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Nueva ‘fuga’ de una alta funcionaria del inestable IVC

La hasta ahora responsable de las subvenciones del Institut Valencià de Cultura de la Generalitat da el salto al área de Cultura de la Diputación de Valencia, una camino que no es la primera en hacer

Álvaro López-Jamar, Pílar Tébar y María José Mora en una imagen de archivo.

Álvaro López-Jamar, Pílar Tébar y María José Mora en una imagen de archivo. / L-EMV

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València

El agitado polvorín en el que se ha convertido el Institut Valencià de Cultura (IVC), con constantes salidas y polémicas en torno a la gestión de personal, vive un nuevo episodio. La Diputación de Valencia acaba de fichar a una de las funcionarias de mayor rango y responsabilidad en esta entidad de la Conselleria de Cultura.

Se trata de María Angélica Manrique, que aterrizó hace poco más de un año procedente de la Junta de Castilla y León como jefa del servicio de Ayudas en el IVC. La funcionaria llegaba para apagar un fuego con el sector, en pleno conflicto por el reparto de las subvenciones.

Ahora, año y medio después, cambia de nuevo de administración. La Diputación de Valencia también está reorganizando su área de Cultura. En los últimos meses se han vivido cambios de impacto: se ha relevado al titular del MuVIM y han ocupado también la dirección de la Institució Alfons el Magnànim, además de reestructurar la cúpula de esta departamento, creando un nuevo organigrama.

En ese contexto, Manrique ha sido designada como jefa de sección jurídica de Cultura de la diputación en comisión de servicio, con el visto bueno de los directores adjuntos del Instituto Valenciano de Cultura (IVC) de la Generalitat, según el decreto firmado el pasado 24 de julio.

Esta funcionaria sale de una casa que lleva meses viviendo en una convulsión constante. Desde que cambiara el gobierno autonómico en 2023, el goteo de ceses y dimisiones ha sido incesante. En tan solo dos años, el IVC ha tenido dos directores generales, Abel Guarinos -destituido en febrero de 2024- y Álvaro López Jamar, nombrado dos meses después. Dimitió en junio, dos años después de ser nombrado, tras un periodo de elevada tensión con las artes escénicas por el reparto de ayudas.

En estos momentos, el proceso de selección para ocupar la dirección del órgano está abierto, con diez participantes que se han presentado y han sido admitidos. Mientras tanto y durante todo el verano ha sido el director general de Cultura, Ignacio Prieto, quien ha asumido la tarea de dirigir un órgano que ya conoce, puesto que trabajó durante un año como subdirector de gestión.

Meses después de Guarinos se destituyó también a Joan Cerveró, entonces director adjunto de Música, y a María Fuster, directora adjunta de Audiovisuales, sustituidos por Beatriu Traver y Luis Gosálvez respectivamente. Se sumó al equipo María José Hernández Mora en Artes Escénicas, que recientemente se ha visto envuelta en una polémica al presentarse al concurso público por una plaza de gestión cultural en el propio IVC.

Una vía ya explorada

El camino que ahora toma la funcionaria de Castilla y León, entre el IVC y la Diputación de Valencia, no es una vía inexplorada. Otros han circulado ya por esa pasarela entre la administración autonómica y la provincial.

Sin ir más lejos, la que fuera secretaria autonómica de Cultura con Carlos Mazón, Pilar Tébar, fue fichada el pasado mes de abril como asesora del presidente Vicent Mompó para ayudar en la reestructuración del área de Cultura de la diputación. Tébar se ha convertido en un activo muy influyente, un eslabón entre Presidencia y las terminales culturales de la institución.

Más discreto fue el paso del actual gerente del Consorcio Provincial de Bomberos, Marcial Díaz Garrigues, que también procedía del Institut Valencià de Cultura (IVC). En su caso, su perfil está más ligado a la gestión administrativa, no específicamente a la cultura.

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