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Esculturas

'Arroz y tartana' de Blasco Ibáñez ya tiene sus dos esculturas listas para la ruta literaria de València

El escultor Alfredo Llorens ha creado a 'Doña Manuela de Fora' y 'El niño aragonés' de la obra clásica del autor valenciano. Se fundirán en bronce y serán instaladas en la Plaça del Mercat de València

Las dos esculturas de Alfredo Llorens para la ruta literaria de València. 'Doña Manuela de Fora' y 'El niño aragonés' de 'Arroz y tartana' de Blasco Ibáñez.

Las dos esculturas de Alfredo Llorens para la ruta literaria de València. 'Doña Manuela de Fora' y 'El niño aragonés' de 'Arroz y tartana' de Blasco Ibáñez. / L-EMV

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València

El modelado de la segunda estatua de 'Arroz y tartana' ya ha finalizado y se encuentra de camino a Arganda del Rey, en Madrid, para su fundición en bronce. Se trata de 'El niño aragonés' que junto a 'Doña Manuela de Fora', representan la obra clásica de Vicente Blasco Ibáñez dentro de la futura ruta por València de esculturas, compuesta por personajes de películas y obras literarias ambientadas en la ciudad. Las distintas figuras se situarán en enclaves estratégicos de la ciudad donde transcurre la trama de la acción, mezclándose con los viandantes de la ciudad, e incluirán códigos QR para el visionado de la escena en cuestión.

La iniciativa surgen de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València y la primera obra que se ha querido representar es 'Arroz y tartana', que ha cumplido 130 años de su publicación. La escultura de 'Doña Manuela de Fora', protagonista de la novela, ya fue fundida en bronce, y ahora es el turno de 'El niño aragonés'.

Estatua del "niño aragonés"

Escultura completa del "niño aragonés" / Levante-EMV

El encargado de dar vida a estos personajes ha sido el escultor Alfredo Llorens, que optó por modelar las figuras en barro, a escala real y sobre un armazón de acero. El artista compara el personaje con otros niños perdidos como Oliver Twist, David Copperfield o la Cerillera y afirma que "más allá de ser un personaje, es un pedazo de realidad que Blasco Ibáñez nos cuenta, con lenguaje directo y sin pararse apenas en contemplaciones". Para modelarlo ha buscado "trazar una línea de equilibrio entre la inocencia más absoluta y la fortaleza potencial de un niño".

Llorens afirma que "toda traición requiere de inocencia", y ese fue el punto de partida para crear el personaje de 'El niño aragonés'. "En el mundo decimonónico, en cuya pobreza no cabe la infancia, un niño absorto en un fugaz momento, quizás el único que le permitirá la vida, de pura ilusión, inocente alegría justo al borde de sufrir la traición y el abandono. Busqué, pues, captar ese momento y dejarlo ahí, justo antes, con la confianza en la vida aún intacta, suspendido en el tiempo y en el espacio, conteniendo para siempre el golpe que la realidad prepara a ese niño pobre", afirma el escultor sobre la obra.

Alfredo Llorens junto a la estatua de "Doña Manuela"

Alfredo Llorens junto a la estatua de 'Doña Manuela' / Levante-EMV

Situación estratégica

La previsión es instalar ambas esculturas antes de final de año en la Plaça del Mercat, emulando la escena en la que Doña Manuela está haciendo sus compras para la comida de Navidad acompañada de sus criados, mismo momento en el que el niño aragonés es abandonado por su padre. Aunque ambos personajes no coinciden temporalmente en la novela, el proyecto plantea situarlos a poca distancia para reforzar el significado de las dos piezas.

El acabado que lucirán también ha sido pensado en función del lugar donde se instalarán. Las piezas recibirán una pátina de nitrato de cobre con un ligero toque de nitrato férrico. El tono levemente azulado busca respetar el entorno de la Plaça del Mercat y, al mismo tiempo, generar contraste con la calidez de la pavimentación. Las esculturas quedarán sujetas mediante una estructura interior de acero inoxidable que actuará como anclaje invisible al suelo. Además, Alfredo Llorens también será el encargado de darle vida a 'La gran aventura de Mortadelo y Filemón', de Javier Fesser.

Detalle de la escultura del "niño aragonés"

Detalle de la escultura del "niño aragonés" / Levante-EMV

Para 'Doña Manuela', Llorens se remitió a la descripción del personaje que da inicio a la citada novela: “Envuelto el airoso busto en un abrigo cuyos faldones casi llegaban al borde de la falda, cuidadosamente enguantada, con el limosnero al puño y velado el rostro por la tenue blonda de la mantilla”, aunque en este caso, este último elemento se omitió para poder dejar su rostro al descubierto. "Doña Manuela es la personificación de la presunción y la fatuidad, una persona materialista y despiadada, derrochadora hasta la inconsciencia. Un personaje que parece concebido para dificultar al lector el establecimiento de cualquier vínculo emocional con él. Este era el punto de partida para un trabajo que, de conseguirse, me llevaría largas horas de una atención cuasi obsesiva en su figura, en dotarla de un rostro, unas manos y de unos ropajes, y en tratar de darle algo que se pudiera asimilar a un alma propia", declara el autor de la escultura.

Entre los títulos escogidos para la ruta cinematográfica y literaria se encuentran, por ejemplo, 'L’Espill', de Jaume Roig; 'Flor de mayo' y 'Cañas y barro', también de Vicente Blasco Ibáñez; 'El faba de Ramonet', de Joan Andreu; 'El chico que robó un millón', de Charles Crichton; 'La maldición de la pantera rosa', de Blake Edwards; 'Todos a la cárcel', de Luis García Berlanga; 'Gràcies per la propina', de Ferran Torrent; 'Tranvía a la Malvarrosa', de Manuel Vicent; 'La gran aventura de Mortadelo y Filemón', de Javier Fesser; 'La mala educación', de Pedro Almodóvar; o 'Tomorrowland', de Brad Bird.

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