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El IVC vuelve a sacar a concurso su dirección tras la dimisión de Álvaro López-Jamar

La nueva convocatoria introduce un baremo de 100 puntos, limita a cinco las candidaturas que podrán llegar a la entrevista y mantiene una comisión con mayoría de representantes de la Generalitat

Álvaro López Jamar, director general del IVC.

Álvaro López Jamar, director general del IVC. / Fernando Bustamante

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Voro Contreras

Voro Contreras

València

La conselleria de Cultura ha vuelto a sacar a concurso la dirección general del Institut Valencià de Cultura (IVC) después de la dimisión de Álvaro López-Jamar, que abandonó el cargo en junio, poco más de dos años después de haber sido elegido mediante otro proceso de concurrencia pública. La convocatoria para designar a su sucesor introduce un sistema de selección más pautado que el utilizado en 2024, con una puntuación máxima de 100 puntos y un límite de cinco aspirantes para la fase de entrevistas.

La resolución abre un plazo de diez días hábiles, del 3 al 14 de agosto, para presentar candidaturas. Las personas aspirantes deberán aportar su currículum y un proyecto de dirección para el organismo, encargado de gestionar buena parte de las políticas culturales de la Generalitat en ámbitos como las artes escénicas, la música, el audiovisual y la Filmoteca.

El proceso abierto ahora deberá determinar quién asume la dirección de un organismo que afronta el relevo después de una etapa de poco más de dos años y con varios frentes pendientes en su relación con el sector cultural.

Cambios

El principal cambio respecto al procedimiento en el que fue seleccionado López-Jamar es la introducción de un baremo numérico. La experiencia y los méritos curriculares podrán recibir hasta 40 puntos, mientras que el proyecto de dirección tendrá una valoración máxima de 30. El resto de la puntuación corresponderá a la entrevista, que la resolución define ahora como estructurada y que servirá para comprobar los conocimientos, capacidades y aptitudes de los candidatos, además de permitirles defender su trayectoria y su propuesta para el IVC.

En la convocatoria de 2024 no se establecía una puntuación concreta para cada una de estas fases. La comisión valoraba el currículum y el proyecto y decidía qué aspirantes pasaban a la entrevista, pero las bases no detallaban una ponderación que permitiera reconstruir numéricamente la clasificación. La nueva resolución dispone, en cambio, que únicamente podrán ser entrevistadas las cinco candidaturas que hayan obtenido una mayor puntuación en la suma del currículum y el proyecto.

También se concretan algunos de los elementos que deberá incluir el plan de dirección. Además de las líneas estratégicas y la organización interna del instituto, las candidaturas tendrán que realizar un diagnóstico del ecosistema cultural valenciano, plantear objetivos, abordar la gestión de personal, explicar las fórmulas de colaboración con el sector y proponer mecanismos para evaluar los resultados.

Una comisión similar

La mayor reglamentación del procedimiento no viene acompañada, sin embargo, de un cambio sustancial en la composición de la comisión de valoración. El órgano seguirá integrado por tres representantes de la Administración autonómica y dos perfiles externos: una persona experta de reconocido prestigio y otra en representación de la sociedad civil cultural. La presidencia corresponderá en esta ocasión a la Secretaría Autonómica de Cultura, mientras que también formarán parte del tribunal la Subsecretaría y la Dirección General de Cultura.

Se mantiene así el modelo implantado en la convocatoria de 2024, que redujo el peso de los profesionales externos respecto a anteriores procesos de selección. La novedad se concentra ahora en la existencia de puntuaciones y reglas más precisas para determinar qué candidatos pasan a la última fase.

La renuncia de López-Jamar

El anterior concurso se resolvió en apenas unas semanas. El plazo para presentar candidaturas terminó el 11 de abril de 2024 y la comisión propuso a López-Jamar el día 19, después de entrevistar a una selección de aspirantes. El Consell aprobó su nombramiento el 23 de abril y su incorporación se hizo efectiva al día siguiente.

López-Jamar presentó su renuncia el pasado mes de junio y el Consell formalizó su cese a petición propia. La Generalitat atribuyó la salida a motivos personales, mientras que el hasta entonces director apuntó en su escrito que la siguiente etapa del instituto requería un relevo que pudiera afrontarla con toda la energía y convicción necesarias.

Su marcha se produjo en un momento de tensión entre el IVC y diferentes colectivos culturales, especialmente por los retrasos en programas y ayudas, la situación del Circuit Cultural Valencià y las críticas a la interlocución de la institución con los sectores profesionales. No obstante, la versión oficial desvinculó la dimisión de estas controversias.

Hasta que concluya el nuevo concurso, las principales competencias de la dirección general han quedado en manos del director general de Cultura, Ignacio Prieto, mientras que las direcciones adjuntas mantienen la gestión ordinaria de sus respectivas áreas.

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