Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Bico, la marca de joyería valenciana que une la tierra y el mar

Alejandra e Isabel comenzaron a hacer complementos de arcilla casi por entretenimiento. Cinco años después, las jóvenes valencianas recorren España por todos los mercados de costa donde agotan el stock de sus colecciones, que fusionan elementos marinos con cerámica

Alejandra e Isabel, fundadoras de Bico, junto algunas de sus creaciones.

Alejandra e Isabel, fundadoras de Bico, junto algunas de sus creaciones. / PM

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Amparo Soria

Amparo Soria

València

Como casi todo lo importante en la vida, Bico nació como un juego, como un pasatiempo para entretener las largas horas de confinamiento en casa. Alejandra e Isabel eran entonces estudiantes de Diseño de Producto y Marketing, respectivamente, y lo que comenzó como un hobbie ha terminado por llevarlas a las principales pasarelas de moda de España, la de Barcelona y la de Madrid, y a recorrer de norte a sur la península vendiendo sus productos en los mercados de las zonas de veraneo del Cantábrico, el Atlántico y el Mediterráneo.

Con Bico, las dos jóvenes valencianas han emprendido desde hace meses un viaje que va en serio. Sus joyas no dejan de llamar la atención: han unido dos elementos comunes por separado en un mismo producto. La arcilla con la que se hace la cerámica es el soporte que acoge elementos marinos como conchas, caracoles, lapas, ostras o cualquier otro objeto digno de ser lucido gracias a una buena combinación de colores, materiales y formas.

Fue la vuelta de tuerca que les hizo formalizarse en una marca. Hasta entonces, habían jugado con la cerámica como el elemento central de su obra, haciéndose anillos ajustados a sus dedos, que aseguran que son pequeños y nunca encontraban modelos. Empezaron a gustar y comenzaron a hacerlos para sus amigos y conocidos. De ahí el negocio comenzó a expandirse, pero lo justo y necesario como para financiarse viajes y algún que otro capricho.

"Cuando el año pasado introdujimos las conchas, vimos que había algo diferente, que podíamos hacerlo en serio. El anillo es nuestra imagen, que son grandes, con un elemento enmedio. Aunque se imite, sabes que es de Bico", afirma Alejandra.

De aquellos viajes nació esa inspiración. Cada colección se basa en una zona de costa, y la primera de ellas fue Lanzarote, donde obtuvieron todo tipo de materiales para introducir en el catálogo. Usaron nombres de sus playas -como Famara- y de palabras canarias para nombrar collares, pendientes o anillos.

Hicieron lo mismo con las piedras durante el invierno, introduciéndolas en sus diseños y tratando de desestacionalizar sus productos, asociados habitualmente al verano. Comenzaron a jugar con el color de las arcillas y la llamaraon Asilah, como la ciudad costera marroquí que también visitaron y que les sirvió, de nuevo, de inspiración.

La última colección que han lanzado se basa en la Bahía de Cádiz y han usado las ostras y perlas como elementos principales que recuerdan a esta zona, con una larga tradición en ambos cultivos. "El proceso no siempre es verlo y después hacerlo; en el caso de Cádiz, supimos de esa costumbre y decidimos embarcarnos en ella", explica Isabel.

La estrategia ha funcionado, si bien cada colección funciona diferente según el punto cardinal del país donde vayan a venderla. Según explican, las conchas funcionan muy bien en el sur, mientras que las piedras se venden mejor en el norte. "Estos mercados que estamos recorriendo este verano son una manera de hacer un estudio, conocer a nuestras clientas y saber qué les gusta, además de darnos a conocer en diferentes puntos de España que de manera digital es muy complicado", explica Alejandra.

En este sentido, tienen tres puntos de venta fija en València, pero también cuatro establecimientos en Mallorca y tres en Menorca. "Cada dos semanas tenemos que reponer, son joyas que se venden muy fácil en el Mediterráneo", explican.

Se venden fácil, pero es un reto diseñarlas con esencia local. Ellas mismas lo confirman: tienen pendiente hacer una colección sobre València y otra sobre Galicia, las dos áreas que más les imponen a la hora de ejecutarlas. "Tienen que ser las colecciones más importantes y estamos esperando a hacer algo especial; tuvimos la intención de hacer una colección cápsula en torno a la clotxina valenciana, pero queríamos que estuviera bien trabajada y definida así que todavía estamos viendo cómo hacerlo. Además, en ese caso nos gustaría introducir las técnicas de la cerámica de Manises, para hacerlo todo más redondo y tradicional", explica Alejandra.

El gusto por Galicia es de Isabel, y reconoce que es el lugar del que vive enamorada y de donde nació el nombre de la marca que han creado. En el Mediterráneo, poca gente asocia y traduce la palabra 'Bico' (beso en gallego), pero mantiene la esencia que buscaban y las hace únicas aquí.

El salto a la industria de la moda

Si el reto del año pasado fue formalizar la marca, el de este invierno será introducirse definitivamente en la industria de la moda, que ya han podido sondear. El año pasado comenzaron a trabajar con la plataforma Spain Gallery, que les llevó a la pasarela 080 de Barcelona. En septiembre irán a la Mercedes Benz Fashion Week Madrid de la mano del Showroom Ego, un espacio dedicado a la promoción y comercialización de las colecciones de diseñadores emergentes.

Tracking Pixel Contents