Programación taurina
Samuel Navalón, ante su día clave en la Feria de Fallas: "En la UCI me replanteé mi futuro, quiero ser figura del toreo"
El torero de Ayora debuta como matador de toros en València con el 'No hay billetes' en taquillas junto a Andrés Roca Rey en el cartel tras recuperarse de una de las cornadas más graves de la temporada pasada: "València es mi inspiración, mi motivación, mi gran ilusión"

Samuel Navalón, de niño y ahora, en la placita de toros que hay en la Ermita de la Virgen del Rosario, en Ayora / R. Peris

La cita con Samuel Navalón es en Ayora, en el salón de la casa de sus padres, presidido por la cabeza del toro de la alternativa. Ese precioso 'Zafía', con el número 80, de Jandilla, marca el inicio de la culminación de su sueño, cuando no tenía ni dos años y ya jugaba al toro en los campos de Almansa, cuando se enfrentaba a los carneros que criaban sus padres para torearlos con un trapito rojo con toda la pureza de su inocencia a cuestas.
Esos primeros ensueños y anhelos por el toreo llevaron a sus padres, entre esfuerzos y renuncias, a cerrar una tienda de pieles en Almansa y a hacer kilómetros para llevar a Samuel a Alcázar de San Juan (Ciudad Real) dos veces por semana, él con apenas diez años, para instruirse en su escuela taurina -antes de apuntarse a la de Albacete- y dar rienda suelta a ese sueño por el toreo que empezó en los brazos de su abuelo materno Ángel, en Ayora, cuando veía los toros por la televisión.
Sin ninguna referencia taurina en la familia, entre toros de juguete como regalo de reyes y muñecos de Playmobil como toreros, crecía una premonitoria pasión que alimentaba en la placita de toros que hay en la Ermita de la Virgen del Rosario de Ayora.
Las tinieblas de una de las cornadas más graves de la temporada pasada le han aportado la certeza de poseer la capacidad de haber crecido como torero y madurado como persona. Así que la sorpresa ha pasado a mejor vida y su nombre, Navalón, es ya una realidad.
La plaza de València le espera, Samuel.
Voy con toda la ilusión del mundo porque es una de las tardes por las que merece la pena dedicarse en cuerpo y alma al toreo. Además, es mi presentación como matador de toros en mi tierra y mi reaparición tras la cornada de Algemesí, un día muy esperado.
Andrés Roca Rey ha hecho presión para que esté en ese cartel.
Estoy agradecidísimo al maestro Roca Rey porque para mí es un sueño hecho realidad poder torear con él, al igual que con el maestro Alejandro Talavante. Roca Rey fue el testigo de mi alternativa en Albacete y el año pasado también apostó por mi en la Feria de Hogueras de Alicante. Es un ídolo de mi infancia.

Navalón junto a Andrés Blanco y Jaime Roch, bajo el toro de su alternativa, 'Zafía', con el número 80, de Jandilla, en el salón de su casa de Ayora / R. Peris
¿Qué siente cuando se ve en ese cartel y que ya no quedan entradas para verles?
Impone muchísimo, pero no me cambio por nadie. Como es lógico, cuando es una tarde tan importante, existe ese miedo que cada tarde me hace sentir unas sensaciones diferentes.
¿Cómo es ese miedo?
No recuerdo que haya sentido lo mismo una tarde que otra porque el cuerpo y la mente no reaccionan igual. Así que el miedo existe, claro que sí, pero lo intento superar con seguridad, convencido de que lo que tengo en mi mente va a salir delante del toro. Hay días que lo siento más, sobre todo, a que no me salgan las cosas... pero sí tengo la confianza de que llego con el trabajo hecho a las Fallas.
"València es mi inspiración"
València necesita un torero…
Quiero llegar a ser la próxima figura del toreo valenciana, esa es mi motivación, mi gran ilusión, ya que como valenciano que soy, sería un auténtico honor.
¿Pero usted lo siente así?
Sí, siento que he generado cierta expectación y que he generado ilusión por parte de los aficionados… València para mí es inspiración, son muchos sueños acumulados en su ruedo y poder llegar a lograrlos… no tiene precio.
¿Qué tipo de torero va a ver la afición?
El año pasado pude descubrir muchas cosas de mí mismo como persona y como torero que me han hecho crecer. A día de hoy, después de la recuperación de la cornada que sufrí, creo que soy más maduro y más consciente también de mi profesión porque estoy mucho más comprometido con ella.
Concretamente, ¿qué ha descubierto?
La verdadera dificultad de entrar en las ferias y que la grandeza del toreo se consigue delante del toro.
Una cornada tan dura… ¿deja algún tipo de enseñanza?
Ha sido la experiencia que más me ha enseñado hasta el momento en mi vida y no solo por el hecho de experimentar el sufrimiento de cuando un toro hiere de tanta gravedad. Sobre todo, me ha enseñado a valorar mucho más lo que tengo a mi alrededor, mi familia, el cariño de mis seres queridos y el apoyo de la gente que cree en mí.
¿Y en el toreo?
A ilusionarme mucho más y estar más dispuesto todavía a entregarlo todo.
¿Por qué?
Tras la cornada, me replanteé el futuro en aquellos eternos días en la UCI y me pregunté si estaba dispuesto a volver a jugarme la vida delante del toro. En los días que ya estaba más consciente de lo que había sucedido y analizaba todo lo que había soportado, me respondía que sí.
"En mi cabeza no cabía no volver a torear"
No es fácil darse esa respuesta.
No fue una respuesta inmediata, el paso de los días en el hospital y ya fuera de él… cuando volvía a coger los trastos de torear, me hacía verlo cada vez más claro. Durante la recuperación, me emocionaba mucho cuando recordaba lo que me había hecho sentir el toreo.
Entiendo.
Pero en mi cabeza no cabía el no volver a torear, aunque mi mente iba digiriendo poco a poco todo lo vivido.

El torero valenciano Samuel Navalón, en Ayora. / R. Peris
¿Hay algún momento concreto que te ayudó a dar esa respuesta?
Recuerdo cuando venían al hospital mis amigos Rubén Pinar y Jorge Ibáñez y me decían que ahora todo lo que vendría después del percance sería muy bonito. Ahí me llenaba de ilusión y ya pensaba en volver a torear. De hecho, no olvidaba lo que me dijo Rubén cuando entré a la UVI móvil: "Vamos adelante Samuel, que vas a ser figura del toreo".
¿Cómo fue volver a torear?
Maravilloso. Fue en casa de Nazario Ibáñez, entre los amigos, la gente de casa y mi familia. Encima fue una becerra que Dios me la puso en ese momento y la pude disfrutar mucho porque me hizo reencontrarme y volver a soñar.
¿Qué pensó cuando se puso, de nuevo, ahí delante del animal?
Lo que más me preocupaba era mi respiración porque, debido a la fisura que tuve en la tráquea con la cornada, fue lo que mayor complicación me produjo por el estrechamiento que había en el cuello. Cuando hacía un esfuerzo, incluso andando, me fatigaba, me faltaba el aire...
En ese punto de volver a torear, de volver a los entrenamientos... ¿hay un nuevo Navalón?
Sí, pero la manera de interpretar el toreo es la misma. Sigo en la búsqueda y, por eso, cada vez encuentro más calidad en cada muletazo, en la expresión de cada suerte. A día de hoy sí que me encuentro más seguro en el toreo fundamental, en mi capacidad para poder cuajar a un animal. Así que, quizás a día de hoy, me centro menos en los recursos. Estoy disfrutando mucho más con la mano izquierda, me estoy sintiendo y espero que salga en la plaza.
¿Cómo ha llegado ahí?
La cornada me hizo pensar, con detenimiento, lo que a mí me llena como torero. Así que lo intenté sacar a relucir, sin prisas, con mayor temple, con mayor paciencia, que creo que esa es una de las virtudes que antes tenía menos. En cada entrenamiento, en cada becerra, intentaba proyectarlo y me quedaba con lo sentido, esa alma que salía ahí.
¿Cómo es la relación con Manuel Amador, su nuevo apoderado?
El maestro Amador tiene un corte clásico y mucho arte en su manera de hacer el toreo. Pero no me ha pretendido aportar su concepto, sí su visión como torero, que tiene una gran experiencia y un concepto extraordinario.
¿En qué le insiste?
Sobre todo, me hace hincapié en que sea fiel a mí mismo. Él ha sido un gran capotero. Su padre, su familia, han sido toreros con un corte extraordinario y ahora me ha aportado muchísimo en el lance a la verónica, lo más difícil bajo mi punto de vista, en cuanto a conseguir esa soltura, esa profundidad.
¿Dónde está la profundidad a la verónica?
Creo que en los vuelos del capote, en prender la embestida del toro con los vuelos en el momento adecuado. Lógicamente, torear a la verónica después de un puyazo es mucho más difícil porque tienes que conducir y torear mucho más la embestida.
Robles, Manzanares y Ortega Cano
¿Y en la muleta?
Igual, en los vuelos. Incluso me gusta dejar los vuelos muertos y tirar de ellos sin toques porque cuando los animales se embeben de esa parte de la tela, para mí es maravilloso.
Para crecer sobre ese concepto, ¿qué referencias busca?
Últimamente, las del maestro Julio Robles, Manzanares padre y Ortega Cano. Sobre todo, la torería que tienen, ya no sólo en un muletazo, sino también a la hora de colocarse y de andar a los toros. Las distancias, los toques, esa verticalidad, ese acompañamiento y esa expresión…
Que se cumpla todo lo que sueña.
Que así sea. Muchas gracias.
Fallas de València 2026: Todo lo que necesitas saber
- Programa de actos de la Fallas 2026: Día y hora de cada detalle de la fiesta en València
- La mascletà de hoy en València: la pirotecnia que dispara cada día y cuánta pólvora tira
- DIRECTO: Vive las Fallas de València día a día: todos los detalles
- Calendario pirotécnico de Fallas: Mascletà, castillos y espectáculos pirotécnicos de las fiestas del 2026
- Ofrenda: Horario y recorrido de todas las comisiones falleras
- Feria de Fallas: Todos los matadores que torearán en València y qué día estarán en la plaza
Suscríbete para seguir leyendo
- Llegan las lluvias y el barro a Valencia: la Aemet indica las horas en las que lloverá más y hasta dónde bajarán las temperaturas
- El hombre muerto en el encuentro sexual de Benetússer intentó huir de su agresor tras haber sido encerrado en una habitación
- La ampliación en 12 hospitales valencianos y la construcción del nuevo Arnau aumentarán en un 17,9 % las camas públicas
- Llega el cambio en el tiempo de València: la Aemet prevé polvo en suspensión, caída de las temperaturas y lluvias
- Posible pérdida de Arabia Saudí, Emiratos Árabes y 151.000 empleos en el aire
- El Aeropuerto de València refuerza su papel como hub internacional con las escalas a Asia desde Helsinki
- Una persecución en Alaquàs termina con un coche policial empotrado e incendiado y una mujer evacuada al hospital
- La Generalitat rechaza celebrar en les Arts los festivales que superen los límites de ruido