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Campus Internacional Danza València

Vacaciones sin descanso para los bailarines: un verano para entrenar y perfeccionar antes de volver a clase

El Campus Internacional Danza València acoge a 153 jóvenes bailarines de toda España y Europa en una formación intensiva de verano en su decimoséptima edición

El Campus Internacional Valencia Danza bate récord de participantes con 153

Lucía Company

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València

Llega el verano y con él, las esperadas vacaciones. Los que se lo pueden permitir, viajan, descansan o usan su tiempo en aquello que no han hecho a lo largo del año. Hasta los deportistas de élite aprovechan para recargar las pilas. No sucede lo mismo en la danza; las bailarinas y los bailarines usan precisamente el mes de agosto para seguir formándose, tanto para mantener la forma física como para perfeccionar la técnica antes de volver a las clases regladas en septiembre. Aquí entra en escena el Campus Internacional València Danza.

Con 17 ediciones a sus espaldas,se consolida como uno de los referentes para bailarines, la mayoría de ellos en formación, que buscan seguir aprendiendo y mejorando. Este año se celebra del 17 al 28 de agosto, y no solo ofrece estancia en la ciudad, sino que también dan becas para estudiar en los mejores conservatorios de Europa. Este año ha batido récord de participantes, con 153 jóvenes bailarines procedentes de distintos puntos de España y del extranjero. Pero para quien piense que esto es un campus de verano al que se va a desconectar y a relajarse, nada más lejos de la realidad. La exigencia a los alumnos está a la altura de un profesorado de nivel compuesto, entre otros, por Arantxa Argüelles, Emmanuelle Broncin, Olivier Coeffard o Luis Gadea.

Las clases comienzan a las nueve de la mañana y se alargan hasta las seis de la tarde, con una hora para comer. Las sesiones matutinas son más prácticas y las vespertinas, artísticas. Se busca practicar diferentes estilos, desde algunos más antiguos hasta otros más modernos. También inciden en la preparación física, puesto que, como cuenta Luis Gadea, “el plan de estudios de los conservatorios está algo obsoleto y no se prepara bien físicamente a los bailarines”. “En la élite se está empezando a implementar, pero la enseñanza básica no y es fundamental preparar el cuerpo, ya que los movimientos en danza son diferentes a lo que está preparado el cuerpo humano”, añade.

Aprender disfrutando

El campus se imparte en el Complejo Cultural y Deportivo de La Petxina, donde se adaptan diferentes salas con tarimas y espejos. Durante unos días, la biblioteca, la sala de ajedrez, el gimnasio y el pabellón principal pasan a ser salas de enseñanza de danza. Durante las sesiones, hay música de piano en directo, así el profesor puede pedir una melodía u otra según el ejercicio y sus necesidades. Los alumnos se dividen en cuatro grupos; aunque la edad es un factor importante, también se mira el nivel individual, con el objetivo de hacer cada uno de esos grupos lo más homogéneo posible. Para ello, toda persona que quiera participar primero debe pasar una audición; aquellos que son de fuera reciben un video y deben mandar otro imitándolo.

Pablo Suárez es el bailarín cuya imagen figura en la cartelería oficial del campus de este año. Explica su experiencia durante los primeros días, que califica de "duros", sobre todo "el primero y el segundo". "El tercero ya aparecen las primeras agujetas y también es complicado, pero al final, cuando llega la tarde y aparecen los talleres, siempre las ganas de aprender te motivan a seguir bailando", asegura.

Es la tercera edición del Campus Internacional València Danza en el que el bailarín canario participa, pero esta vez será más especial. “Cuando me avisaron de que iba a ser el cartel de este año, no me lo podía creer porque fue algo inesperado. Es algo que nunca se espera, ya que lo mantienen en secreto; entonces siempre es una muy buena sorpresa. Me hizo muchísima ilusión, además de poder compartir el momento con todos los maestros, los profesores, la dirección del campus. Fue un honor, la verdad”, comenta.

El cartel del 2026

El cartel del 2026 / Instagram

Bienestar por encima de todo

Nada de esto sería posible sin la Fundación Hortensia Herrero, ya que, además de colaborar, ofrece 15 becas a alumnos de la Comunitat Valenciana, cinco de las cuales incluyen también alojamiento y manutención. Para los alumnos que son de fuera, se les ofrece quedarse en la residencia de estudiantes AMRO, donde, además de estancia, también les dan desayuno y cena. La comida la hacen en la cafetería del Complejo Cultural y Deportivo de La Petxina. Entre el complejo y la residencia están en constante comunicación para poder coordinarse con la dieta, ya que buscan que esta sea saludable y equilibrada, aportando las cantidades necesarias de proteínas, hidratos, vitaminas… Destacan las ensaladas de lentejas, alubias, carne o pescado.

Para el Campus y sus organizadores es fundamental el bienestar de sus alumnos, y buscan por encima de todo una buena estancia que sea cercana y les permita mejorar sus habilidades artísticas, además de hacer de intermediarios entre los conservatorios y algunas de las instituciones colaboradoras más prestigiosas de todo el continente, como la Compañía Nacional de Danza (España), The Stuttgart Ballet (Alemania), Basel Ballet (Suiza) o Junior Ballet Antwerp (Bélgica).

La Muestra de Clausura se celebrará en el Auditorio Municipal de Riba-roja de Túria el 28 de agosto a las 17:30 h, con entrada gratuita. En esta muestra se pondrá en escena todo lo trabajado por los participantes durante el campus, poniendo un broche de oro a la clausura de esta edición.

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