo generado
- Última hora de los incendios en Castellón: Centran los esfuerzos en Tírig tras controlar el fuego en Culla y mejorar en la Serra d'en Galceran
- María, la madre de Ferran Torres, emocionada en el homenaje en Foios: 'Es un orgullo, estamos muy felices
- Dos fallecidos y dos heridos graves en un brutal accidente de tráfico en Benissa
- La nueva calle Colón da la cara: Aceras despejadas y piso antideslizante también en la plaza de los Pinazo
- El desnivel submarino de Cullera da paso a una extensa llanura marina
- España extiende a València y otros cinco aeropuertos los controles fronterizos a viajeros procedentes de Italia

